Jose María Pou se pone alzacuellos y sotana para su vuelta a televisión en "Quart"

Jose María Pou se pone alzacuellos y sotana para su vuelta a televisión en "Quart"

EL VETERANO ACTOR SIGUE TRIUNFANDO POR TODO EL PAÍS CON LA OBRA TEATRAL "LA CABRA O ¿QUIÉN ES SYLVIA?

José María Pou es, sin duda, uno de nuestros grandes actores. Veterano tanto en teatro como en cine, el catalán probó en sus comienzos la experiencia de la televisión y en los últimos años se ha mostrado cómodo delante de las cámaras de la pequeña pantalla.

Desde muy joven quería dedicarse a la radio, comenzando en cataluña su andadura como locutor. Pero el servicio militar y el venir a Madrid a realizarlo hicieron posible que la interpretación se cruzara en su vida. Desde entonces este veterano actor no para de cosechar éxitos con cada papel que interpreta. Tras adquirir gran popularidad con el inspector Ferrer en la serie Policias , Pou vuelve a televisión encarnando a un cardenal con muy malas pulgas en la serie Quart .

- ¿Qué nos puede contar de la nueva serie Quart ?

-La serie está basada en La piel del tambor , de Arturo Pérez Reverte. Cuenta algo secreto y oscuro sobre los misterios de la iglesia. Quart, interpretado por Roberto Enríquez, es un sacerdote e investigador que se dedicará a investigar casos que se producen dentro de ella.

- El tema de la iglesia suelen tener muchas controversias...

- No creo que vaya a crear controversia porque no nos metemos con principios fundamentales de la iglesia. Hablamos de casos concretos, de misterios ancestrales, como el santo grial. No vamos a atacar ni a defender la iglesia como institución. La iglesia es muy sabia y no se va a alterar con lo que hagamos en la serie.

- ¿Qué expectativas tienen de la serie?

- Es una serie muy bien hecha. Creo que la gente se va a encontrar con un aspecto visual muy diferente a lo que se lleva ahora. En los últimos tiempos todas las series son de hospitales y médicos. Ahora van a ver sotanas y hombres de negro en vez de batas blancas. En la literatura está teniendo mucho éxito este tipo de temas así que supongo que los espectadores van a tener mucho interés por ella.

- ¿Cómo es su personaje?

- En esta ocasión me toca ser el malo de la película (Ríe). Seré el Monseñor Aguirre, la máxima autoridad de la iglesia en España. Soy la representación del Vaticano en nuestro país, además de liderar una especie de secta dentro de la iglesia. Es una persona muy ambiciosa, con muchos secretos, con una vida oculta... No es trigo limpio. Es un traidor dentro de la iglesia que no se va a llevar nada bien con Quart. Son de esos personajes buenos, de los que a mi me gustan hacer y disfruto con ellos.

"NO QUIERO MORIRME EN EL ESCENARIO PERO NI PIENSO NI SUEÑO CON RETIRARME"

- ¿Después de tantos años sigue teniendo nervios ante los estrenos?

- Ante los estrenos de teatro sí pueden haber nervios, pero en televisión es diferente. Uno desea que los trabajos que hace tengan éxito pero en televisión, concretamente, el éxito no depende de la calidad. Esta serie tiene mucha calidad, estoy muy contento y no tengo nervios ante su estreno porque tiene todas las garantías de ser un éxito. Pero si no lo tiene y lo retiran a las dos semanas no voy a pensar que no tenga calidad el producto.

- ¿Tiene miedo a las audiencias?

- No. No creo que las audiencias, que son las que mandan en la programación, tengan siempre razón. Ahora mismo hay programas que tienen unas audiencias enormes y que a mi personalmente me parecen vomitivos. No puedo identificarme ni respetar ese criterio de las audiencias por eso no tengo ningún miedo ni respeto a lo que pase con la serie por los indices de audiencias.

- ¿Por qué ha tardado tanto tiempo en volver a realizar televisión?

- Estoy tan orgulloso de mi papel en Policias que soy de los que piensan que cuando eso pasa hay que dejar pasar un tiempo. Uno no puede cambiar de un personaje a otro, no puede despistar al público después de hacer durante cuatro años lo mismo. Hay que guardarle un cierto luto.

