Juan Ramón Lucas, al servicio de los consumidores desde la tele

Juan Ramón Lucas, al servicio de los consumidores desde la tele

"NO SOPORTO QUE ME ESTAFEN, MIRO MUY BIEN LA LETRA PEQUEÑA DE LAS COSAS"

No va de héroe pero le gusta serlo, Juan Ramón Lucas nació en Llanes un dos de noviembre de 1958, quería ser director de cine pero cuando fue el momento de elegir se decantó por el periodismo. Puede presumir de una larga trayectoria plagada de éxitos televisivos, ha trabajado con prácticamente todas las cadenas nacionales pero sus primeros pasos los dio en la radio, un medio al que regresará en septiembre para presentar un nuevo magacine. Hasta entonces su afán investigador y de denuncia le ha colocado en El ojo público del ciudadano , un nuevo formato televisivo con el que Televisión Española pretende situarse como ventana para el consumidor recogiendo y engaños a pie de calle.

¿Qué tal con tu nuevo programa El ojo público del ciudadano ?

Muy bien, estoy disfrutando mucho. Creo que el programa es una perita en dulce para cualquiera que le guste la televisión y que se crea que en este medio se puede hacer servicio público. Estoy muy contento de estar en una televisión pública que tenga esa ambición de servicio para la ciudadanía.

TVE ha apostado por El ojo público del ciudadano como un espacio de servicio público, ¿crees que esta apuesta es arriesgada tal y como está el panorama televisivo?

Cualquier cosa que no sea apostar por un producto de audiencia segura es un riesgo. Un programa de servicio público, desde el punto de vista de las audiencias, implica riesgo. Pero el programa también es un compromiso y una obligación de la televisión pública, ya que TVE, por su carácter público, se debe a los ciudadanos y no depende de unos accionistas ni, creo que en este caso, de un gobierno determinado. Por este compromiso la televisión pública debe hacer este programa. En definitiva, el programa cuenta con un tipo de formato seguramente tan poco de moda como necesario y tan arriesgado como comprometido.

Después de esta experiencia con el programa, ¿ha cambiado tu perspectiva como consumidor?

No, no ha cambiado. Siempre he estado muy concienciado al respecto, no soporto que me estafen, miro muy bien la letra pequeña de las cosas, aunque por otro lado soy muy crédulo, confío mucho en la gente, quizá demasiado. De todas formas, cuando no conozco y tengo la más mínima sospecha de que me están tomando el pelo, protesto y procuro que no me lo tomen. Si voy a tomar una decisión importante desde el punto de vista del consumidor, siempre lo medito mucho y procuro ver por donde me pueden pillar.

¿Qué denunciarías tú como consumidor?

Denunciaría el dos por uno cuando es mentira, los cortes de llamada debido a la falta de cobertura por los que tendrías que volver a llamar, el maltrato a la gente sólo porque parece que tiene mala pinta ... denunciaría muchas cosas.

- En septiembre empiezas con un nuevo programa en RNE, ¿nos puedes adelantar algo?

Es un programa que va a cubrir las mañanas de 7 a 12 y que va a intentar aprovechar la mayor riqueza de Radio Nacional que es su capacidad técnica de estar en cualquier sitio y su capacidad humana por recoger la experiencia de tantos años. En el nuevo programa de RNE no voy a inventar nada, pero voy a tratar de llevar a la radio una forma de trabajar que he tenido siempre: estar cerca de la gente. El público de Radio Nacional, va a seguir teniendo la oportunidad de hablar, de ser escuchado, de expresarse y conectar a través de la radio con las cosas que le importan.

¿Por qué eres tan cercano al público?

Si trabajas en un medio tan caliente como la televisión o la radio, en el sentido de que puedes vivir las cosas en directo, tienes que ser cercano. El emisor no puede ser una barrera entre lo que sucede y le interesa a la gente, muchas veces los periodistas tendemos a querer interpretar la realidad para después explicársela a la gente, cuando lo que tenemos que hacer no es eso, sino transmitir directamente. Esa es la pureza, el privilegio del periodista y el periodismo que yo intento hacer.

¿Te gusta trabajar en directo?

Me gusta muchísimo trabajar en directo, tanto en radio como en televisión.

¿Crees que los magazines son definitivamente lo tuyo?

No sé lo que es lo mío, he hecho muchas cosas en radio, televisión y prensa... pero donde más a gusto me encuentro es en la calle. Tal vez respecto a los informativos, los magazines me resultan más cercanos. Para mí el programa ideal sería un espacio que pudiera hacerse en la calle y contar sus historias.

¿Algo parecido a España directo ?

No, algo más directo y más comprometido. España directo es una fórmula magnífica que está muy pegada a la realidad, pero yo sería más ambicioso todavía.

"MI SUEÑO CONSISTE EN HACER QUE LA GENTE QUE ME RODEA SE SIENTA FELIZ"

¿Cuál es la mayor dificultad que has tenido que afrontar en tu trabajo?

La mayor dificultad tanto en el trabajo como en la vida está en uno mismo, en lo que tú mismo creas que eres capaz de hacer. La mayor dificultad que me he encontrado en el trabajo ha sido cuando no sabía si era capaz de hacer una cosa determinada. Normalmente me he enfrentado a estos retos, aunque algunas veces no lo he hecho.

