"TODO LO QUE ESCRIBO SON COSAS QUE SIENTO, A VECES TENGO LA SENSACIÓN DE QUE ME DESNUDO DEMASIADO PERO CREO QUE DEBE SER ASÍ"
Jorge Drexler cuenta con un público que lo adora por su creatividad, su humanidad y por sus letras, llenas de sentimientos, sus sentimientos. El compositor y cantante uruguayo ya tiene nueve discos en el mercado, ha compuesto canciones para decenas de artistas de renombre como Ana Torroja o Rosario Flores y ganó un Óscar "al otro lado del río". A pesar de tanto curriculum, Drexler disfruta de un éxito tranquilo que le permite vivir casi en el anonimato entre Chueca y San Lorenzo del Escorial. Su vida ha dado muchas vueltas, estudió y ejerció como médico en su país natal pero al final la música se convirtió en la protagonista indiscutible de su vida. El uruguayo vino a España "de visita" y de la mano de Joaquín Sabina. Jamás pensó que se iba a quedar tanto tiempo, once años.
¿Qué significa para ti actuar en la ciudad en la que vives, Madrid?
Actuar en Madrid es algo muy especial para mí porque es la ciudad en la que vivo, mi público.
¿Cómo te preparas tú para una actuación?, ¿te sigues poniendo nervioso a pesar de la experiencia?
Uno siempre se pone nervioso... Antes de actuar no hago ningún tipo de ritual extraño pero sí me preparo mentalmente. Hay una parte de mí que el día antes de la actuación ya está en el escenario. Voy anticipando el momento pero sin agobiarme.
¿Prefieres actuar para aforos grandes o prefieres algo más íntimo?
Actuar en cualquier sitio, en directo y en contacto con el público, me parece maravilloso en todos los sentidos. No me importa actuar para aforos pequeños o grandes pero si me fijo en el lugar en concreto donde voy a cantar. En Madrid hay muy pocos sitios en donde me agrade tocar, es algo pendiente en esta ciudad. En Barcelona sí hay más espacios adecuados. No me gusta actuar en los estadios de fútbol porque creo que hay mucha distancia entre espectadores y artista. Se despersonaliza todo mucho.
¿Todo lo que cuentas en tus canciones es real?
Sí, todo lo que escribo son cosas que siento. A veces tengo la sensación de que me desnudo demasiado pero creo que debe ser así. Dejo libertad al público para pensar lo que quiera de lo que está escuchando pero no me interesa saber qué opinión tienen de mí después de escuchar mis sentimientos. No pueden conocerme a través de una canción, pero están en su derecho de pensar lo que quieran. Hay que confiar en el público.
¿Jorge Drexler es un cantautor?
No sé bien qué es un cantautor y me gustaría saberlo. Yo prefiero que me consideren un cancionista, que no me definan de una forma tan cerrada. Pero no tengo nada contra los que se definan como cantautores. A menudo la prensa y la gente en general pone este nombre a muchos músicos que no lo son y al contrario. A mi me gustaría que alguien me explicara bien qué hay que hacer para ser un cantautor. La imagen que yo tenía de un cantautor era el de un músico que cantaba al amor y a lo social, austero y relacionado con la guitarra de nylon. Creo que tantas definiciones empobrecen.
Has compuesto canciones para muchos artistas de éxito como Ana Torroja o Pablo Milanés, ¿qué sientes cuando alguien canta algo que has compuesto tú?
Me alegra muchísimo y me llena de orgullo. Creo que compartir enriquece y yo siempre aprendo algo cuando comparto algo mío. Incluso cuando en los Óscar Antonio Banderas cantó mi canción.
"VINE A ESPAÑA DE LA MANO DE JOAQUÍN SABINA POR UN MES Y AL FINAL ME QUEDÉ ONCE AÑOS"
En tu último disco Doce segundos de oscuridad colaboras con Leonor Watling y Kevin Johansen entre otros. ¿Por qué decides colaborar con un artista en concreto?, ¿te lo exigen desde arriba o es decisión tuya?
Nunca me han exigido nada desde arriba, en ese sentido tengo mucha suerte. Siempre tomo yo las decisiones. Elijo a un compañero de baile en concreto cuando creo que el resultado va a funcionar, que hay complejidad. No hace falta que ese músico o esa persona sea igual a mi, simplemente que funcione la mezcla. Es como meterte en la cama con alguien, depende de muchas cosas y de nada.
