Madonna y la adopción de nunca acabar

Madonna y la adopción de nunca acabar

LONDRES, (OTR/PRESS)

Madonna y su marido, Guy Ritchie, han recibido un nuevo revés en sus intentos de culminar el proceso de adopción de David Banda, el pequeño de Malawi que vive con la pareja desde octubre del año pasado. El último obstáculo al que la ambición rubia y su esposo deberán hacer frente es el cambio del funcionario de Malawi encargado de dar el visto bueno al hogar y el entorno familiar, el último trámite que les quedaba por completar para tener la custodia total del pequeño David.

Penstone Kilembe era el nombre del trabajador social del país africano que iba a viajar precisamente hoy hasta Londres durante dos semanas para examinar si el ambiente familiar en el que tiene que crecer David, enrarecido ante los constantes rumores de crisis en la pareja, es apto para el pequeño. Pero finalmente la Corte Suprema de Malawi le ha apartado del caso al entender que está demasiado "comprometido" en el mismo y tiene una relación demasiado estrecha con Madonna y Ritchie, algo que le impide ser objetivo a la hora de evaluar la situación de la pareja.

"Sólo se trata de verlo todo con una mirada más fresca", afirma Simon Chisdale, el funcionario encargado ahora de evaluar el caso, en declaraciones a 'Contacmusic' recogidas por OTR/Press. Chisdale viajará en los próximos días a Londres para determinar si, finalmente y tras casi un año de espera, Madonna y su esposo pueden al fin adoptar al pequeño, que ya tiene casi dos años. Allí el trabajador social convivirá unos días con el matrimonio, no sólo para analizar la situación de la pareja, sino también para evaluar las relaciones con otros dos hijos de la cantante, Lourdes de diez años y Rocco de siete.