Luis Alfonso de Borbón, "un príncipe a la espera"

Luis Alfonso de Borbón, "un príncipe a la espera"

JOSÉ APEZARENA DESCIFRA EL LADO MÁS HUMANO Y DESCONOCIDO DEL HIJO DE ALFONSO DE BORBÓN Y CARMEN MARTÍNEZ BORDIU

José Apezarena, prestigioso escritor y periodista, acaba de publicar un interesante libro dedicado a Luis Alfonso de Borbón, hijo de la mediática Carmen Martínez Bordiú y heredero directo a la corona de Francia. En la biografía, escrita con sencillez, se resalta el lado más humano y desconocido de Luis Alfonso. Se cuenta con detalle los episodios que marcaron su infancia, como la separación de sus progenitores y el fallecimiento de su padre y de su hermano. El periodista describe a Luis Alfonso como una persona noble, inteligente y admirable que se ha enfrentado a todo con madurez y que busca con sencillez su sitio junto a la Familia Real Española.

Acaba de publicar Luis Alfonso de Borbón , un príncipe a la espera. ¿Por qué ha elegido la figura de Luis Alfonso para ser el protagonista de su libro?

Luis Alfonso me llamaba mucho la atención porque es una persona que tiene dos características muy originales. Por un lado, es el heredero al trono de Francia y por otro, un desconocido en España. Es un personaje público en Francia, tiene lugar en protocolo y protagoniza acontecimientos importantes. Me llamó la atención pensar que si algún día hubiera de nuevo monarquía en Francia, sería un Borbón de España el que sería rey de Francia.

Has contado con su autorización, ¿hasta qué punto se ha implicado él en esta biografía?

Le he preguntado a él sobre muchas cosas y he contado con su testimonio. El libro tiene una parte histórica extensa y luego está su perfil, en el que él ha intervenido mucho.

¿Cómo recibió la noticia de que querías centrarte en su figura?, ¿ha podido leer ya el libro?

He hecho alguna otra biografía y por tanto tenía precedentes que ofrecerle. La idea la recibió con agrado porque está haciendo una tarea de darse a conocer en Francia y es importante que su persona tenga presentación en un libro, no sólo en artículos de revistas. Todavía no lo ha leído pero sí gente cercana a él.

Hábleme del lado humano de Luis Alfonso.

Es muy inteligente y se deja aconsejar. Ha sido muy listo porque ha tenido a su lado gente que le ha aconsejado muy bien a la hora de tomar decisiones. Tiene mucho sentido común y ha asumido sus raíces. Tiene los pies en el suelo. Hace honor a su apellido y a su familia.

En su opinión, ¿qué posibilidades reales tiene Luis Alfonso de convertirse en rey de Francia?

Reales, pocas. Pero en los años 50 se planteó restituir la monarquía. Por tanto, hay que darse cuenta de que la opción podría darse de nuevo.

En el libro no sólo se centra en la figura de Luis Alfonso, también habla de su padre Alfonso de Borbón y de otros familiares. ¿Cómo ve usted al Duque de Cádiz?

Fue un hombre con una vida muy dura, sus padres se separaron muy pronto y tenía un gran sentido de la dignidad y de la dinastía. Se sentía muy príncipe pero con la desgracia de no ser reconocido como tal. Sufrió por ello y además se equivocó al plantearse como alternativa a Don Juan Carlos en un momento que no era el indicado. Ya había sido designado sucesor. Él siguió maniobrando y por eso su figura fue criticada. Tuvo una vida personal desgraciada, se casó con una mujer que se marchó muy pronto de casa. Además murió de forma muy dramática. En una pista norteamericana se desnucó.

Fue una muerte trágica y que sigue rodeada de polémica.

La polémica está en pensar por qué estaba ese cable allí que no pintaba nada. Es una incógnita difícil de resolver.

¿Cómo recuerda Luis Alfonso a su padre?

Alfonso de Borbón tuvo una dedicación muy grande a sus hijos. Cuando se marchó Carmen de casa, él intentó ser las dos figuras paternas, intentó compensar. Además procuró que su hijo no se enterara demasiado de las desgracias familiares y quizá gracias a eso Luis Alfonso ha sobrevivido a episodios tan duros. Lo guardó para cuando fuera mayor, le ahorró el relato de las tragedias. Le ha hecho mucho bien a Luis Alfonso que su padre lo tratara así.

¿Es verdad que a Luis Alfonso después de tantas desgracias le cuesta llorar?

Es un hombre bastante fuerte interiormente y ha llorado mucho como cuando se resistía a que su madre se fuera de casa. Con la muerte de su padre se quedó muy helado y dice la gente que estaba a su lado que no le vieron llorar. Pero eso no se puede saber con certeza.

¿Cómo son las relaciones entre Luis Alfonso y la Familia Real?

Don Juan Carlos le tiene mucho cariño pero todavía queda el recuerdo de la competencia con su padre. En la Zarzuela lo pasaron muy mal en aquellos años, no hay que olvidar que se había casado con la nieta de Franco. Hoy en día se sabe que Franco tenía claro que Don Juan Carlos iba a ser rey pero en ese momento había algo de miedo. Es un recuerdo familiar muy duro.

¿Por qué no asistieron los reyes a su boda con María Margarita Vargas?

Realmente no lo sé. Parece que el título que usó en las invitaciones no sentó bien aunque el argumento externo fue que tenían agendas muy ocupadas.