¿Qué consejo le darías a un futuro periodista?

Atención, atención y atención. Y luego, como dice un amigo, olfato para saber lo que hay y mala leche para no creerse nada, sacar las cosas por uno mismo y no cortarse a la hora de decir lo que se piensa.

¿Alguna vez has hecho algo no afín a tus principios en tu trayectoria profesional?

No recuerdo haber hecho algo que me repugne, sí he rozado la frontera, en algunas ocasiones, pero no la he traspasado. En un momento de mi carrera profesional, donde no me he sentido muy cómodo, hablé de la vida privada de la gente, pero creo que no hice nada que implicara hacer daño conscientemente a personas cuyo único pecado es ser conocido.

Has tenido éxitos y fracasos en televisión, ¿cómo los has vivido?

Los éxitos y fracasos forman parte de la vida, una persona que sólo tiene éxitos no vive y quien sólo tiene fracasos, está muerto o lo tiene muy difícil. Desde el punto de vista de la audiencia, la verdad es que no he tenido muchos éxitos, ya que no he tenido programas que hayan barrido. Sin embargo, desde el punto de vista del profesional y su relación con la gente, he cumplido con mi objetivo ya que he hecho cosas que han llegado al público, aunque no de forma masiva. No sé muy bien lo que es el éxito pero, para mí, el triunfo profesional consiste en conectar, no con un mayor número de gente, sino con el público interesado en lo que hago y que valore mi trabajo.

De pequeño querías ser director de cine, ¿cómo que al final decidiste estudiar periodismo?

De pequeño quise ser muchas cosas: veterinario, cura (estuve dos años en el seminario), director de cine... intenté probar suerte con un corto pero por fortuna para la industria cinematográfica no lo conseguí. Tal vez ahora pueda hacer algo con mi productora, hemos producido una película titulada De espaldas al mar y no descarto si empiezo a producir cine que en un futuro haga mi propia película, aunque no es mi objetivo.

Desde que empezaste tu carrera profesional hasta ahora has trabajado en importantes proyectos, ¿te consideras una persona ambiciosa?

Sí, soy ambicioso. La ambición no es necesariamente amasar dinero, o share, que tampoco está mal. Yo soy ambicioso en el sentido de creer en lo que quiero hacer y en la capacidad que tengo para ello. Hay que plantearse objetivos en la vida, y en ese sentido soy ambicioso, no en el sentido de amasar algo.

¿Qué cualidad o factor te ha ayudado más para ascender en tu carrera profesional?

No sé si he ascendido; lo que sí es cierto que siempre he tenido trabajo, si eso se considera un ascenso, lo más importante para mí ha sido la capacidad de trabajar y la atención. Y por supuesto, el procurar no engañar a la audiencia.

¿Crees que la fama te ha hecho cambiar a nivel personal?

Creo que no porque aún no me lo creo. Me sigue resultando sorprendente que la gente me reconozca por la calle, y me parece estupendo que me sorprenda, porque no vivo de la imagen que la gente proyecta sobre mí, así que no dependo de la fama. No he cambiado, pero si es verdad que me ha obligado a cambiar determinadas cosas, como ser más reservado.

¿Qué es lo peor que ha supuesto la fama para ti?

Cuando precisamente por la proyección pública que tengo se han metido en mi vida privada. Por desgracia para mí, mi vida está expuesta en un teatro público, aunque procuro que esto no sea así.

¿Se han metido mucho en tu vida privada?

No mucho, pero lo suficiente para incomodarme. Tengo una relación con la modelo Sandra Ibarra y, al ser un personaje público, me han perseguido, han sacado a mis hijos... y yo me he defendido como he podido. Ahora tengo dos sentencias favorables que han sido recurridas por dos medios de comunicación que me tienen que indemnizar por haber sacado cosas de mi vida privada y por no haber respetado mi derecho a la intimidad.

Aunque quieras hablar lo justo sobre tu vida privada, ¿nos podrías contar cómo es tu novia Sandra Ibarra?

Sandra (Ibarra) es una persona con una altura moral excepcional y con una calidad humana fuera de lo común.

¿Sandra Ibarra trabaja en tu productora de televisión?

Si te refieres a si soy su representante, rotundamente no. Lo digo porque hace poco publicaron una mentira sobre este tema. Yo tengo una productora que cuenta con un departamento de representación, pero ni Sandra ni yo trabajamos en esa sección. Sí es cierto que Sandra está trabajando en un programa de televisión que lleva mi productora, además, me ayuda a tomar algunas decisiones relacionadas con la productora porque tenemos una relación de pareja fluida y con mucho diálogo.

¿Te queda algún sueño por cumplir?

Mi sueño consiste en hacer que la gente que me rodea se sienta feliz. Lo que nos hace a todos sentirnos mejor como personas es la capacidad de hacer algo que sea útil para la gente que quieres y a los demás. Mi ambición está más en lo personal que en lo profesional, tal vez porque en el trabajo he conseguido hacer lo que quiero.