"FERNANDO TEJERO FUE MI NOVIO EN LA FICCIÓN Y HAY QUEDÓ LA COSA"
No es fácil tener vis cómica y mucho menos que el gran público así lo reconozca Llum Barrera ha trabajado con las mejores compañías cómicas de nuestro país, sabe hacer reír como pocas pero está harta de que la encasillen dentro del humor, quiere demostrar que es capaz de mucho más. Después de un año de gira por toda España la novia de Fernando Tejero en ¡Aquí no hay quien viva! llega a los escenarios madrileños con Ángel , una dramática historia de amor que protagoniza junto a Nacho Fresneda, el atractivo doctor Aime de Hospital central bajo la dirección de Jaime Pujol, Andrés en El Comisario . Los tres actores se han lanzado juntos a la aventura de crear su propia compañía.
-¿Cómo es tu personaje en Ángel ?
-Este personaje es un bombón para cualquier actriz, a Ángeles no se la puede definir con una solo palabra, está llena de matices. Aparentemente es una mujer triste y deprimida pero tiene momentos cómicos dentro de su tristeza, es una mujer con una inseguridad tan tremenda que tiene que recurrir a la bebida para atreverse a llamar a un gigoló que se haga pasar por su marido. Le atropellan sus propios pensamientos y eso da lugar a situaciones cómicas, dramáticas e incluso patéticas. Ángeles tiene las emociones a flor de piel y que te llegue un texto así a las manos para poderlo defender sobre el escenario es todo un lujo.
-¿Cuanto tiempo lleváis siendo empresa Nacho Fresneda, Jorge Pujol y tu?
-Este es nuestro primer espectáculo de producción propia, llevamos poco más de un año juntos, así que estamos empezando y aún no sabemos que futuro puede tener. La idea es que no siempre estemos nosotros sobre el escenario. Jaime es el alma máter de todo esto, él nos proporciona los textos y sabe dirigirnos como nadie. Mientras pueda y el resto de proyectos me lo permita quiero hacer teatro con amigos y gente con la que me entienda trabajando. Es muy difícil que uno de los grandes nombres del mundo del teatro cuente contigo así que por qué esperar esa llamada, mejor no depender de nadie y dedicar todas tus energías a defender aquello en lo que crees.
-¿Ha cambiado algo en ti por el hecho de ser empresaria?
-Mi faceta de empresaria me está agudizando el ingenio, ahora investigo y me involucro en un montón de cosas que sólo como actriz jamás habría pensado. Llevo más de un año pensando en este espectáculo, no he parado de hablar de ello, incluso antes de empezar a ensayarlo.
-¿Qué papel juega el riesgo en este proyecto en el que os habéis embarcado?
-Cuesta mucho más sacar adelante una producción que simplemente actuar en ella pero es mucho más gratificante, poder entrar en Madrid ha sido todo un sueño para nosotros. Mi referente fue siempre Blanca Portillo, ella utilizó el dinero que le proporcionaba la televisión para formar su propia compañía, viajaba a Argentina en busca de textos y creaba sus propias producciones, siempre me pareció una mujer muy valiente y un día pensé por qué no, el no ya lo tienes y las puertas cerradas también, por qué no intentar ver si se abren. Lo peor de nuestra profesión es tener que estar esperando a que te llamen así que por qué no llamar tú.
-¿Te encuentras cómoda haciendo drama?
-Me encanta, en las escuelas de teatro hacer drama es como graduarse, resulta muy injusto que la comedia no cuente para nada, los premios se dan siempre a la gente que hace drama pero yo esto no lo he hecho para ganar ningún premio sino para salirme del encasillamiento, en este país te etiquetan siempre y hay veces que ni tu misma te sientes capaz de hacer algunas cosas porque te has acostumbrado a que te llamen sólo para otras. Llevaba mucho tiempo buscando un personaje como este para demostrar que soy actriz en todo el abanico de posibilidades que conlleva el serlo. Estoy muy cómoda, me encanta ponerme a llorar como una loca, me lo paso bomba.
-¿Estás cansada de hacer reír?
-Me lo paso muy bien haciendo comedia pero quiero abrir mi abanico de posibilidades. Estoy un poco cansada de no entrar en los casting por ser considerada humorista y no actriz. Se presentar y hacer monólogos, tengo la suerte de tener vis cómica pero no me siento humorista, lo que realmente me gustan son los retos y con esta obra quiero demostrarlo. Me molesta que me pongan etiquetas y siempre voy a luchar por salirme de ellas. Me gusta ir en contra de mi propia corriente, no creo en la suerte sino en el esfuerzo personal.
