LUCÍA Y JOAQUÍN CUMPLEN A FINALES DE 2007 VEINTICINCO AÑOS SOBRE LOS ESCENARIOS
Llevan veinticinco años escenificando sobre los escenarios la lucha del amor, Lucía y Joaquín se convirtieron en Pimpinela en 1981 y desde entonces no han parado de cosechar éxitos. Nacieron en Argentina pero su padre es asturiano y su madre leonesa así que los hermanos Galán tienen el corazón dividido entre dos tierras. Decidieron fijar su residencia en Argentina porque allí se criaron pero pasan largas temporadas en su casa de Madrid. La música no lo es todo para ellos, desde hace diez años compaginan su carrera artística con el compromiso social. La pareja dirige en Argentina el Hogar Pimpinela para la niñez , doscientos niños han conseguido ya una segunda oportunidad gracias a ellos. Lucía tiene una niña de nueve años y Joaquín uno de dieciséis, Rocío Luna y Francisco, dos primos que ya se están preparando para continuar la saga familiar de artistas. Ahora han vuelto a España para presentar su gira 2007 por nuestro país.
- A finales de este año cumpliréis 25 años de carrera. ¿Cómo vais a celebrarlo?
- Joaquín: Pues mira, vamos a llevar a cabo una nueva gira por España y Latinoamérica. Concretamente en España estaremos hasta el 30 de septiembre y recorreremos quince ciudades presentando un poco lo que será el próximo disco, que saldrá en navidad. Va a ser un disco lleno de sorpresas, con invitados, con canciones que tenemos guardadas en un cajón, con rarezas y con cosas que sólo conocemos nosotros. Veremos a ver qué pasa, porque España es un país tremendamente difícil, no por la gente, sino porque hay muchísima competencia, y valoramos mucho el permanecer en el mercado desde el año 1984.
- Lucía, tengo entendido que hace unos meses tuviste algunos problemas de salud...
- Sí, el año pasado fue un año muy difícil ya que sufrí una isquemia cerebral producto de una microdepresión. Se me quedó todo el brazo derecho paralizado, y tuve que empezar una rehabilitación, así que tuvimos que parar durante dos meses y medio los conciertos. Ahora estamos retomando el trabajo, pero fueron unos meses difíciles, desde octubre hasta hace unos pocos días, cuando recuperé la movilidad total del brazo.
- Y en esa recuperación, ¿te ha ayudado tu nuevo amor?
(Carcajadas) Bueno, la verdad es que la relación comenzó ya al final de la recuperación, hace tres meses.
- Cuéntanos algo de él.
Pues se llama Pablo, y nos conocíamos laboralmente desde hacía tiempo, pero a nivel más personal nos presentó una amiga en común. Nos llevamos muy bien. Él es una excelente persona, me acompaña y yo le acompaño también en sus cosas. Él me da mucha felicidad y seguridad, y creo que esto puede convertirse en una relación seria.
- En vuestro disco ¿Dónde están los hombres? incluisteis una versión requetón del mítico Pega la vuelta . ¿Gustó al público?
Joaquín: Sí, gustó bastante. Nos la hizo un especialista en requetón de Puerto Rico. En ese mismo disco también hay un tema con un dúo argentino que está teniendo muchísimo éxito por toda Latinoamérica y que se llaman Miranda. Ellos son como una especie de versión almodovariana de Pimpinela.
- Vosotros que os habéis caracterizado siempre por interpretar encima del escenario, a la vez que cantáis, ¿habéis recibido ofertas serias de interpretación para cine, teatro o televisión?
Lucía: Sí, yo hice muchas cosas como actriz, en Argentina y en otros países. Participaciones especiales, una comedia que batió récord de audiencia en Argentina... Siempre que puedo, que la carrera musical me lo permite, y que me gusta el personaje, pues lo hago.
LUCIA: "NOS HARÍA MUCHA ILUSIÓN QUE NUESTROS HIJOS SIGUIERAN NUESTROS PASOS"
- Vosotros sois hijos de españoles que emigraron a Argentina. ¿Qué pensáis con respecto al tema de la inmigración?
- Sabemos lo que es el sacrificio cuando uno sale de su tierra para empezar en otro país. Pensamos que debería de haber leyes que faciliten las cosas a las personas que realmente quieran ir a trabajar a un país de forma honesta para poder tener mejores posibilidades que en sus países de orígen. El que venga para no hacer nada o para molestar, pues no, pero el que venga a trabajar y a buscar mayores posibilidades para su familia, pues me parece que hay que darles una oportunidad.
- Incluso compusisteis una canción sobre el tema que triunfó bastante.
- Hace unos años compusimos una canción en contra de la ley 187 en Estados Unidos que discriminaba absolutamente a los latinos allá, e hicimos esa canción como repudio a todos los que se creen superiores por tener un color de piel o por haber nacido en un país o en otro. Esta canción fue muy bien recibida, el vídeoclip ganó muchos premios, y hoy día la seguimos cantando, ya que desgraciadamente sigue siendo actual.
-Lucía, ¿cómo definirías a tu hermano?
-Es una persona sumamente responsable. Muy trabajador, honesto y leal a sus valores. Una persona con muy buenos sentimientos. Es muy buen hermano, alguien con quien siempre se puede contar. Eso sí, muy impuntual.
