"ME VEO COMO UN HOMBRE DE FAMILIA, CON DOS HIJOS, Y AMBOS SEGUIDORES DEL REAL SPORTING DE GIJÓN"
Con cinco años ya entrevistaba a su familia y con trece decidió hacerle la competencia al periódico de su colegio montando el suyo propio. Con estos antecedentes el destino de Miguel Ángel Rodríguez no pudo ser otro que el de estudiar periodismo. Garcias al apoyo incondicional de su familia y a las horas de duro trabajo, este joven asturiano - procedente de Gijón - hizo su sueño realidad, el de convertirse en un reportero realista y directo, lejos del amarillismo. A pesar de su paso por otras cadenas estadounidenses, Miguel Ángel Rodríguez trabaja actualmente en Telemundo, la cadena de televisión de Miami donde comenzó sus prácticas tras el Máster en Periodismo Audiovisual que realizó en esa misma ciudad. Antes había pasado por Univisión, en California; y El Mundo TV, la cadena COPE y el diario ABC en España. El pasado mes de diciembre, con tan solo veintisiete años, el asturiano recibió un Emmy por su labor periodística. Este galardón, que equivale al Oscar de la pequeña pantalla, ha convertido a Miguel Ángel Rodríguez en el mejor reportero de Estados Unidos.
- Tus expectativas consistían básicamente en estudiar en Madrid y al terminar volver a Asturias, ¿cómo acabaste en Miami?
- En realidad, ya vivía en Madrid con mis padres y mi hermano cuando me fui a Estados Unidos en el año 2002. Pero es cierto que la intención era ir a Miami a estudiar y luego volver a casa. Sin embargo, durante el Máster que estudié en la Universidad de Miami me surgió la oportunidad de hacer unas prácticas en Telemundo, durante estas prácticas me las arreglé para preparar una cinta con mis propios reportajes. Justo antes de volver a España mandé esa cinta a algunos canales, sólo por probar suerte y la verdad es que muchos de ellos me llamaron, así que volví.
Una vez de vuelta, escuché todas las opciones y decidí ir a presentar informativos a un canal de Univisión en California. Al año, el Director General del canal donde había hecho mis prácticas me llamó para ofrecerme un puesto de reportero, y lo acepté. En la actualidad soy presentador y reportero de Telemundo 51 en Miami, y colaboro con NBC y sus afiliadas.
- ¿De dónde has sacado el tiempo para tener un currículum tan extenso?
- En muchos casos, de mi tiempo libre o de las horas de sueño. Desde el primer año de carrera en Madrid, busqué hacer prácticas en todos los medios que pude, y a menudo esas prácticas se convirtieron en pequeños contratos temporales. De ese modo tuve la oportunidad de ver desde dentro todos los medios, para luego decidirme por uno. Aunque, para ser sincero, todos me encantaron. Hoy en día trabajo en televisión, pero también escribo una columna y no me importaría hacer algo de radio, si tuviera el tiempo para ello.
- ¿Qué sientes al haber llegado tan lejos siendo aún tan joven?
- Satisfacción, ánimo y responsabilidad. Satisfacción porque siempre he dado el ciento diez por cien, y el premio es un reconocimineto a ese esfuerzo. Ánimo porque me da a entender que el trabajo que realizo es valorado, y me invita a seguir haciéndolo lo mejor que puedo. Y responsabilidad, porque ahora ya no hay marcha atrás. Tengo que seguir dándolo todo para merecer el galardón que me han concedido. Cada día, en cada crónica, en cada reportaje.
- ¿Cuál es el secreto de tu éxito?
- Mucho trabajo y mucha, mucha ilusión y ganas.
- ¿Te esperabas ganar un Emmy?
- Es una de esas cosas con las que sueñas, pero que no sabes si están al alcance en el mundo real. Tenía el deseo de que algún día, quizá dentro de diez años, alguien valorase toda mi dedicación al Periodismo de calidad. Este reconocimiento ha venido muy pronto, pero por supuesto estoy encantado.
- ¿El premio te ha hecho ser más exigente contigo mismo o por el contrario el conseguirlo hace que te relajes más?
- Me ha hecho ser mucho más crítico y exigente con mi trabajo. Todos somos humanos, y hay días que te apetece más trabajar que otros. Pero ahora trato de que no haya muchos de los segundos.
"ME VEO COMO UN HOMBRE DE FAMILIA, CON DOS HIJOS, Y AMBOS SEGUIDORES DEL REAL SPORTING DE GIJÓN"
UN GALLEGO EN MIAMI
- ¿Es el premio un buena terapia para ganar autoestima?
- Creo que la autoestima tiene que venir de uno mismo, no del exterior. Si uno no cree en sí mismo, no hay premio en el mundo que le haga creer. Pero para aquellos que confían en sí mismos, todo reconocimiento alimenta esa confianza.
- ¿Quién o quiénes han sido tu mayor apoyo?
