El más impresionante reino de las mujeres en el planeta

El más impresionante reino de las mujeres en el planeta

EL MATRIARCADO DE LOS MOSUO, UN LUGAR EN CHINA DONDE EL PODER RESIDE EN LAS MUJERES

Los Mosuo son el paraíso del movimiento feminista , o al menos eso dice Ricardo Coler, periodista, fotógrafo y médico argentino que viajó a China, concretamente a Loshui, un poblado a orillas del lago Lugu, para descubrir una de las sociedades matriarcales más puras de las que quedan hoy en día.

Un matriarcado es una sociedad en la que el poder reside en la mujeres, por lo que, a simple vista, cuando oímos hablar de sociedad matriarcal, podemos llegar a pensar en que estamos hablando de un patriarcado al revés, pero esto no es del todo correcto. En una sociedad matriarcal, el poder está en manos de las mujeres. Ellas son las únicas propietarias y también las que cargan con todas las responsabilidades, ya sean los hijos, la comida o el dinero.

LA GÉNESIS DEL VIAJE

Ricardo Coler había viajado por muchos países y había visto cosas muy sorprendentes, cuando volviendo de uno de sus viajes conoció este reino de las mujeres y decidió que volvería para pasar una temporada y descubrir cómo viven veinticinco mil habitantes cuando la mujer está al mando.

 ¿Qué buscaba cuando fue a China?

 Mi idea era buscar un lugar donde las piezas estén colocadas al revés, o sea, donde una mujer no tenga nada que decir, ni que tiene menos oportunidades, ni que está oprimida por el sexo masculino, ni que no se las reconoce como mujeres. En esta sociedad son las más importantes, son las que mandan, entonces quería ver qué pasa con la cultura, con el sexo, con el amor, con el trabajo, con la familia, cuando ellas mandan.

Yo quería ver qué era lo que quedaba en común entre un sistema patriarcal y uno matriarcal.

 ¿No le daba miedo por si no le aceptaban?

 Sí, por supuesto, en estas cosas siempre hay un riesgo, si no, cuál es la gracia.

 Cuéntenos un poco cómo eran los Mosuo.

 En esta sociedad, ellas son claramente las que mandan, el apellido que se usa es el de la madre, no es el del padre, las únicas que tienen dinero son las mujeres, las únicas que pueden tener propiedades a su nombre son las mujeres. Son las únicas que pueden tener intimidad propia, los hombres siempre tienen a otro hombre al lado. Yo, por las mañanas, me despertaba con los gritos de la matriarca, donde ponía a todo el mundo a trabajar. Los hombres tenían como menos iniciativa, y estaban esperando a que las mujeres les dirigieran.

LA FAMILIA Y EL AMOR

En los Mosuo, la familia no se compone como nosotros estamos acostumbrados en Occidente. Allí, en esta pequeña organización primitiva, en cada casa viven la madre, sus hermanos, sus hijos y la abuela. Los padres no existen, no se sabe de quién es cada hijo, y los hombres viven con su madre para toda la vida. Ella es la que les proporcionará el dinero cuando lo necesiten y para la que trabajarán y a la que pedirán permiso hasta con cuarenta o cincuenta años.

Algo contrario a lo que pensamos muchos de nosotros, incluido el autor, en esta sociedad se viene a demostrar lo contrario, esto es, que no todas las mujeres se quieren casar. Para las mujeres Mosuo lo más importante es el amor y su familia, por lo que no ven razonable que una mujer se vaya a vivir con un hombre de otra familia, como hacemos nosotros. Su familia son su madre, sus hermanos y sus hijos, y en ello no cabe compartir su vida con otra persona.

 ¿No se enamoran y quieren compartir toda la vida con una persona?

 Ellos tienen muy separado lo que es el sexo del amor. En Occidente, nosotros juntamos el amor, la pareja, la sexualidad, el hogar, la economía, el futuro, los proyectos, todo en una sola persona, y eso es pedir demasiado. Y encima, queremos que nos quieran para toda la vida, pero luego, las cosas no funcionan y es que, en realidad, la estructura en la que yo también estoy acostumbrado a vivir, es una estructura que resiste con dificultad. Por eso, tiene las complicaciones que tiene.

 ¿Cómo se dan cuenta de que están enamorados?

 Ellas dicen porque podemos hablar . Para ellas, poder conversar con el otro es lo que establece la pareja, nunca van a tene un proyecto en común, porque los hijos van a ser de la mujer, nunca van a querer tener una casa propia, solamente, eso, que pueden charlar, y cuando el amor desaparece, no hay nada que los junte y eso implica un duelo, porque el fin de un amor siempre es doloroso, pero nunca tan terrible como el nuestro, porque hay menos cosas en juego.

LOS HOMBRES, UNOS AFORTUNADOS

Las mujeres Mosuo vuelven a ser las que eligen también en el tema de la sexualidad. Por la noche, ella está en su casa, y será el hombre el que tenga que ir a visitarla. Llama a su puerta y, si ella le acepta, en la puerta, sobre un gancho que tiene la mujer, él colocará su sombrero, por si se diera el caso de que algún otro hombre la quisiera visitar durante la noche, sabría que ella está ocupada, por lo que no golpearía la puerta. Pero por la mañana, en el poblado todo vuelve a la normalidad, él volverá a casa de su madre a trabajar en lo que ésta le ordene.

Aunque pueda parecer que los hombres son unos don nadie en esta tierra, estamos muy equivocados. Son unos privilegiados. La mujer, a la vez que manda, es la que hace todo. No confían mucho en el hombre para hacer ciertas tareas y, por eso, prefieren hacerlas ellas, por ejemplo, lavar los platos o cuidar del fuego de la casa. Además, en cuanto a la comida se refiere, para la mujer es todo un honor poder servir al hombre, dicen que es como un homenaje, y para nada se sienten heridas por ello. Así que, el hombre, cumple las órdenes de su matriarca, pero luego no tiene responsabilidades, no tiene que encargarse de sus hijos porque no sabe ni quiénes son, vive con su madre toda la vida, y puede cambiar de mujer las veces que quiera.

La gastronomía de los Mosuo es otro de los aspectos a los que tuvo que acostumbrase Ricardo Coler. Hay muchos platos, muchas verduras y todo bastante picante. De hecho, nos cuenta el autor que hasta se comían los chiles como si fueran nueces, y todo ello siempre acompañado de su típico y más preciado té de manteca, un té sumamente grasoso. Dicho esto, vemos que poco tiene que ver a la comida china que nos encontramos en Occidente, y es que la nuestra es, básicamente, comida cantonesa.

LA VIOLENCIA ES UN TEMA TABÚ

Otra característica de este tipo de sociedades es que no son nada violentas, allí la violencia no existe y, en ese caso, ser un violento sería avergonzante. Cuando conocen la realidad que emerge en el resto de la tierra, con guerras y conflictos, se espantan y asustan. Por otro lado, algo que también les honra es que su red social es mucho más fuerte, por lo que una mujer sería incapaz de que alguien se quedara sin comer o se quedara solo.

Así son los Mosuo, una sociedad que viene a demostrar que otras formas de vida a parte de la nuestra es posible, que lo nuestro no es lo único, y que no hay un orden establecido, ya que hay otros órdenes que funcionan en otra parte del planeta.