-Y para ti Joaquín, ¿cómo es Lucía?
-Una mujer muy familiar, muy buena madre y muy dúctil artísticamente. Es muy expontánea pero su impulsividad a veces juega en contra haciéndola emitir algún que otro dictamen antes de pensar bien las cosas. Somos muy diferentes y quizá por eso hacemos buen complemento.
-¿Vuestra relación ha sido siempre tan buena como parece?
-Lucía: Nos hemos llevado muy bien desde pequeños. Nos llevamos seis años y siempre hemos sido muy individuales, compartíamos algunos juegos pero nunca hubo competencia entre nosotros. De mayores, cuando empezamos a trabajar también fue así. En estos veinticinco años hemos pulido mucho nuestra relación, tratamos siempre de decirnos lo que no nos gusta y aprender a saber cómo decirlo. Tratamos siempre de aceptar nuestras diferencias, es algo básico para cualquier relación, tanto pareja como amigos o hermanos.
-Joaquín: Todo se va haciendo día a día, con la intención, la voluntad y la comunicación.
-¿Qué inconvenientes tiene compartir el trabajo entre hermanos?
-Lucía: Al principio Joaquín me sobreprotegía demasiado, ahora ya no tanto. Era una mezcla de hermano mayor y socio, con la intención de quitarme preocupaciones acababa definiendo él solo trabajos que nos incumbían a los dos. Eso nunca me gustó, siempre he querido formar parte de las decisiones de mi vida pero entendí que no lo hacía con ninguna intención de mandar o creerse superior. Lo hemos ido trabajando y puliendo poco a poco, ahora somos una sociedad muy democrática, los dos hablamos las cosas y sabemos cómo decir lo que no nos gusta.
-¿Peleaís tanto con vuestras parejas como sobre el escenario?
- Lucía: En este momento no tengo pareja pero con las que he tenido no discuto por discutir, no me gustan los insultos ni los reproches. Eso sí, siempre defiendo mi postura, aprendí a decir las cosas que no me gustan y a tener suficiente amor propio como para poner fin a las situaciones que no me hacen feliz para no dejarme atropellar.
-Joaquín: Yo nací comprometido, me puse de novio muy joven y luego me casé con la misma mujer, Viviana. Es lo opuesto a mi hermana, estuve acompañado desde el principio pero en esta profesión hay mucha soledad, se pasa mucho tiempo fuera de casa y se extraña la compañía de una pareja. Uno va teniendo lo que necesita, el destino lo hacemos nosotros y yo soy muy independiente, muy solitario. La plenitud no se consigue nunca, "Pimpinela" nos ha dado muchas cosas pero también esta profesión de desarraigo quita muchas cosas, entre ellas la estabilidad.
-¿De dónde viene el nombre de "Pimpinela"?
-Joaquín: Es una flor hermafrodita, tiene órganos másculinos y femeninos. Está regida por el sol y mercurio, una conjunción que da éxito. Muy pequeña, colorada y negra. Se le ocurrio a nuestro productor como una metáfora del hombre, los pétalos másculinos, protegiendo a la mujer, los femeninos, que hace de núcleo de la familia. Al principio no nos gustó pero nos acostumbramos.
-¿Componeis juntos todos los temas?
-Lo intentamos pero nos peleábamos más que sobre el escenario. Él se dedica a la composición y yo me ocupo de la parte actoral.
-¿Qué es lo más curioso que os ha pasado en todos estos años?
-Joaquín. En Miami, durante un concierto, recuerdo que una mujer se identificó tanto con nuestra interpretación que gritó con todas sus fuerzas "¡Lucía, pégale!" y el teatro rompió en una carcajarda.
-Lucía: A nivel más personal hay anécdotas preciosas, recuerdo una chica que tras oir una de nuestras canciones, "Canción para una madre soltera", decidió no abortar y le puso mi nombre a su hija.
-¿Han cambiado vuestras prioridades con el paso del tiempo?
-Lucía: Sí, ahora la prioridad son nuestros hijos, planificamos las giras de tal manera que podamos estar a su lado. Salimos de Buenos Aires quince o veinte días seguidos como máximo y ellos nos acompañan siempre que el colegio se lo permite. Joaquín lo tiene más fácil porque tiene a la madre en Buenos Aires, Viviana está allí pero en mi caso es más complicado, Alberto y yo nos divorciamos, nuestra hija Rocío tiene nueve años y quiero estar con ella, verla crecer y llevarla al colegio. Cuando viajo se queda con Alberto, estamos divorciados pero él es un excelente padre, vivimos uno enfrente del otro y está todo muy controlado. (Ríe)
-¿Van a seguir vuestros pasos como dúo?
-Joaquín: Francisco estudia guitarra desde chico y ya compone, su prima Rocío es una estupenda pianista. Los dos son grandes artistas, un día dijeron que nos veían demasiado cansados y querían ser nuestro relevo. Se llevan muy bien, tienen la misma diferencia de edad que nosotros y al verles parece que se repite la historia cuando nuestra madre leonesa nos anima a actuar y nosotros no sabíamos muy bien si hacerlo o no.
-Lucía: Nos haría mucha ilusión que siguieran nuestros pasos pero sólo si les hace felices porque en esta profesión se trabaja con los sentimientos y si te va bien es un placer pero si te va mal es muy difícil.