- Sin lugar a duda, mi familia. Desde el principio, me apoyaron en mis estudios, en mis prácticas y en todas mis iniciativas. Además, me ayudaron económicamente para poder ir a estudiar a EE.UU. Y, a pesar de que les entristecía que me fuera, siempre me apoyaron porque sabían que estaba haciendo lo que me hacía feliz. Les di las gracias en mi discurso al recoger el Emmy, y nunca me cansaré de dárselas. Son los mejores.
- ¿Tienes alguna anécdota de tu vida como periodista en Miami?
- Hay tantas... No sé, lo que más gracia me sigue haciendo es cómo tratan a los españoles en esta ciudad. Nos tienen un cariño especial, y a todos nos llaman "gallegos". Me he cansado de explicarles que no todos venimos de Galicia, pero al final uno acaba aceptándolo como una forma cariñosa de referirse a nosotros, los de la "Madre Patria". También me gusta mucho hablarles de la cocina española, porque les fascina, ya sean cubanos, venezolanos, nicaragüenses, colombianos o americanos.
- ¿Qué es lo que más echas de menos de España?
- La familia, los amigos, y la comida. Es que, como en casa, no se come en ninguna parte. Y mi madre cocina tan bien...
- ¿Has pensado en volver a Asturias o pasarás una larga temporada en Estados Unidos?
- Mi próximo paso está aún en el aire. Tengo contrato con Telemundo-NBC hasta octubre de este año, y antes de firmar la renovación voy a valorar las opciones que hay, tanto aquí como en España. No descarto volver, pero si lo hago tiene que ser para hacer algo que me guste y que me permita volver a casa orgulloso todos los días.
- ¿Te han ofrecido trabajos aquí en España?
- Algo hay, algo hay...
- ¿Te han ofrecido otros trabajos a partir del Emmy en Estados Unidos?
- A raiz de un premio así suele despertarse el interés de muchas compañías por la situación contractual del premiado. He hablado con algunas personas, pero de momento nada está escrito en piedra.
- ¿Tienes algún próximo proyecto?
- Hace poco terminé una serie especial sobre violencia callejera que tuvo muy buena acogida, y ahora estoy estudiando otra posible serie, aunque aún no tengo atados todos los contactos.
CREÓ SU PROPIO PERIÓDICO
- ¿Cómo es un día normal en la vida de Miguel Ángel Rodríguez?
- La verdad es que no hay un "día normal". Mi horario cambia mucho, y lo mismo me levanto, voy al trabajo y vuelvo, como me levanto en Miami y duermo en otra parte del país porque ha ocurrido algo grande. La última vez me pasó hace poco, cuando le dije al portero "le veo en un rato Pedro", y cuatro días más tarde volví de cubrir los tornados que sacudieron el centro de Florida.
- ¿Qué es lo mejor de tu profesión?
- Precisamente eso. La improvisación, el dinamismo, la posibilidad de que cada día tu trabajo sea distinto al del día anterior.
- ¿Y lo peor?
- Ver de primera mano las tragedias que ocurren en el mundo. A veces tienes que hacer un esfuerzo para no "meterte" en la noticia, porque si lo haces sería difícil ser feliz. Vemos tantas cosas...
- ¿Qué diferencia el periodismo estadounidense del español?
- El ansia por la inmediatez y la espectacularidad. En España nos gustan los reportajes completos, fieles a los hechos, preparados, que no dejan preguntas en el aire. En Estados Unidos prima contar la noticia antes que el canal de la competencia, ser el primero, contar las cosas a la vez que están ocurriendo. Y si a eso le sumamos imágenes espectaculares y grandes despliegues de medios, con helicópteros, satélites, etcétera, tienes una fórmula muy entretenida. Es lo que buscan generalmente los canales americanos, entretener a la audiencia para que no cambie de canal. Y esa teoría se aplica también a los informativos.
- ¿Cuál te gusta más ejercer?
- Los dos. En España me gusta porque puedo profundizar más en las historias. En Miami me gusta porque puedo ser más arriesgado y espectacular, siempre sin llegar al amarillismo.
- Además de todo el esfuerzo y trabajo que has desarrollado, ¿consideras que has tenido suerte?
- Toda mi vida he defendido que la suerte existe, pero hay que salir a buscarla.
- ¿Ya de pequeño querías ser periodista?
- Con apenas cinco años entrevistaba a toda la familia, y con trece hice un periódico escolar para competir con el oficial de mi colegio. Se llamaba "El Asturcon". El director se enfadó y me pidió que me uniera al oficial (risas). Todavía tengo copias de ese periódico.
- ¿Cómo te ves dentro de diez años?
- A nivel profesional, mi objetivo es llegar algún día a ser presentador y director de informativos de un canal nacional, sea en España, Estados Unidos o Latinoamérica. A nivel personal, me veo como un hombre de familia, con dos hijos, y ambos seguidores del Real Sporting de Gijón. Sufridores, como su padre.