ESTÁ A PUNTO DE TERMINAR SU TERCER DISCO QUE SE PUBLICARÁ EN SEPTIEMBRE
Leonor Watling está en plena campaña promocional de la película Crónicas de Sebastián Cordero. La cinta se grabó hace cuatro años pero en España tendremos que esperar hasta junio para verla en la gran pantalla. En esta cinta, la actriz y cantante encarna a Marisa una productora de televisión que investiga, junto a su equipo, el asesinato de niños en Ecuador. La actriz, que se caracteriza por su sencillez y por una voz muy dulce, trabajó mucho detrás de las cámaras para meterse en la piel de este personaje. Acompañamos a un equipo de televisión de verdad, vimos documentales de asesinos en serie y charlamos con muchos periodistas para entender mejor ese mundo explica Watling. Nos asegura que entiende a los profesionales de la información, muchas veces se ven obligados a traicionar a su moral por su trabajo . No obstante, sigue mostrándose muy reacia a hablar de su vida privada. Ni afirma ni desmiente su embarazo, a Penélope Cruz también le han inventado muchos . Nos quedamos con la duda hasta dentro de unos meses.
Háblanos de Crónicas, película que se estrena en junio en España, ¿por qué decidiste aceptar el papel a pesar de que se trataba de un proyecto arriesgado?
Es una película complicada, poco comercial y que no caduca. El guión no trata sólo un tema principal y eso me gustó. Además se trata con compasión todos los lados de mi personaje y en general los de todos. La historia no tiene moraleja.
En la cinta interpretas a una productora de una cadena de televisión, ¿cómo preparaste tu papel?
Acompañamos a un equipo de televisión de Ecuador para meternos en la piel de los periodistas. También vimos documentales de asesinos en serie, como el de Luis Alfredo Garito, que violó a doscientos cincuenta niños. Se me ponía la piel de gallina. Intento borrar los nombres y caras de los asesinos porque fue demasiado duro para mí.
¿Cómo fue la experiencia de rodar en Ecuador?
Un poco complicado porque no tiene las infraestructuras necesarias para rodar películas. Sólo se han grabado un par de películas allí. Tuvimos que esperar semanas para empezar porque retuvieron nuestra cámara en aduanas y se tuvieron que fabricar materiales de todo tipo. Incluso se buscaron actores de compañías de teatro pequeñas para completar el reparto. Eso se nota en la película que tiene algo diferente.
¿Los medios de comunicación de cada país reaccionan de forma diferente ante un asesinato?
Si desaparece una niña en Portugal se moviliza todo el mundo. Pero cuando desaparece en un pueblo perdido de Ecuador la policía piensa que habrá ido a esnifar pegamento y no se mueve. Las diferencias de clase se notan en la película.
¿Fue difícil meterte en la piel de un periodista?
En algunos momentos fue muy duro. Lo primero que hicimos con el equipo de televisión fue acudir al funeral de un niño al que habían disparado en la cabeza.
¿Qué tal fue la relación con tus compañeros de reparto?
Mis compañeros son grandes actores que sólo aceptan papeles que les gustan. Daniel Alcázar, por ejemplo, me sorprendió mucho. Estaba tan metido en su personaje que no lo conocí en profundidad hasta que terminamos la película. Su personaje es el más complicado de todos. Él mismo quiso escoger los objetos que iba llevar en la película. Un día apareció en el estudio con un cuchillo oxidado que se había encontrado en la calle y con una mochila vieja. Le encantó meterse en el papel pero le costó mucho.
Tú que eres muy reacia a hablar de tu vida, ¿entiendes ahora más a los medios de comunicación?
En Latinoamérica los medios son más duros que aquí. Lo que he aprendido es que todos reducimos la velocidad cuando vemos un accidente en la carretera y eso pasa en todo el mundo. Es fácil juzgar a los medios pero hay que entender que es una cadena. Cuando estuvimos en el velatorio del niño asesinado me sorprendió que las cámaras no dejaran de grabar a pesar de lo duro del momento. Si no lo hacían, se iban a enfrentar a sus superiores. Mi opinión respecto a los medios sigue siendo la misma, lo morboso es lo que más mira el ser humano. Lo que mejor ha funcionado en la historia es un hombre sangrando en la cruz. Las muertes nos horrorizan y fascinan a la vez. Produce lastima y alivio porque el que acaba de morir no eres tú.
¿Y a las revistas del corazón?
Con las revistas del corazón sucede lo mismo que con las noticias sensacionalistas. Todo el mundo reniega de ellas, pero todo el mundo las mira en la peluquería. Hay que pensárselo dos veces antes de criticar. Yo intento no meterme en ese mundo pero parece que todos estamos dentro. Es como mi personaje, niega muchas cosas pero luego las hace aunque sean contrarias a sus valores. Los lectores de la prensa del corazón superan a los del El País.
Tú personaje es infiel en la película, ¿qué opinión tienes de la fidelidad?
Es muy fácil tener una opinión sobre la fidelidad pero luego la realidad es muy distinta.
¿Te ha marcado participar en esta película? ¿Sabías a lo que te exponías?
Antes de ir a rodar esta película hablé con periodistas que habían trabajado en cosas muy duras y sueles hacerte inmune a lo que ves. Es lo que les pasa a los cirujanos, la persona se llega a convertir en un cuerpo. No sé pasa en nuestra cabeza para que esto sea así. La primera semana que estuve en Ecuador me costaba mucho dormir, tenía muchas pesadillas. No podía mirar a los niños que se bañaban en la piscina, me sentía muy mal. Pero la segunda semana ya estaba mejor. Es posible dejar a un lado los sentimientos. Si no tuviéramos esa capacidad no habría cirujanos o bomberos. Hay gente que puede entrar a un sitio lleno de cuerpos como si entrara a una heladería y recoger pedacitos. Son oficios necesarios pero muy duros.
¿Te gusta probar con cosas diferentes?
Soy muy tímida y muy cobarde. No soy tan aventurera como parezco. Pero soy muy curiosa y me apasiono por las cosas. Si hay un director y un guión que me gusta dejo todo y me voy.
Eres vocalista y letrista del grupo de música Marlango , ¿cómo lo compaginas con tu carrera de actriz?
Estamos mezclando el tercer disco que sale en septiembre y estamos muy contentos. Es un disco más alegre que los anteriores. Es un paso más en nuestra carrera. Interpretar me ayuda en la música. Al igual que estar de gira me asienta para luego irme a un rodaje. Las dos cosas son muy complementarias.
Con ocho años iniciaste tus estudios de baile, ¿te hubieras dedicado a ello?
No hubiera sido bailarina aunque me encantaba bailar. Antes de dedicarme a esto, me gustaban muchas cosas. Pero tenía claro que quería actuar y cantar aunque tuviera que trabajar en algo más para poder vivir.
Tú eres madrileña, tu padre gaditano y tu madre inglesa, ¿a quién le debes lo que eres?
Es una mezcla de mi madre, mi padre y mis hermanos. No eran artistas pero son de esa gente creativa que ponen ese talento en cosas que no son disciplinas artísticas. Son los que más me han marcado.
¿Ser madre será uno de los papeles más importantes de tu vida?
No sé de que embarazo habla la prensa, yo nunca he hablado de mi vida. Penélope Cruz ha estado embarazada siete veces de gente que ni conoce, así que no me sorprende nada lo que se diga de mi. No quiero ni admitir ni desmentir nada.