- No le gusta criticar la televisión sino que lo ve como una buena escuela...

- Hacer televisión es tan digno como hacer teatro o cine. En las series de televisión se está haciendo el mejor cine de este momento. Cuando se hacen las cosas en serio no hay que desmerecer nada. Yo me siento muy cómodo en televisión, me llevo muy bien con las cámaras. Para el actor estar en una serie de televisión es como ir diariamente al gimnasio, pero un gimnasio especial de las emociones y sensaciones. En televisión hay que improvisar mucho por lo que hay que estar en estado de alerta y es muy bueno para el actor.

- Como veterano de la interpretación... ¿Cómo ve a los jóvenes actores del momento?

- Hay pruebas evidentes de que el teatro y el cine actual se están alimentando de jovenes actores que lo están haciendo genial. Series como Al salir de clase , que era una serie muy de adolescentes, se ha convertido en el seno de una generación de actores que no están nada mal. Eso es aplicable a otras series, por ejemplo en Policias llegaban jóvenes para hacer personajes episódicos y me dejaban boquiabierto con su capacidad de entrega.

- ¿De todos sus trabajos en televisión cuál recuerda con más cariño?

- Siempre recuerdo con más cariño los más recientes. Es así porque los últimos son los que realizas con más experiencia. Pero sobre todo recuerdo con mucho cariño al inspector Ferrer de Policias . Es un papel del que estoy muy orgulloso.

- Ha declarado que no ha hecho mucho cine porque siempre le han ofrecido mejores papeles en teatro pero... ¿Por qué película habría rechazado el mejor papel de su vida sobre las tablas?

- Me ofrecen protagonizar El Padrino y lo dejo todo (Ríe). También habría matado por hacer las películas que hizo Peter Otul.

- ¿Cómo lleva la popularidad?

- No he sido nunca una persona que cuidase la popularidad. Mi objetivo siempre ha sido mi trabajo. Por mi físico me reconocen más de lo que quisiera por la calle, además de por mi papel en Policias . Lo llevo con resignación, no me molesta, pero a veces hay gente que porque te vea en su casa piensan que se pueden acercar a ti de cualquier manera. Con ese tipo de gente soy muy duro y antipático.

- ¿Ser actor tiene algún punto negativo?

- No creo que haya nada malo en esta profesión. Existen cosas secundarias que van unidas a esta profesión, pero como a todas. Es como el que se arriesga a ir a la guerra, sabe lo que le puede pasar. Hay consecuencias de mi trabajo que no me gustan pero tampoco me atrevo a decir que sean cosas malas.

- ¿Tuvo claro siempre que quería ser actor?

- No. Yo fui actor por casualidad. Yo empecé en la radio, en Barcelona, y quería ser periodista radiofónico pero la mili se cruzo en mi vida, me vine a Madrid y ahí empezó todo. Ingresé en la escuela de Arte Dramático para aprender a vocalizar para la radio, pero como tenía que hacer el resto de asignaturas de interpretación... Me vi a final del primer curso con todo matrículas de honor.

- Como buen actor de teatro, ¿tiene alguna superstición?

- No (Ríe). No soy nada supersticioso. Lo que si soy es muy respetuoso con las tradiciones y con las supersticiones de los demás. Por ejemplo, procuro respetar el no ir de amarillo al teatro cuando voya ver a un compañero. Tengo la costumbre de santiguarme antes de salir al escenario, pero igual que lo hago antes de montarme en un avión.

- ¿Le queda algo por hacer como actor?

- No he luchado nunca por hacer un personaje. Siempre me han llegado ofertas muy buenas. Hay una leyenda en el mundo de los actores y es que nunca te puedes retirar de los escenarios sin hacer el que se considera el más grande de los personajes escritos para un actor, el rey Lear de Shakespeare. Pero ese papel ya lo hice hace cuatro años. Sólo espero a que me sorprendan con los personajes, no tengo ningún trabajo a día de hoy que crea que me falta por hacer.

- ¿Ha pensado en algún momento en retirarse?

- No pienso en retirarme. La suerte de los actores es que mientras el cuerpo y la inteligencia aguanten... No quiero morirme en el escenario pero ni sueño ni pienso con retirarme.