TRAS LA RECIENTE MUERTE DE SU HERMANA MARA Y YA RECUPERADA DE SUS TRES OPERACIONES DE CORAZÓN...
A María José Goyanes le salieron los dientes entre bambalinas, se sabe de memoria párrafos enteros de obras de teatro que jamás representó y es que la actriz pertenece a la tercera generación de artistas que produce la familia Goyanes. Su abuelo fue Alfonso Muñoz, su madre Mimí Muñoz y sus hermanas, Vicky Lagos, Conchita Goyanes y la recientemente fallecida Mara Goyanes. La pequeña de las hermanas goyanes ha demostrado ser fuerte ante la adversidad, tras ser intervenida hasta tres veces a causa de su lesión de corazón la actriz disfruta de la madurez volcándose en el teatro, solapa y compagina función tras función. En mayo podremos verla estrenar Dile a mi hija que me voy de viaje y no por ello abandonará con su colaboración televisiva en el programa de Nieves Herrero
-¿Cómo surgió la idea de hacerle un homenaje a Rosalía de Castro?
-La idea surgió de José Aguilar, uno de los actores del espectáculo. Me entusiasmé con ella en cuanto me comentó de que se trataba. Como me casé con un gallego tuve que vivir un tiempo en A Coruña y me enamoré de Rosalía según llegue allí. A pesar de haber salido en los billetes de quinientas pesetas es la gran desconocida, tiene fama de dulzona pero podía ser muy cruel y muy incisiva, sobre todas las cosas era un poetisa muy moderna y revolucionaria.
-¿Qué te resulta más fácil: recitar o actuar?
-Todo lo que sea hacer algo bien es difícil pero los que somos actores a medida que nos vamos haciendo mayores y vamos adquiriendo experiencia hacemos nuestro trabajo con más facilidad. Esa es una de las pocas cosas buenas que tiene la madurez, el deterioro físico es lo peor , para que nos vamos a engañar pero uno es más sabio mañana que hoy y te encuentras que todo va más fluido, que todo lo que antes te costaba sale ahora casi sólo.
-¿Cómo sacas partido de la madurez?
-No he modificado mi manera de vivir. Soy muy joven de espíritu, siempre lo he sido y eso es algo que se tiene o no se tiene. He conocido gente joven muy vieja, antigua y conservadora. A pesar de mis restricciones físicas derrocho energía, estoy viva y siempre lo he estado. A pesar de un corazón que me ha obligado a operarme tres veces tengo mucha energía y sé transmitirla.
-¿Qué tal estás de tu lesión de corazón?
-Muy bien, puedo seguir en activo e incluso tengo fuerzas para simultanear varias funciones.
-¿Cómo surgió tu colaboración con Nieves Herrero?
-Colaboro en su programa una vez a la semana. Me entrevistó una vez en la radio y luego coincidimos en la presentación de un libro. Me dijo que la llamara pero siempre me dio pudor, al final fue ella quién me llamó y me ofreció colaborar en su programa haciendo temas sociales y no me lo pensé dos veces. Estoy encantada y muy agradecida. Había trabajado para la televisión gallega y echaba de menos la pequeña pantalla así que no dude en trabajar con Nieves Herrero cuando me lo pidió.
-Creciste haciendo televisión...
-Tenía nueve años cuando hice mi primer programa de televisión, era un programa histórico que narraba la vida de Isabel II y yo interpretaba a su hermana. Luego presenté un programa infantil semanal, todo antes de que existieran los Estudios 1
-¿Por qué no estabas en el cincuenta aniversario de Televisión Española?
-No lo sé, allí faltaba mucha gente. Prácticamente todos los actores que hicimos la televisión faltábamos en ese aniversario, han salido sólo algunas imágenes nuestras. Simplemente me extraña pero como decía Galdós este es un país ingrato. Me sorprendió pero creo que fue una falta de documentación, simplemente hacía falta que hubieran ido al archivo a buscarnos.
-¿Te has sentido querida por el público?
-Por supuesto que sí, el público es delicioso. Es muy gratificante ver como aún se siguen acordando de Estudio 1, aquel programa contribuyó a que el gran público dejara de pensar que el teatro era un aburrimiento y nos dio a conocer. Es injusto que ahora no haya ningún programa parecido que permita a nuestros jóvenes actores darse a conocer al gran público.
-¿Pertenecer a una familia de artistas te ha hecho diferente de los demás?
-Soy la tercera generación familiar de artistas. La diferencia es que he nacido en ello, me he criado entre bambalinas y he visto más teatro que cualquier persona de mi edad. Cualquier hijo de actor a los tres años sabe estarse quieto entre bambalinas, me se párrafos de funciones que no he hecho jamás.
-¿Qué relación tenías con tus hermanas?
-Nos adorábamos. Yo quizá he sido la que más suerte ha tenido de todas, las circunstancias de la vida han hecho que yo lo tuviera más en bandeja. Me he dado más gustazos profesionales que mis hermanas. Esta profesión nunca es justa, yo me considero una buena actriz pero mi hermana Mara era una actriz cómica como no ha habido en este país de haber tenido la suerte que se merecía hubiera sido un hito del humor, yo no me puedo comparar. La chispa de mover un dedo y que te aplaudan sólo la tenía Mara.
-¿Serías capaz de identificar el punto fuerte de cada una de las hermanas Goyanes?
-Mara hubiera sido una gran cómica, una especie de Lina Morgan porque era una gran bailarina cantaba bien y era muy divertida. Conchita es verdaderamente graciosa, ha heredado el humor de mi madre. Vicky ha sido una gran actriz dramática, ha sido hermosísima y el drama lo ha bordado. Yo he estado casada con un productor y eso me ha abierto muchas puertas a la hora de tocar diferentes palos y formarme en todos ello pero no sabría decir en qué destaco, me tengo demasiado cerca y pierdo la perspectiva.
-¿En qué proyectos estás inmersa ahora?
-Manuel Galiana y yo estamos de gira con La comedia del bebé , un maravilloso texto de Edward Albee. También estoy interpretando La bella Dorotea de Miguel Mihura y en mayo estrenaré Dile a mi hija que me voy de viaje , una adaptación de Lourdes Ortiz que interpreto junto a Marta Belaustegui. Estoy muy ilusionada., la verdad es que no me faltan los proyectos, nunca paro de leer textos y buscar nuevas funciones procurando ver siempre todo lo que se estrena.