"LOS CIMIENTOS DE MI VIDA LOS CONSTITUYE MI FAMILIA, MI PAREJA Y MIS HIJOS, ESTANDO ESO CONSOLIDADO SOY FELIZ"
Se ha dejado el pelo definitivamente corto y en su mirada se aprecia un brillo especial a medida que pasan los años. A sus cuarenta y cinco años Miriam Díaz Aroca se ha convertido en una mujer de bandera, en forma y segura de sí misma pero siempre dispuesta a entregar una sonrisa a aquel que se le acerca. La popular actriz y presentadora está viviendo su segunda juventud, confiesa haber experimentado un cambio de mentalidad y reconoce encontrarse en uno de los mejores momentos de su vida gracias a la buena etapa profesional que atraviesa y el calor familiar que siempre le acompaña. Miriam se atreve ahora con el teatro clásico, la madrileña protagoniza Lisístrata en el teatro Romano de Mérida acompañada por Nancho Novo y Teté Delgado. Un puro enfrentamiento de sexos con el que Miriam resurge convertida en bella heroína sobre las tablas.
-¿Cómo es tu versión de Lisístrata ?
-Es una mujer guerrera que decide plantarse para acabar de una vez por todas con la violencia propia del hombre. Es un tema muy vigente ahora que las mujeres han decidido tomar las riendas y decir basta para denunciar la violencia de género. Llama a una huelga de sexo mantenida hasta que ellos dejen de ser violentos pero las lastras culturales harán que se quede sola y viva un trágico final. No es panfleto feminista que pretenda hacer sufrir al hombre o cambiarlo. La Lisístrata del 2007 es una denuncia a los malos tratos, contra la violencia en general, para acabar de una vez por todas con la esclavitud.
-¿Para cuándo la igualdad de sexos?
-Llevamos un importante camino andado, hemos conseguido alcanzar grandes metas pero el hombre lleva la violencia escrita en sus genes, es muy difícil erradicarla, depende de nosotras hacerlo. Debemos inculcar a nuestros hijos varones que no se es más importante ni más respetable por ser violento, yo siempre le digo a mi hijo que no haga a los demás lo que no quiera que le hagan a él, se lo machaco todos los días.
-¿Impone el gran Teatro de Mérida?
-Me impone pero no desde el temor de verme empequeñecida sino desde el entusiasmo, es la expectación de ir al gran teatro y absorber la energía de tanta dramaturgia entre sus piedras. No tengo miedo, es emoción lo que siento.
-¿Cómo has decidido lanzarte al mundo del teatro clásico?
-Hace dos años me llamaron para hacer Cleopatra pero las cosas no pudieron ser y me quedé con muchas ganas de Mérida. Me encanta este un montaje, es muy atractivo y sé que va a ser un flechazo para el público.
-Antes que tu interpretó este papel Victoria Vera, ¿pesa mucho su sombra?
-Sombra ninguna, todo el equipo está enamorado de este montaje, hasta el director está como un niño con zapatos nuevos a pesar de ser todo un experto del tema. No he podido ver nada de aquel montaje pero estoy segura de que lo hizo de lujo porque es una actriz como la copa de un pino.
-¿Vais a entrar en Madrid con el montaje?
-Lo haremos pero todavía no sé dónde porque tenemos un gran montaje
-¿Se va a sorprender el público cuando te vea en este drama sobre las tablas?
-No lo sé, espero que se sorprendan para bien. Se trata de un drama pero no voy a salir llorando, Lisístrata es irónica, muy inteligente e incisiva. se trata de una mujer muy guerrera que está siempre avivando a todos para que se quiten la venda de los ojos.
-Transmites mucha fuerza, se te ve feliz, ¿Qué ha cambiado en ti?
-Las circunstancias, el andar profesional pero sobre todo el crecimiento emocional. Llega un momento en que sabes muy bien lo que quieres y estableces una jerarquía de valores muy sólida, voy con el pie firme. Estoy viendo un momento en que lo tengo todo muy claro, especialmente que la vida hay que aprovecharla intensamente, hay que coleccionar risas y momentos felices y a eso me dedico. Los cimientos de mi vida los constituye mi familia, mi pareja y mis hijos, estando eso consolidado ya soy feliz.
-También has cambiado de look...
-Aunque nadie se lo crea yo he sido muy tímida, mi pelo largo era una especie de protección. He alcanzado una madurez emocional suficiente como para no necesitar que me arropen. Interiormente me siento más madura, con más seguridad, con menos miedos y limitaciones.
-¿Ha sido difícil para ti coordinar vida familiar y profesional?
-No, llevo veinte años estando ocupada y con pareja e hijos pero no se trabaja las veinticuatro horas del día ni los siete días de la semana. Suelo tener dos o tres días intensos. Yo creo que hay cierta confusión con las mamás artistas, porque en realidad tenemos más tiempo para nuestros hijos que una señora que está en la oficina. Nunca he tenido problemas con eso.
-¿Calificarías éste como el mejor momento de tu vida profesional?
-Soy una coleccionista de mejores momentos, ahora este es mi mejor momento porque tengo cubiertas mis áreas de la vida de una forma muy bonita: mi familia, mis padres, mis hermanas... estamos bien, tenemos salud. Y profesionalmente creo que empiezo una etapa diferente, renovada por dentro y por fuera. Sé que es intensa y la estoy disfrutando mucho. Con el tiempo, he conseguido no echar las culpas a nadie de lo que me pueda pasar, ahora sé que soy yo la única responsable. He aprendido a ser humilde conmigo misma y a saber que todo lo que pienso y lo que digo provoca ciertas cosas. Intento ser responsable de lo que digo y de lo que hago. Y de ahí viene el tener cierta paz interior.
-¿Qué dicen tus hijos cuando te ven actuando?
-Mi hijo es muy silencioso, todas sus opiniones se quedan dentro. Mi hija la primera vez que me vio en la tele me miró, volvió a mirar a la tele, me volvió a mirar... Es muy linda. Todavía es muy pequeña. Bailo mucho con ella en casa, sobre todo cuando estaba en ¡Mira quién baila! . Estoy feliz con mi familia.
-¿Te gustaría que se dedicaran a lo mismo que tu? ¿Les animas a que lo hagan?
-Si ya tienen todas las papeletas para que se vuelvan niños 'tontitos', porque su mamá sale en la tele, no les voy a dar más. Que ellos decidan si les gusta, yo no les voy a empujar.
-¿Qué proyectos tienes?
-Tengo algo de cine pendiente y televisión para septiembre si todo sale bien pero hasta que no esté todo atado no puedo adelantar nada.