MADRID (EUROPA PRESS)
José Ortega Cano asistió el sábado en la Iglesia de San Patricio de Miami Beach a un funeral en memoria de Rocío Jurado. Durante la ceremonia interpretaron la canción 'Como una ola', momento en el que el diestro, que estuvo sentado al lado de su amiga Lourdes, no pudo evitar las lágrimas y rompió a llorar.
Antes de la misa, José señaló a los periodistas que estaba muy consternado por la muerte de su esposa: "Era una esposa maravillosa, llena de virtudes, llena de amor, de amistad, de cristiandad, de valentía. Es una mujer que ha dejado un espacio muy grande. Estoy un poco desubicado aún". Asimismo, afirmó que Rocío nunca pensó en morirse y subrayó que "asumió la muerte con mucha cristiandad y mucha valentía, al igual que asumió la enfermedad del cáncer".
Al preguntarle qué destacaría de Rocío Jurado, José Ortega Cano declaró que ante todo era "amiga de sus amigos" y dijo que de la chipionera queda "su historia de mujer entregada a su arte, con una personalidad muy fuerte, pero también única. Es una mujer que se educó a sí misma".
Además, Ortega Cano recalcó que ha sido duro para él visitar los lugares importantes para su mujer, como es el caso de Miami: "Sabía de la ilusión que le hacía a ella venir. Por ello no debo de dejar de estar aquí, en la Iglesia de San Patricio, donde tantas veces hemos venido con ella".
A la salida, el torero declaró emocionado que Rocío está en el cielo y que "se ha juntado con Lola, con Celia Flores, con infinidad de amigos y familia. Con su madre. Cuando perdió la memoria decía: "Mamá, mamá"".
Respecto a por qué no había acudido nadie de la familia, José Ortega Cano explicó que sus hijos y sus nietos son todavía muy pequeños. Finalmente, dijo unas cariñosas y emocionadas palabras antes de marcharse: "Tengo tanta complicidad con ella que yo miraba la foto que había en el altar y me hacía guiños con los ojos. Está con Dios".