MARÍA RUIZ, LA MUSA DE ANTONIO BANDERAS EN "EL CAMINO DE LOS INGLESES"

MARÍA RUIZ, LA MUSA DE ANTONIO BANDERAS EN "EL CAMINO DE LOS INGLESES"

"SOY UNA PERSONA LUCHADORA, MUY CABEZONA Y SENSIBLE PERO FUERTE A LA VEZ", AFIRMA LA ACTRIZ

Hace un año, cuando María Ruiz se presentó por primera vez al casting de El camino de los ingleses se quitó tres años para poder entrar en el grupo de candidatos. Cuando la seleccionaron para la segundas pruebas, ya en Málaga, rompió a llorar y le confesó a Antonio Banderas que había mentido sobre su edad. El malagueño se rió porque ya lo sabía y le dijo que aunque tuviese cuarenta años más la elegiría de todas formas. Y es que esta santanderina de veintiséis años tiene algo que enamora.

Comenzó su carrera profesional como bailarina pero debido a una lesión de rodilla y a su pasión por dedicarse a la interpretación, acabó dejando las zapatillas de ballet. De momento no tiene grandes sueños aunque reconoce que le gustaría interpretar el musical Cabaret , nada más y nada menos que en Broadway . De momento es la protagonista de la obra más personal y autobiográfica de Antonio Banderas y pronto estrenará Un buen día lo tiene cualquiera , lo nuevo de Santiago Lorenzo. María Lorenzo está dispuesta a comerse el mundo.

- ¿Cómo ha sido la experiencia del rodaje?

- Ha sido muy fuerte. No solamente a nivel de actores sino como personas. Yo siento que he crecido este año y lo veo en todos mis compañeros, es como si con el rodaje nos hubiésemos hecho un poco más mayores. Antonio ha sido para todos un director, un padre y un amigo. Ha sido como un sueño, todo lo que se ve en la pantalla lo hemos vivido de alguna manera, excepto las muertes y las desgracias (risas). Todo lo complejo que era para nosotros, como actores jóvenes, enfrentarnos a una película tan dura, con unas cosas de tanto peso... nos ha ayudado mucho el hecho de estar a flor de piel con todas las emociones que estábamos viviendo.

- Además de aprender profesionalmente, la experiencia te ha enseñado profesionalmente, ¿qué es lo que has aprendido en este trabajo?

- La lección era vivir cada segundo como si fuera el último. Antonio ha sido un ejemplo para todos nosotros, un hombre que es una estrella de Hollywood y que es igual que cuando tenía dieciocho años, porque eso te lo confirman todos sus amigos de la época. Y también que es un tío con mucha energía, muy trabajador, luchador, con mucho carisma y con una capacidad de sobreponerse a las circunstancias adversas... siempre positivo y alegre. Yo de mayor quiero ser como Antonio Banderas en mujer.

- ¿Cómo fue eso de que le dijiste a Antonio que querías ese papel aunque fuese la última película de tu vida?

- Hice el casting en mayo, no volví a saber nada y de pronto en agosto me llamaron y me dijeron que fuese a Málaga porque había sido seleccionada. Fueron cuatro día muy intensos. Tenía ganas de llorar, no podía ser que estuviese cerca de algo así. Éramos más personas que actores.

Después de darme el papel le dije a Antonio que era tal ilusión lo que tenía por esa película que aunque no hiciese otra más en mi vida, me podía dar por satisfecha.

- ¿Tienes ya algún otro proyecto?

- Tengo muchísimas cosillas, la verdad es que en ese aspecto ha sido un año tremendo y no esperaba que fuese a ir todo tan rápido. Ahora es el momento de decidir, cuando acabe con El camino de los ingleses . Tengo cosillas pero nada firmado, iré viendo fechas y decidiendo qué hago.

- ¿De cine?

- Sí porque de tele ya me ofrecieron cosas antes de la película pero no me he atrevido de momento.

- ¿Te atreverías con el teatro?

- Sí, me atrevería. Lo que pasa es que ahora estoy en un momento en el que me están viniendo muchas cosas buenas de cine así que el teatro lo voy a tener que posponer un poquito porque me apetece seguir formándome en cine.

EL MUNDO ESTÁ AHÍ PARA MÍ

- ¿Cuáles son tus sueños?

- A mí me pasa una cosa muy curiosa y es que yo llevaba toda la vida soñando con esto, y con menos incluso, y cuando me dio Antonio el papel hubo un momento de vacío tremendo dos semanas después en el que dije: y ahora qué. Llevo toda la vida poniendo mi energía en eso, desde que me levantaba hasta que me acostaba y de repente decir que ahora qué... pero no, ¡hay mucho más! Realmente el mayor sueño para mí es poder dedicarme a esto toda mi vida y poder ser feliz haciéndolo. Me da miedo que de repente se me vuelva en contra y que un día me robe cosas que a lo mejor no estoy dispuesta a perder. Y como un sueño más concreto, por ejemplo, me gustaría hacer un musical en Broadway como ha hecho Antonio.

- ¿Alguno en particular?

- Me gustaría hacer Chicago porque también bailo.

- ¿Te planteaste desde que eras una niña que querías ser actriz?

- Cuando tenía cuatro años le decía a mi madre continuamente que me llevase a ballet y al final, cuando cumplí los siete, por pesada me llevaron a clases y ya empecé por ahí con el baile. A los doce ya comencé también con clases de teatro. Lo estuve compaginando todo hasta que llegó un momento en el que estaba en el instituto con todo: la carrera de danza, el teatro... tenía que elegir así que decidí aprovechar con el baile porque es una carrera más corta, tenía hasta los dieciocho años para formarme. Me vine a Madrid a seguir bailando hasta que llegó un momento en el que el cuerpo me tiraba y comencé a meterme en clases.

- ¿Compaginarás el baile?

- El baile lo dejé ya hace cuatro años porque además tengo una lesión de rodilla así que puedo bailar pero no al nivel de una compañía de ballet clásico, que era lo que yo hacía. Llegó un momento, incluso antes de la lesión, en el que yo tenía muy claro que era la interpretación lo que me gustaba. Siempre me faltaba algo bailando, me faltaba... hablar.

- ¿Cómo es María detrás de las cámaras?

- Qué difícil es hablar de uno. Soy una persona luchadora, muy cabezona y sensible pero fuerte a la vez. Ahora mismo tengo ganas de hacer muchas cosas y de comerme la vida a bocaos , pero no sólo profesionalmente sino en general. Tengo una sensación de que el mundo está ahí para mí pero también desde la calma.

- ¿Qué papel te gustaría interpretar?

- Hay tantos... me interesan los personajes de mujeres valientes.

- ¿Te identificas con ellos?

- Digamos que admiro a ese tipo de mujer y me parecen más interesante.