Con tan sólo ocho años ya tenía claro que lo suyo era el toro. Trabajador incansable y luchador, Enrique Ponce sabía muy bien lo que quería en la vida y se lanzó al ruedo para no dejar de recoger premios, cosechar éxitos y hacer de él mismo una leyenda. La ciudad de Linares, Jaén, donde tantas veces ha toreado ha querido rendir tributo a este más que consolidado torero inaugurando una escuela de golf infantil con su nombre. El diestro estuvo acompañado de varios de sus compañeros, entre ellos, Pepín Liria, Juan Vizcaya y Santiago Luna, además de varias personalidades de la ciudad. La escuela está dirigida a niños desde cinco a dieciséis años, dividiéndose en varias categorías. Enrique se mostró muy orgulloso y agradeció el calor y el apoyo que siempre ha recibido en este pueblo de la provincia de Jaén.