-¿Cuál es tu plan perfecto para el fin de semana?
-Me gusta mucho ir al teatro, siempre aprendo algo nuevo yendo. Si voy con amigos al salir suelo cenar con un buen vino y comentar la función. Otra de las cosas que me encanta es levantarme el sábado por la mañana, coger el coche y perderme por los alrededores de Madrid. Me adapto tanto al ajetreo como a la tranquilidad.
-Tengo entendido que tu madre es una excelente cocinera
-Así es, la tengo en un pedestal, a todo el mundo le hablo de ella. Tiene un restaurante en Mallorca y como voy corriendo la voz siempre que actuamos allí mis compañeros quieren conocerla. Cuando estrenamos Ángel en mi pueblo acabamos cuarenta y cinco personas en su restaurante. Mi madre encantada, tiene el bar forrado con las fotos de la niña y los autógrafos de todos los que van pasando por allí.
No eres la única artista de la familia...
-No, tengo un hermano pintor y mi propia madre hace teatro. Sólo ha salido tímido el mediano, él tiene que tomarse un par de copas para lanzarse.
-Eres la pequeña de tres hermanos, ¿te miman mucho?
-No, mis hermanos me lo hicieron pasar muy mal, les arrancaban la cabeza a mis muñecas y me las pintaban de indios pero lo cierto es que luego me defendían muy bien. Es un lujo ser la pequeña de tres hermanos pero luego cuando crecimos más no me dejaban ligar.
-Ahora ya tienes pareja...
-Sí, ahora sí y tiene su aprobación. (Ríe)
-¿Tienes futuro la pareja de vuestra función?
-Sí, hacemos un final dulcemente triste. Si son capaces de inventar un pasado serán capaces de inventar su futuro.
-¿Cómo inventas un futuro en pareja?
-Es muy divertido inventarlo y reinventarlo, cuando tienes pareja hay que estar constantemente reinventando para darle emoción y salir de la monotonía. Es bueno plantearse a menudo un por qué no hacer algo y cambiar los planes. La sociedad nos planifica mucho nuestro futuro y a mi eso me aburre.
-¿Te preocupa la edad?
-La verdad es que no, me quedan dos años para cumplir los cuarenta pero no me da miedo cumplirlos, los años se tienen que llevar a gusto. Estas más calmada y la energía es distinta pero no creo en crisis de ese tipo, la crisis te puede sobrevenir en cualquier momento.
-¿Tienes algún complejo?
-No me gustan mis rodillas y si puedo hacerlo suelo huir de las faldas pero tampoco es algo que me obsesione.
-Esa vis cómica, ¿Te ayuda a sobrellevar los baches?
-Mucho, tengo bastante buen carácter y siempre soy políticamente correcta. Cuando estás triste no hay nada que hacer, tengo que hacer mis curas de llanto como todo el mundo pero como soy muy racional sé extrapolar las situaciones y siempre les añado un punto de humor. Tengo buenos amigos que me escuchan y no me cuelgan el teléfono, eso unido a mi energía positiva hace que los psicólogos no hagan negocio conmigo.
-¿No estarás en Gran Slam , el nuevo programa de Nuria Roca?
-Me llamaron par hacer una pequeña colaboración como invitada pero era demasiado precipitado y con los horarios del teatro era completamente imposible compaginarlo. Ahora no tengo una especial ansia por salir en televisión, me encantaría volver a tener un personaje en una serie de ficción.
-¿No volverás a La que se avecina ?
-No, ya he probado el ritmo que llevan y no volvería a entrar en esa vorágine. Estuvo muy bien y fue muy divertido pero llega un momento en el que a pesar del éxito es más importante poder dormir y contar con tu vida. Me gusta poder contar con mi fin de semana, mis amigos y mi gente.
-¿Mantienes contacto con alguno de tus compañeros en ¡Aquí no hay quien viva! ?
-Tengo más contacto con las chicas. Malena Alterio, Eva Isanta y yo hicimos muy buenas migas, Fernando fue un novio de ficción y hay quedó la cosa. Cuando trabajas en televisión haces amistades muy intensas en cuestión de dos semanas y cuando dejas de verles te quedas con un síndrome de Estocolmo terrible, te han secuestrado y aún así les quieres.
-¿Qué opinas de que Antena 3 siga repitiendo capítulos de la serie?
-Es una guerra entre cadenas que me parece absolutamente deleznable. Con la poca producción que tenemos en España sólo nos faltaba que se pusieran zancadillas entre unos y otros, eso sólo perjudica a la profesión. Son las leyes del mercado, oferta y demanda, pero con actores entre medias.