MADRID (EUROPA PRESS)
La inauguración del Hotel Abba Triana reunió el viernes en Sevilla a numerosos rostros conocidos, entre los que se encontraban María José Suárez y Raquel Revuelta.
María José, espectacular con un vestido negro, se mostró feliz por encontrarse en su tierra y declaró que va a disminuir su ritmo de trabajo en televisión "para disfrutar un tiempo de los míos y viajar". La modelo, que mantiene desde hace pocos meses un romance con el tenista Feliciano López, no quiso hablar de su vida privada y tan sólo reconoció que sentimentalmente se encuentra "muy bien y muy contenta con mi vida". Por otro lado, María José Suárez no quiso pronunciarse sobre su amiga Vicky Martín Berrocal, a quien se la relaciona con el periodista Pepe Navarro.
Por su parte, Raquel Revuelta, muy guapa con una camiseta negra y vaqueros ceñidos, se pronunció sobre la polémica desatada por la excesiva delgadez de algunas modelos que han desfilado en Cibeles: "Hay que ponerse manos a la obra y trabajar en este asunto. La anorexia es una enfermedad grave y no sólo está en el mundo de la moda, sino en todos los ámbitos", reflexionó la ex Miss España, quien puntualizó también que "las tallas no tienen nada que ver, porque hay gente que con una 36 puede estar tan bien como una que use la 40". No obstante, Revuelta se mostró a favor de que se establezcan unas normas y aseguró que se preocupa mucho de que las modelos de su agencia "no sufran".