Sus más de trescientas canciones y una energía incombustible sobre el escenario han hecho de Miguel Ríos uno de los mayores impulsores de la música en nuestro país. Este granadino de nacimiento conoce muy bien lo que significa el Rock & Roll y, desde que hace más de cuarenta y cinco años comenzara su andadura en el mundo de la música, no ha hecho otra cosa que vivir y convertirse en uno de los mejores representantes del rock.
El Himno de la Alegría o El Rock de la cárcel se convirtieron hace ya varios años en parte de esos temas míticos que a lo largo de los años han escrito la historia de la música en nuestro país. Su aspecto de roquero empedernido le delata y le define como un hombre cuya música es una de sus mayores pasiones y cuyas palabras demuestran que a sus 63 años aún le queda mucho por hacer. Se autodefine como un fan cultural del rock & roll y como un músico al que aún no le ha llegado la fecha de caducidad .
Ahora, Miguel Ríos presenta una antología en la que resume lo más importante de su trayectoria con una recopilación de sus mejores temas. Seguir tocando hasta que el cuerpo aguante es, como reconoce, uno de sus principales objetivos.
-Miguel, ¿a qué tipo de público está dirigida esta antología?
-A todo el mundo que le guste el rock. Este disco es una especie de catálogo para la gente que esté interesada en la evolución del sonido en la música rock.
-¿Qué se siente al volver a escuchar canciones de hace tiempo como El rock & Ríos ?
-EL Rock & Ríos no me ha causado una especial emoción porque continúa muy vivo y reciente en mi... lo he tocado muchísimo. Lo que es curioso es que te das cuenta de que tu vida a lo largo de todos estos años se resume en un montón de plásticos, es decir, de cds... podrías meterlos todos en una bolsa y llevarte de sopetón toda mi historia musical.
-¿Qué crees que te queda por hacer en tu carrera?
-He hecho muchísimas cosas... lo único que me queda por hacer es no morirme. Creo que tengo que cantar mucho y devolverle a la sociedad todo lo que me ha dado.
-¿Veremos una próxima gira?
-Me gustaría mucho tocar, pero no sé cuando. Lo próximo que haré será el 'Solidarirock' en Granada. Después seguiré tocando, aunque no sé cuando.
-¿Cómo es este oficio?
- Pues este oficio tiene la peculiaridad de que es muy proclive al vicio, pero si tras un pasión sabes reconducirte no hay mayor problema (risas).
-Sexo, drogas y Rock & Roll... ¿en ese orden?
-Están bien en el orden en que están... hombre también diría Sexo, Rock & Roll y drogas... aunque últimamente practico el sexo con una cierta irregularidad.
-¿Estás viviendo una buena etapa personal? ¿Cómo te va por ejemplo en el amor?
-Solamente he vivido el verdadero amor con dos o tres mujeres...
- Tu hija ha decidido seguir tus pasos artísticos...
-Si, tiene una banda buenísima. Ahora está en Inglaterra intentando buscarse la vida tocando en distintos bares... también irá a Holanda, donde hay bastantes oportunidades para los grupos que empiezan. La verdad es que no hay un momento peor que este para meterse en este oficio, pero a mi me gusta mucho... tocar y cantar es una cosa tan divertida y te da tanto gusto... es como hacer el amor o fumarse un buen porro... la verdad es que me encanta que haya querido dedicarse a esto.
-¿Le has dado algún consejo?
-No soy quién para darle consejos. Este oficio está muy mal y es una locura meterse en ello, pero cuando veo a mi hija tocar y veo su ilusión y su satisfacción cuando canta, me doy cuenta de que hay que arrastrar cualquier tipo de dificultad por lo que te gusta. Mi hija es muy independiente y me gusta mucho así. Respeto mucho su forma de ser.
- Se acerca la Navidad ¿cómo vas a pasar estas fechas?
-En casa... últimamente soy muy casero, así que las pasaremos en Granada y en familia.
-¿Conservas algún recuerdo de los Reyes Magos?
-Sí, el día que me enteré que los Reyes eran los padres... Yo creo que hay que decir a los niños que los reyes son los padres...¿por qué engañar a la infancia? Es mi contramensaje para estas navidades.
-¿Qué hay entre el Miguel Ríos de antes y el de ahora?
-El Miguel de ahora es muy distinto al chaval de antes. Ahora hay muchas más arrugas, un alma más tersa, más conocimiento... también hay más aventura ahora que antes porque sabes mucho más de la vida... Y sobre todo la misma ilusión que antes o más.
-Has recibido muchos premios a lo largo de tu carrera, también el de Hijo Predilecto de Granada
-Sí, es el segundo año que lo dan... lo instauró la Sociedad de Autores. El primer premio se lo dieron a Francisco Ayala y yo fui el presentador del premio. Tuve la suerte de conocerle como persona y ver que ambos tenemos el gen granadino y que tanto nos representa. Que te den ese premio es algo fantástico, yo nunca he hecho ascos a ningún premio, porque este oficio está hecho para que la gente te quiera, y los premios demuestran el reconocimiento de tu profesión.
-¿A un roquero como tú le llega algún día la hora de jubilarse?
-Uno no sabe nunca cuando le llega la fecha de caducidad. Yo creo el ser humano la tiene el día que deja de vivir... en el caso de un músico intervienen muchas cosas, como por ejemplo el hecho de sentir el cariño de la gente. A mi me gustaría continuar tocando durante más tiempo, pero la vida no es sólo tocar, sino que hay otras cosas muy buenas como la literatura, que también me gusta... últimamente soy un poco más letrado...
-¿Qué aficiones tienes al margen de la música?
-Sobre todo la literatura, me gusta mucho la novela y la poesía. También soy un fanático de la naturaleza... me gusta vivir en Granada porque abro mi ventana y veo el horizonte, amo el aire libre.
-¿A tus 63 años has renunciado al sexo, las drogas o el rock & roll?
-No hay que renunciar a nada, lo único que hay que hacer es medirse... hay que tener un poco de cuidado.
-Te encuentras muy joven a tu edad...
-Me encuentro muy bien conmigo mismo, y además me encanta mi oficio... yo creo que mi trabajo no es nada duro, por eso me encuentro tan bien.