¿Tiene esperanza Luis Alfonso de que la relación con la Familia Real se normalice?

Él tiene paciencia y ha tenido un comportamiento ejemplar en este sentido. No ha hablado demasiado y tiene esperanza de que las cosas cambien. Pronto habrá un cambio generacional y el príncipe Felipe no tendrá ese recuerdo tan marcado sobre Luis Alfonso. Creo que las cosas van a normalizarse en el futuro, él quiere un pequeño hueco en España.

¿Cuál es la parte de la vida de Luis Alfonso que más te ha llamado la atención?

Hay una etapa bastante sorprendente en la vida de Luis Alfonso que tiene lugar después de que sus padres se separaran. Empieza para él una época de viajes a Francia para estar con su madre. Cuando se va a vivir definitivamente con ella se da cuenta de que en ese momento ése no era su sitio y se vuelve a España. Me parece un poco duro para un chaval de esa edad vivir esta serie de acontecimientos.

Los periodistas le llamaban el mudo , ¿cómo ve usted su relación con los medios de comunicación?

Hay que ponerse en su lugar. Es un hombre que siempre ha llamado la atención de los medios de comunicación. Pensemos que era un chaval que no entendía porqué iban a la puerta del colegio a hacerle fotografías. Durante muchos años ha intentado alejarse de los medios y prueba de ello es que no ha salido mucho en las revistas. Ahora se ha dado cuenta de que los medios de comunicación son un elemento esencial para la vida pública. Pero lo tuvo que pasar muy mal cuando después del accidente en el que murió su hermano se encontraba a los periodistas por el hospital. Él no busca aparecer, ni protagonismo, es un hombre muy discreto.

¿Cómo es la relación con su madre Carmen Martínez Bordiú?

Se tienen mucho cariño y la quiere muchísimo. Luis Alfonso discrepa en algunos aspectos de la vida de su madre discrepa e intenta quedarse al margen de ello. Es consciente de la importancia que tiene su figura en Francia y de que tiene que guardar su imagen. Procura quedarse en segundo plano y no está en las actividades mediáticas de su madre.

Él mismo dice que ha heredado de su madre la capacidad para reponerse de las adversidades...

Es cierto, se repone con facilidad y ha llevado con fortaleza la muerte de su padre y de su hermano.

Ha disfrutado escribiendo sobre Luis Alfonso, ¿verdad?

Me gusta mucho escribir y la historia. Suelo escribir sobre gente que merece la pena y Luis Alfonso tiene muchas virtudes destacables. Tiene mucho fondo, corazón y cabeza. Tengo conocimiento de temas monárquicas y me apetecía escribir sobre una figura algo desconocida en España. Me sorprendió ver el papel que tiene Luis Alfonso en Francia. Cuando fue a ver el Palacio de Versalles con María Margarita le dijeron: bienvenido señor a su casa, espero la hayamos conservado a su gusto . Él es el heredero del trono de Francia y ese es su palacio aunque desde el punto de vista práctico no se vea así.

¿Se puede decir ahora está viviendo una de las épocas más felices de su vida?

Ahora está viviendo un momento muy estable. Está muy enamorado de su mujer, tiene una hija, trabajo y proyección internacional. Se está recuperando del pasado.

Como especialista en la Familia Real, ¿ha notado un cambio en su comportamiento y en la opinión que tienen de ella los españoles?

Algo está pasando y la situación de la monarquía en España está cambiando. La sociedad está cogiendo hábito democrático y depende de ella menos. La monarquía debe buscar su lugar. Ya no hay que esperar de ella hechos sorprendentes. Vivimos una situación nueva pero hay que saber que los países más avanzados tienen monarquía. Hay más partidos de gobierno republicanos que piden un cambio y eso se nota.

¿La estamos humanizando?

No hay que normalizarla demasiado. No son iguales a nosotros porque si fuera así romperíamos la monarquía. Debe haber un equilibrio.

¿Qué le ha parecido el anuncio de la separación de los Duques de Lugo?

La afirmación de que esa separación es una cosa normal no es correcta. Porque esa normalización dinamita la monarquía. Deben tener unos comportamientos especiales porque si son como los demás nos preguntamos porqué tienes que ser reyes y príncipes.

¿Y las palabras que le dedicó Don Juan Carlos a Hugo Chávez?, ¿qué opinión le merecen?

Me sorprendió porque nunca había hecho una cosa así. Aquí en España nos ha parecido muy bien su actitud y a mi me parece que había que darle un corte al venezolano pero así pierde posición en América. Sucede lo mismo nivel nacional, cuando el rey baja a luchar batallas concretas, pierde esa distancia que debe tener con respecto a algunas cosas. También debe buscar un equilibrio y es muy difícil.

¿Cómo ve en su papel de futura reina a Leticia Ortiz?

Es buen momento para hacer balance y es muy positivo. Ha cumplido con su obligación, está en su lugar. Ella es una persona muy dinámica y se ha tenido que frenar así misma. Debe haber sido duro tener que contenerse porque ya sabe que en esa pareja el importante es él. Creo que va a seguir siendo así porque se casó siendo una persona madura y sabía a lo que se enfrentaba.

¿Ya tiene personaje para su próximo libro?

Sí pero no puedo decir quién será. Tendrá que ver con la monarquía.