CONOCIÓ A JAVIER BARDEM DURANTE EL RODAJE DE "HUEVOS DE ORO", A LAS ÓRDENES DE BIGAS LUNA
María de Medeiros es la dulzura personificada. Es una mujer menuda, de enormes ojos brillantes y con una sonrisa encantadora capaz de enternecer hasta al peor de los enemigos. Aunque licenciada en filosofía, pronto se inició en el mundo de la interpretación, dando el gran salto al panorama cinematográfico internacional gracias a su papel en la película Pulp Fiction de Tarantino.
Ha sido nombrada Artista por la paz de la UNESCO por su vinculación con la educación artística, y aunque actualmente se encuentra rodando en Brasil su nueva película, ha tenido tiempo de desplazarse a España para ofrecer un concierto dentro del certamen Madrid EnCanto 2008 con su disco, A little more blue , una recopilación de canciones sobre la resistencia militar brasileña.
La actriz portuguesa tiene mucha relación con nuestro país ya que está casada con un catalán y sus dos hijas son españolas, por lo que habla perfectamente el castellano. De ahí que la idea para su próximo disco gire en torno a una mezcla entre la lengua española y la portuguesa ya que, como ella asegura, nuestros países son navegadores, nuestras lenguas se hablan en otros continentes .
-Acabas de inaugurar el cartel de Madrid EnCanto 2008, ¿cómo te sientes al compartir cartel con cantantes como Pedro Guerra o Jorge Drexler?
-Estoy muy feliz de compartir cartel con artistas tan grandes, en especial con Jorge Drexler al que admiro mucho, de hecho he realizado con él un dúo en mi disco A little more blue .
-Tú ya habías cantado anteriormente en musicales o en algunas películas, ¿pero por qué decides lanzar un disco?
-Es curioso como las cosas pasan a veces y uno no se da ni cuenta. Yo quise hacer un pequeño espectáculo muy intimista que fuera un homenaje a otro tipo de música que no fuera la bossanova que está muy de moda. Mucha gente coge la forma bossanova y la rellena con contenidos muy variados y yo quise presentar un aspecto un poco distinto. La forma es indisociable del contenido, por eso aunque canto en portugués, he traducido algunos textos, en este caso, al castellano, lo que hace del espectáculo un híbrido entre teatro y música. Por eso quedo feliz cuando la gente me dice que no sospechaba que había tanta belleza en los textos de estas canciones.
-¿Dónde has aprendido el castellano?
-Lo aprendí aquí y en latinoamérica también. Yo estoy casada con un catalán y mis hijas son españolas, o sea, que tengo mucha relación con España.
-¿Qué es lo que más te gusta de España?
-Creo que es de los países en Europa que más aprovechan su democracia. Es una sociedad libre, donde la gente se exprime, está atenta y despierta, donde las personas saben vivir bien, no sacrifican todo al trabajo. Es una sociedad sabia para mí en eso, hay un equilibrio entre el trabajo y el hacer, la tradición y la modernidad...
-Has trabajado dentro del cine español, al lado de directores como Bigas Luna o de actores como el oscarizado Javier Bardem en Huevos de oro , ¿cómo fue tu experiencia trabajando junto a él?
-Me encantó trabajar con él y creo que es uno de los mejores actores mundiales. Ya ves, trabajamos juntos hace mucho, pero cuando empezó era ya un gigante, era fantástico.
-Interpretas, diriges y cantas, ¿cuál de estos papeles es tu favorito?
-No tengo favoritos, yo creo que están todos muy relacionados. Creo que soy una intérprete, me gusta ponerme al servicio de una obra. Y cuando canto pues es muy parecido a lo que hago en el teatro, me dejo llevar por los textos.
-¿Cuál es el papel más difícil que has interpretado a lo largo de tu vida?
-Seguramente en el teatro, los papeles aquí son mucho más difíciles porque llevas muchísimo más texto encima y tienes que estar en estado de gracia siempre que actúas.
-Has sido nombrada Artista por la paz por la UNESCO, ¿qué cualidades crees que han valorado en ti para que te hayan otorgado tal reconocimiento?
