PRESTARON SU IMAGEN PARA PROMOCIONAR UN TORNEO BENÉFICO DE PADDLE
Apoyar una buena causa siempre es un motivo más que suficiente para coger un avión y trasladarse allí donde sea necesario. Si no, que se lo digan a María José Suárez, que viajó a Barcelona desde Madrid para apoyar un torneo benéfico de paddle destinado a recaudar fondos para crear 3 escuelas para 1.400 niños en Mali. No es la primera vez que la ex Miss España participa en algo similar. Hace unos meses no dudó en apuntarse al concurso Mira quién baila , donde también gracias a su colaboración se recaudaba dinero para una ONG.
En esta ocasión, además, María José prestaba su imagen al lado de la de su novio, el tenista Feliciano López, quien junto con su colega Albert Costa no dudaron en participar en el torneo y ayudar a la Fundación Global Play. Los tres se fotografiaron junto al director de la fundación, Carlos P. Hornstein.
PROYECTOS SOLIDARIOS
- María José, hoy te vemos apoyando una causa benéfica. ¿Te gusta participar en estos eventos?
- Por supuesto, siempre que el tiempo me lo permite hago un hueco y vengo. En esta ocasión era Feli el que venía a apoyar esta causa y yo he querido acompañarle.
- ¿Has estado alguna vez en alguno de estos lugares de África?
- No, he estado de vacaciones pero en sitios mejores, no donde hace falta esta ayuda. Pero no me importaría ir, de hecho tengo previsto para el año que viene un viaje a Senegal para ayudar a construir un colegio en un sitio donde hay un vertedero. Siempre que se pueda hay que ayudar.
- Éste es un torneo de paddle. ¿Te vas a animar a coger ya por fin la raqueta?
- No, no, yo estoy de espectadora. Cada uno a lo suyo.
CREO QUE IRÉ SÓLO DE INVITADA A LA BODA DE GEMA RUIZ
- ¿Está todo bien entre Feliciano y tú?
- Está todo bien, ahora nos amos de fin de semana con unos amigos a relajarnos.
- A quien le a muy bien y ha anunciado que dentro de un año se casará es a tu amiga Gema Ruiz con Rafael. ¿Has podido felicitarles ya?
- Todavía no, porque he visto la noticia hoy en la prensa y no he tenido tiempo, pero les deseo lo mejor, ya la llamaré.
- Casi podrías ser tú la dama de honor, porque has sido la celestina de esta relación
- Sí, un poco, pero creo que iré de invitada sólo.
- Al ver casarse a las amigas, ¿te entran ganas a ti?
- No, de momento no, estamos bien así.
- Si te lo pidiera, ¿le dirías que sí?
- ¡Uf! Eso ya son palabras mayores. ¡Tendría que pedírmelo él antes que tu!