¿Siempre soñaste con ser músico o estás aquí por casualidad?
Yo siempre soñé con muchas cosas. Crecí en una familia de médicos, mis padres lo son y estudié medicina cuando cumplí dieciocho años porque siempre me había apasionado saber cómo funciona el cuerpo humano y el trato con el paciente. Lo que más me costó de la carrera fue la asignatura de Anatomía, hubo momentos que tuve que desconectar de la música y centrarme en aprobarla. Pero la música siempre fue algo paralelo a la medicina, mi primer disco me lo pagué gracias a la medicina. Hubo un momento que elegí dedicarme exclusivamente a esto pero no lo tenía planeado.
¿Te sientes emigrante en España?, ¿no extrañas tu país natal, Uruguay?
Yo en España me siento como en casa, llevo once años viviendo entre Chueca y San Lorenzo del Escorial. Cuando me llevé el disco a mejor artista español me emocioné al darme cuenta definitivamente que también soy de aquí. Extraño mi país pero tengo la suerte de poder ir con frecuencia. Es un privilegio del que no puede disfrutar mucha gente.
¿Qué es lo que te enamoró de Madrid para que decidieras quedarte?
Madrid es una ciudad muy abierta, muy cosmopolita y que no tiene un idioma propio sino que habla muchas lenguas. Siempre me he sentido muy cómo en esta ciudad. Vine de la mano de Joaquín Sabina por un mes y al final me gustó esto y decidí quedarme. Además tenía mucho trabajo aquí.
Tienes nueve discos en el mercado, ¿nunca piensas en parar?
Yo paro todo el tiempo, llevo casi un año sin componer. No soy de esos músicos que se pasa el día componiendo. Voy fijándome en las cosas y luego cuando llega el momento, lo escribo. Casi nunca tomo anotaciones, sólo en una ocasión que pasé mucho tiempo de viaje y surgió. Lo que hago es ir acumulando cosas y después busco en mi cabeza aquello que quiero contar.
¿Cómo ve una persona tan detallista como tú el mundo?
Creo que tenemos una actitud muy pasiva hacia cosas que nos importan. Creo que cada vez hay menos ganas de luchar por las ideas que uno tiene y no es tan difícil cambiar lo que a uno no le gusta o le parece injusto. Hay que usar más la creatividad en todo lo que hacemos. Hay una iniciativa en Barcelona, la de las bicicletas que puede alquilar la gente por toda la ciudad, que me encanta. A alguien se le ocurrió esa linda idea, la puso en marcha y está funcionando muy bien.
¿Qué opinión tienes de la piratería?
Es un tema muy complicado. A mi no me daña la copia privada me daña que se lucren con mi trabajo, me parece robar, un delito. Todos hemos grabado de un casette a otro cuando no había CD. Pero en esa época si realmente te gustaba un artista te compensaba más comprarte el original. Había mucha diferencia de calidad. Pero ahora la diferencia es mínima gracias a las nuevas tecnologías. Muchas cosas bonitas van a desaparecer si no se hace nada con la piratería a gran escala.
¿Cómo llevas ser una persona conocida?
Para mi la fama es la resaca de lo bonito. Me gusta que me reconozcan por mi trabajo, pero nada más. No quiero vender mi imagen. Casi nunca me reconocen por la calle, no me agobian y me gusta que esto sea así. Por eso llevo bien esto...
¿Por qué eres tan reacio a hablar de tu vida privada?
Creo que a la gente no debería interesarle mi vida privada. Me parece triste que mis amigos se enteren de mi vida sentimental por la prensa antes que por mí. Intento mantenerme ajeno a este mundo pero tengo que reconocer que hay cosas que me duelen. No tienen derecho a hacerme fotos con mi novia por la calle, no es algo consentido. A mi no me importa que los periodistas me pregunten lo que quieran pero yo tengo derecho a no responder. Cuando uno escribe sobre sus emociones abre su libro y eso es muy peligroso. En mi casa no tengo televisión desde hace un tiempo, no me gusta y me ayuda a mantenerme al margen de ciertas cosas. Sólo la veo de vez en cuando estoy en algún hotel.