-Esa distinción me ha sorprendido mucho y significó un gran honor para mí. Es muy importante lo que hace la UNESCO y estoy muy feliz de poder asociarme a eso. En el fondo se asocian así a artistas para que divulguen el trabajo que realiza esta entidad de las Naciones Unidas que tiene tres ejes: la educación, la cultura y la ciencia, en el mundo. Dentro de cada uno de ellos hay un montón de programas, todos súper importantes: conservación de lenguas y costumbres, del patrimonio, defensa del racismo, igualdad entre el hombre y la mujer... Yo estoy vinculada a un programa que me parece muy bonito que es la educación artística y que Portugal defiende mucho y que consiste en que los niños aprendan artes en la escuela o también para aquellos otros que no entran dentro del sistema escolar.
-Tan intensa vida profesional, ¿cómo la combinas con la vida personal?
-Pues somos un poco gitanos. Tengo dos hijas y las asocio al máximo a cuando me desplazo, a los trabajos que hago... Es como una organización cotidiana, una lucha de cada días, pero de momento todo bien.
-¿Qué haces para desconectar?
-Lo que más me gusta para desconectar es leer, nadar y montar a caballo.
-He leído que estás preparando nuevo disco, ¿cómo será?
-De momento es un poco temprano para desarrollar mucho, pero me gustaría hacer algo con la lengua española y la portuguesa, de las cosas que nos unen en nuestros itinerarios históricos y geográficos. Somos países de navegadores, nuestras lenguas se hablan en otros continentes y será un poco alrededor de esa idea.
-¿Al lado de quién te gustaría trabajar algún día o hacer una colaboración en especial?
-Bueno, me encantó colaborar con Jorge Drexler. Pero es que yo en esas cosas soy muy supersticiosa, me gusta hacer las cosas cuando se presentan, no tengo sueños mitológicos en el aire en el sentido de pensar que algún día me gustaría cantar con ... Cuando pasa son encuentros, hay que estar atenta a los encuentros.
-¿Qué proyectos cinematográficos tienes ahora mismo?
-Estoy rodando en Brasil en este momento, me han liberado unos días para venir aquí a hacer los conciertos. Vuelvo ahora a Brasil para terminar el rodaje de una película que se llama El contador de historias que es un proyecto muy bonito, que tiene mucho que ver con el programa de la UNESCO, de hecho creo que va a haber una asociación entre ambos porque es el caso de un niño que parece irrecuperable, una historia real, que encuentra a una pedagoga francesa, que interpreto yo, y para ella no existen casos irrecuperables y es todo el trabajo que juntos van haciendo que no es nada fácil pero que al final resulta.
-¿Prefieres hacer un cine más social que otro más dirigido al gran público?
-Para mí el cine es un arte y a mí lo que me gusta es el cine de autor, por eso el cine puramente comercial no me interesa mucho. Lo que fue increíble fue la experiencia de Pulp Fiction , que es una película completamente de autor, muy complicada de hecho y sofisticada en la forma, y que encontró un público enorme. Creo que el cine de autor no tiene que ser un cine para muy pocos y esta película lo ha probado. Cuanto más público mejor, pero sí que gusta hacer un cine que tiene un sentido, no un producto descartable que lo ves y lo olvidas.
-¿Y cómo fue esa experiencia de trabajar al lado de Tarantino?
-Fue muy interesante y muy divertido.
-Has recibido muchos reconocimientos a lo largo de tu trayectoria, ¿te hace eso exigirte más a ti misma?
-(Sonríe) Es verdad que cuanto más trabaja uno, más crece un sentimiento de responsabilidad... ¡Pero mejor no pienso mucho en ello!(Risas)
-¿Una imagen que tengas grabada en tus retinas?
-Van cambiando las imágenes... Claro que las imágenes de violencia se graban mucho pero tampoco las quiero recordar, prefiero imágenes de comunión, de felicidad...
-¿Y cómo te sientes en estos momentos de tu vida?
-Pues estoy muy contenta porque estoy haciendo exactamente lo que me gusta. Estoy trabajando en distintos países, contacto con personas distintas con lenguas distintas y trabajando en cosas donde compartimos mucha pasión, que es lo bonito.