EL DIESTRO DELEITÓ A SUS ADMIRADORES Y CONSIGUIÓ DOS OREJAS
Tras haber vivido con intensidad y emoción el Día Internacional de Rocío Jurado el pasado 12 de mayo, José Ortega Cano volvió a demostrar que ante todo es un torero de los pies a la cabeza y tan sólo un día después, el pasado domingo, el torero deleitó a sus admiradores con una espectacular corrida en la ciudad de Andujar.
El diestro toreó en la corrida benéfica a favor de la Cofradía de la Santísima Virgen de la Cabeza de la ciudad iliturgitana donde consiguió dos orejas. El torero ha vuelto a demostrar que a pesar de haber sido un año duro, tiene fuerzas y lucha cada día por sus hijos
Recordemos que a escasas semanas de que se cumpla el primer aniversario de la muerte de Rocío Jurado, la localidad gaditana donde nació la artista, Chipiona, la ha vuelto a recordar. Los fans de la tonadillera han creado el Día Internacional de Rocío Jurado para rendir cada 12 de mayo su particular homenaje a la artista.
La muerte de Rocío Jurado, acaecida el pasado 1 de junio de 2006, supuso un duro golpe a toda su familia que tuvo que acostumbrarse a vivir sin su presencia, una situación muy difícil, ya que la cantante era una mujer todoterreno y el pilar fundamental de una gran familia en la que hay multitud de tíos, primos y sobrinos, además de los hijos y el marido que son quienes más han sentido esta ausencia durante el año que llevamos.
José Ortega Cano nunca ha ocultado su dolor . Tras la muerte de Rocío Jurado pensó pasar una temporada lejos del domicilio familiar con sus hijos Gloria Camila y José Fernando, pero desechó la idea después de que la familia y los amigos se lo desaconsejaran: la vuelta al hogar iba a resultar más difícil y dolorosa si dejaba pasar unos días, lo más aconsejable era volver cuanto antes a la rutina diaria.
EL PRÓXIMO 1 DE JUNIO SE CUMPLE UN AÑO DE LA MUERTE DE ROCÍO JURADO
Por ese motivo, el torero volvió a la casa que había compartido con la cantante tras su vuelta de Chipiona, donde el mismo 2 de junio fue enterrada. Desde entonces, José Ortega Cano permaneció recluido en su domicilio sin salir en ningún momento.
Como buen y gran torero José ha sabido llevar la situación con la mayor entereza. Concienciado de lo importante que era para sus hijos el verle bien, José ha luchado y a pesar, de que nunca ha ocultado sus sentimientos y su tristeza, ha conseguido retomar su vida y ha vuelto a sonreír.
Tras un tiempo alejado, José retomó su carrera en los ruedos el pasado mes de marzo en Olivenza. A pesar de que muchos no se lo aconsejaban, José ha entrenado duro y se ha
preparado para demostrar, que aunque no esté su Rocío, el sigue siendo un torero de los pies a la cabeza.
Resueltos los problemas surgidos por la herencia de la cantante, la última reunión fue la semana pasada, José dejó Madrid para ir a vivir con sus hijos a la finca de la Yerbabuena, lugar donde vivió momentos inolvidables con la que fuera su mujer. El diestro además cuenta con el apoyo de sus familiares más cercanos, su cuñada Gloria, su madre y su hermano Eugenio, los cuales se han ido a vivir con él para ayudarle en el cuidado de sus hijos.