LILONGWE, (OTR/PRESS)
Dispuesta a acallar las críticas sobre su adopción 'express' Madonna aterrizaba en Malawi para que el pequeño David Banda, que adoptó este otoño en el país africano, se encontrara con su padre biológico. Según una información publicada en 'irelan.com' recogida por OTR/Press, el padre del pequeño estuvo a solas con su hijo mientras Madonna charlaba con otros niños del orfanato donde tuvo lugar el encuentro, el mismo en el que residía David desde que su madre murió.
Ésta es la segunda vez que la reina del pop se encuentra con el padre biológico de su hijo, con quien dijo que ya había estado cuando decidió adoptar al pequeño y la primera que David regresa a su país natal que abandonó con polémica después de que las autoridades del país africano concedieran a la cantante una custodia temporal de 18 meses y un permiso para sacar al niño del país, una decisión muy criticada por varias ONG's que acusaron a la artista de violar la ley, ya que durante años la legislación ha prohibido adoptar en Malawi si no se es residente.
El padre del pequeño ya había manifestado su deseo de volver a ver al pequeño, según declaró, para saber cómo se encuentra y si es feliz con su nueva familia. Aunque en un principio el padre criticó también el sistema de adopción llevado a cabo entre la cantante y las autoridades, actualmente dice sentirse contento por la nueva vida que llevará su hijo, además, Madonna ya declaró en varios medios de comunicación que su intención era que padre e hijo mantuvieran una relación habitual.
EN MISIÓN HUMANITARIA
Lejos de las especulaciones sobre si iba a adoptar de nuevo o no, Madonna viajó acompañada también de su hija mayor, Lourdes, con quien visitó algunos de los proyectos que la ONU está desarrollando en Malawi. También se preocupó por el estado de los pequeños que viven en un orfanato de la capital, cuya restauración está llevando a cabo la ONG 'Raising Malawi', con la que colabora.
Durante su estancia, Madonna no se separó de su hija, con quien paseó por algunas aldeas y conversó con algunos de sus habitantes intentando mostrar así a su primogénita la realidad de un país muy distinto a aquel en el que viven.