MADRID, 2 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Príncipe Luis, hijo de los Duques de Luxemburgo, se casó hoy en una íntima ceremonia en la localidad de Gilsdorf, en el noroeste del país. El acontecimiento se convierte en extraordinario bajo dos datos: el chico tiene 20 años y ha renunciado a sus derechos dinásticos para contraer matrimonio con Tessy Antony, también de 20 años y con la que tiene un hijo.
La pareja se casó en la misma iglesia de la localidad de Gilsdorf en la que bautizaron al pequeño Gabriel, que nació el pasado 12 de marzo en Ginebra. El niño recibió las aguas bautismales un mes después. La ceremonia se celebró en un ambiente íntimo únicamente con amigos y familiares.
Los grandes Duques de Luxemburgo evitaron la tradicional recepción de altos dignatarios y miembros de otras Casas Reales por lo anómalo de la situación, aunque los habitantes del pueblo se encargaron de dar al acontecimiento el ambiente festivo puesto que decenas de ellos se agolparon a las puertas de la Iglesia para felicitarles.
La novia escogió para la ocasión un vestido blanco con escote palabra de honor y el pecho bordado en pedrería y un velo también salpicado con perlas. El novio lució un chaqué negro.
Los primeros en llegar fueron el padre del novio, el gran Duque Enrique y su padre, el gran Duque Juan, que cedió sus derechos a su hijo después de 36 años de reinado. Junto a ellos llegaron la madre y la abuela de la novia. Más tarde llegó la duquesa María Teresa, con un traje gris perla. La novia, muy puntual, llegó acompañada de su padre.
INDEPENDENCIA
El Príncipe Luis, tercer hijo de Enrique y María Teresa, ha renunciado a sus derechos dinásticos para casarse con Tessy Antony, "para conseguir una mayor independencia en su vida profesional y laboral". No obstante, conservará el título de Príncipe y el apellido familiar, Nassau. Tessy Antony no será considerada una Princesa.
Como no podía ser de otra manera, a la ceremonia acudieron además de los Duques, los hermanos del novio, Guillermo, de 25 años, el Príncipe heredero más joven; Félix, de 22; Alexandra, de 15 y Sebastián de 14. Después de la ceremonia los novios posaron para la prensa, que pudo sacar instantáneas del feliz acontecimiento. Incluso posaron con el pequeño Gabriel, muy elegante vestido de blanco.