TRAS MÁS DE DOS AÑOS DE AUSENCIA LA ACTRIZ REGRESA A LA GRAN PANTALLA Y LE LLUEVEN LAS OFERTAS
Veintitrés años son los que lleva Maribel Verdú trabajando para el celuloide, ha sido una de las mujeres más deseadas del cine español, conocida como la novia de España encarnó la imagen de aquella mujer a la que todos querían tener. Ahora esa etapa parece haberse cerrado para la actriz, Maribel está igual de imponente pero se ha convertido en una actriz de peso, elige los papeles con mucho más cuidado y exige calidad antes de ponerse manos a la obra. Después de dos años y medio sin dejarse ver, Guillermo del Toro la ha traído de vuelta a la gran pantalla El mejicano puso en manos de la actriz un guión que no podía rechazar, El Laberinto del fauno , una premiadísima historia de horror y fantasía que ha dado mucho que hablar. Éste está siendo el año Verdú, la actriz enlaza un ambicioso proyecto con otro, si ahora estrena El niño de barro pronto podremos verla trabajando en cine con la compañía Animalario y más tarde rodando bajo las órdenes de José Luis Cuerda.
-Háblanos de Estela, tu personaje en El niño de barro ...
-Es una gran sufridora, tienen un marido que la maltrata y un hijo que puede ser asesino en serie. Es de esos papeles dramáticos y fuertes que resultan duros pero a la vez maravillosos de hacer. En esta película he interpretado dos de las escenas más duras de mi carrera, una violación y la muerte de mi hijo, dos escenas realmente difíciles.
-La acción transcurre en 1912 pero no parece que las cosas hayan cambiado mucho...
-No, niños de los que se abusa sexualmente, mujeres maltratadas, asesinos, las cosas no han cambiado mucho. Las mentes están muy enfermas pero afortunadamente no son todas.
-¿Te llevas a casa la dureza del personaje?
-No, me abstraigo totalmente, afortunadamente sé separar a la actriz del personaje.
-¿Has tenido que enfrentarte a situaciones duras en la vida real?
-Sí, una vez estuve a punto de hundirme en un velero, otra me atracaron entre seis, he pasado miedo muchas veces.
-Estás pasando de la sex symbol a la actriz de peso, ¿cómo vives el cambio?
-Espero que no se me acabe tan pronto lo de la sex symbol y deje de poder gustar a los chavales pero agradezco muchísimo ese trato.
-Últimamente trabajas rodeada de niños...
-Sí, Juan es un niño maravilloso, muy inteligente pero a la vez niño aún. Ha sabido separarse perfectamente del personaje, una psicóloga y el propio Jorge se ocupaban de jugar con él, así le ayudaban a desdramatizar.
-En tu vida privada la situación es bien distinta, de niños nada...
-Sí, al mundo madre no me aventuro pero animales tengo todos los que haga falta.
-¿Hay vida dentro del cine para las actrices maduras?
-Claro que sí, de momento no me puedo quejar. En estos dos años y medio sin nada de cine ya empezaba a preguntarme dónde estaban las historias que contar. Eso sí, se acabó el sexo para mi, ahora ya soy la mamá, no enseño ni un tobillo y no tengo que dar ni un sólo beso con lengua. La verdad es que es mucho más relajado.
"ESTE ES EL AÑO DE "LA VERDÚ", SI NO ME LO PARECIESE ESTARÍA MUERTA"
¿No te sentías cómoda como icono de sensualidad?
-Sí, pero voy quemando etapas, antes siempre estaba en el ranking de las diez mujeres más deseadas ahora ni si quiera ocupo el décimo lugar. No pasa nada, me quedo con la experiencia. No puedo estar siempre ahí, es imposible.
-¿Es la naturalidad tu nueva bandera?
-No lo sé, sólo se hacer mi trabajo desde la más absoluta sinceridad intentando transmitir verdad. Que la gente viva lo que estas viviendo tu y que se lo crea es lo más grande y a la vez lo más difícil de esta profesión.
-¿Eres más exigente a mediada que cumples años?
-Lo que pasa es que he promocionado muchas cosas en las que no creía y ya no quiero hacerlo, intento hacer esto con verdadero entusiasmo.
-Llevamos mucho tiempo sin verte en la gran pantalla, ¿ha sido premeditado?
-No, las últimas que hice fueron Y tu mamá también y Tiempo de tormenta , después he estado dos años y medio sin rodar una película, haciendo teatro y televisión. Hasta que llegó Guillermo del Toro las ofertas que me hacían de cine no eran nada suculentas, quería esperar a que me llegase un guión en el que simplemente creyese. Me ofrecían cosas de fuera y no me interesa irme a trabajar a Estados Unidos, al menos no haciendo el cine que me han ofrecido.
-Director gallego, actores gallegos y productora gallega, ¿qué tal la experiencia?
-Mi madre es de La Coruña y yo he veraneado toda mi vida allí pero esta es la primera vez que he trabajado con gente de Galicia. Puedo decir que ha sido una de las mejores producciones que he tenido, en este país es muy típica la suficiencia de estás trabajando gracias a mi y aquí ha sido todo lo contrario, me han tratado con una gran humanidad
-¿Que te une a Buenos Aires?
-Lo conocí hace muchos años, rodando Frontera sur , desde entonces tengo clarísimo que si no viviera aquí viviría allí. Desde aquel rodaje vuelvo todos los años allí a pasar al menos diez días. Es una ciudad viva como no hay otra, nos da mil vueltas culturalmente. Si quieres un libro a las tres de la mañanas tienes las librerías abiertas, hay teatros y teatros, salas independientes donde la gente actúa con cuatro cosas y sus obras son verdaderos alardes de talento. La mala suerte es que un país tan rico tenga siempre dirigentes tan corruptos.
-¿Qué proyectos tienes ahora?
-Tenía mono de hacer cine y el gordo me ha dado suerte (Guillermo del Toro). Ha sido terminar de trabajar con él e irme a rodar a Argentina esta película tan increíble, después a México para trabajar con Rodrigo Plá en La zona . Rodé con Gracia Querejeta de protagonista en Siete mesas de billar francés y terminé el año con una comedia de mi querido Gonzalo Suárez que se titula Oviedo express . Ahora tengo pendiente rodar bajo las órdenes de Juan Cabestany, el autor de todas las obras de Animalario, será Gente de mala calidad , una comedia con un reparto estupendo. Después voy a protagonizar la próxima película de José Luis Cuerda, una historia que estará basada en el último relato de Los girasoles ciegos , la novela de Alberto Méndez. El guión lo ha escrito Cuerda con Azcona y es realmente impecable.
-¿Es este el año de la Verdú?
-Sí, si no me lo pareciese estaría muerta, todo lo que me está ocurriendo es maravilloso. Se me ponen los pelos de punta sólo de pensarlo, como para no decir que este es mi año.
-Pero a pesar del éxito sabes mantener los pies en la tierra...
-Siempre he tenido los pies sobre la tierra. He aprendido que cuando se vive un momento malo hay que tener claro que no durará eternamente pero las alegrías desmesuradas se pasan igualmente. La risa va por barrios y eso es muy importante saberlo.