José Ortega Cano está viviendo un momento muy triste y difícil tras el fallecimiento de su madre, Doña Juana, el pasado 10 de diciembre a causa de un parada cardiorrespiratoria.
La muerte de Doña Juana es un nuevo mazazo para José Ortega Cano, que ha visto como en menos de dos años se iban las dos mujeres de su vida, su mujer Rocío Jurado en junio de 2006 y ahora su madre, uno de sus principales apoyos durante la larga enfermedad de su esposa.
Doña Juana Cano Ríos nació en 1927 en Cartagena (Murcia) y muy pronto quedó huérfana de padre y madre. De su boda con Francisco Ortega nacieron cinco hijos: el diestro José Ortega Cano, Eugenio, Paco, Conchi y Mari Carmen. El pasado lunes se ofició el funeral en memoria de Doña Juana que se celebró en la Iglesia de Santa Gema, en Madrid. De nuevo toda la familia Mohedano-Jurado arropó al torero en tan duros momentos desterrando así los rumores sobre un distanciamiento debido a la herencia de Rocío Jurado. Y es que en estos últimos días han surgido ciertos comentarios acerca de posibles desavenencias surgidas en el seno de la familia a consecuencia de la herencia de Rocío Jurado, que según confirmaba esa misma mañana Amador, aún no se ha repartido.
Además, otro de los problemas parece ser que es que las dos naves industriales que Rocío legó a su hermano Amador y a su ahijado, Fernando, están a nombre de una sociedad de Rocío Carrasco.
La familia dejó constancia de que siguen siendo una piña pese a estos problemas y acudieron todos, a excepción de Fidel Albiac, que en esta ocasión no acompañó a Rocío Carrasco, a arropar a José Ortega Cano.
El torero viajó de Sevilla a Madrid junto a sus dos hijos, José Fernando y Gloria Camila, que no estuvieron presentes en el entierro. El diestro, de negro riguroso estuvo muy pendiente de los pequeños en todo momento. José sse encontraba muy abatido y estaba algo desmejorado. El matador evitó hacer comentarios sobre el reparto de la herencia de Rocío Jurado.
Tras el diestro llegaron a a la iglesia sus hermanos: Mari Carmen con su esposo Aniceto; Paco, Conchi y Eugenio. Éste último afirmó que la familia todavía no ha asimilado la muerte de la matriarca. No nos lo llegamos a creer todavía, siempre nos parece imposible que se haya ido .
Rocío Carrasco volvió a demostrar su cariño y apoyo hacia el torero, tal y como ya hiciera acudiendo al tanatorio y al entierro. En esta ocasión no le acompañó su novio, Fidel Albiac.
Tras ella, llegó al templo Amador acompañado por su hijo Salvador y la cantante Massiel. El hermano de Rocío Jurado desmintió que la familia esté desunida a consecuencia de la herencia de Rocío Jurado, que aún no está repartida. No obstante, reconoció que existen ciertos problemas derivados del legado.
Amigos del torero quisieron expresarle sus condolencias personalmente. Entre ellos el actor, Pepe Rubio; el torero aficionado, Adolfo Suárez Illana; y el empresario taurino, Victoriano Valencia, que llegó con su esposa, Paloma.
Éste último afirmó que para José Ortega Cano, la muerte de su madre ha sido un duro golpe difícil de superar. Le va a costar mucho trabajo remontar una desgracia como está, era una mujer fantástica, la que le estimuló toda la vida para que viera cumplido su sueño de ser figura del torero y desde luego lo consiguió y la mujer se va al otro mundo con esa satisfacción . Tampoco faltaron Raphael y Natalia Figueroa; el periodista amigo de la familia, Tico Medina; Marili Coll y Maria Rosa.