MONTSERRAT CABALLÉ CELEBRA SUS 50 AÑOS SOBRE LOS ESCENARIOS

MONTSERRAT CABALLÉ CELEBRA SUS 50 AÑOS SOBRE LOS ESCENARIOS

EN UN CONCIERTO-HOMENAJE CELEBRADO EN EL TEATRO DE BASILEA, DONDE DEBUTÓ

El 17 de noviembre de 1956, Montserrat Caballé pisaba por primera vez un escenario en una función profesional. Lo hacía en el Teatro de Basilea interpretando Mimí de La Bohème . Esa noche el éxito sería arrollador y desde entonces, no cesarían las ofertas para ella. Desde entonces, su carrera ha ido siempre hacia lo más alto y aún hoy, a sus 73 años, la soprano catalana está tan activa como siempre.

Para festejar sus bodas de oro en los escenarios, qué mejor que regresar a Basilea, al teatro que le dio la primera oportunidad. Allí, sus seguidores más incondicionales le prepararon una gala homenaje en la que la emoción estuvo en todo momento a flor de piel. Montserrat, visiblemente nerviosa, apenas podía contener las lágrimas recordando sus inicios.

Junto a ella se encontraba toda su familia: su marido, Bernabé Martí, tenor con el que se casó en 1964: su hija, Montserrat Martí, quien ha seguido sus pasos como soprano; y su hermano menor, Carlos, que ha estado a su lado durante toda su carrera como agente y amigo incondicional. A su llegada al teatro, Caballé fue recibida por el director del mismo, Georges Delnon, y en la puerta también pudo saludar al director Calixto Bieito, quien actualmente trabaja en Basilea.

Fue una noche realmente especial. En el escenario, la soprano estuvo acompañada de su hija, del tenor ruso Nikolai Baskov, del barítono ucraniano Oleg Romanshy y del pianista Manuel Burgueras. Al finalizar el concierto, brindó con todos ellos para festejar un día tan emocionante y, después, celebró una cena entre amigos en la que no faltaron las risas y, como no, la música, con la que ella y sus colegas se encargaron de amenizar la velada.

Montserrat, ¡qué noche tan emocionante! ¿Cómo la ha vivido?

Ha sido una noche muy emocionante para mí por muchos motivos, en primer lugar porque Basilea fue la ciudad que me dio mi primera oportunidad y la quiero mucho. Aquí celebré mi 30 aniversario, el 40 y, ahora, el 50, que ya es una fecha importante en la vida de un cantante. Tenía cierto nerviosismo por ver cómo me recibía el público, pero cuando he visto la sala tan llena y el público en pie tanto rato, se me ha puesto un nudo en el corazón. Ha sido muy entrañable y creo que también el público se ha divertido mucho con las anécdotas que explicaba. El público ha estado tan caluroso que me parece increíble, después de tantos años. Y también he estado rodeada de amigos que han venido expresamente para estar hoy conmigo. Lo he hecho aquí porque en Basilea está el teatro donde canté por primera vez.

¿Cómo recuerda esa primera vez?

Con muchos nervios, con mucha ilusión, con mucho miedo. Hoy cuando estaba a punto de empezar el concierto he pasado por un momento similar, sintiendo que me temblaban las piernas como aquel día. Aquella noche estaba nerviosa, era una noche muy entrañable, tuve mucho éxito y cuando acabó la función fui al camerino y me puse a llorar junto a mi madre y mi hermano también, por la emoción. Y entonces no me pasaba como ahora, que soy capaz de contenerme. La de hoy ha sido una fiesta muy bonita y un recuerdo precioso que me ha ofrecido toda la comunidad de Basilea y que yo agradezco muchísimo porque son recuerdos entrañables de aquella época y de un teatro que me apoyó mucho y en el que aprendí mucho, que significó mucho en el principio de mi carrera.

¿Qué balance hace de estos 50 años? ¿Cuál es el mejor y el peor momento?

El peor momento para mí fue el momento en el que murieron mis padres. Buen momento Casi todos, porque he tenido mucha suerte en mi carrera y no tengo cosas que me recuerden malos momentos. En este pasaje de 50 años la mayoría de cosas son bonitas, son agradables. Y que me quedo con eso, porque negativo hay mucho en la vida y hay que sobreponerte y seguir adelante.

Cuando usted comenzó tuvo el apoyo de sus padres. ¿Cómo recibió la noticia de que Montsita quería seguir sus pasos?

Realmente mis padres fueron un puntal muy importante para mí. Lo de Montsita nos cogió muy por sorpresa a mi marido y a mí, pero sin duda dijimos que hiciera lo que quisiera y lo está haciendo con gran ilusión y para nosotros es un orgullo, porque no es fácil llevar una carrera así y menos cuando hay comparaciones por medio. Pero como somos muy diferentes, eso también evita las comparaciones. En el fondo a mí me hace muy feliz que ella quiera esta profesión y que la haya comenzado con tanto éxito.

Su marido, Bernabé, supongo que también ha jugado un papel muy importante en todos estos años

Mucho, mucho, siempre ha sido un apoyo muy grande, que me ha apoyado en todo lo que ha podido. Y tanto cuando cantamos juntos como cuando no, siempre ha sido una persona muy positiva, conoce el mundo de la lírica, sabe la dificultad que hay, y siempre ha sido un apoyo inmenso en mi carrera y también en la vida privada, cuando suceden cosas y necesitas una persona al lado, él ha sido la columna fuerte que me ha ayudado en todo.

Nadie se plantea una retirada de Montserrat Caballé pero, ¿usted se ha puesto una fecha límite?

No he pensado nunca en mi retirada, quizás soy muy egoísta, pero pienso que mientras pueda hacer el trabajo dignamente, quiero continuar. Lógicamente me atrae mucho la enseñanza que pueda dar a gente que lo necesite, pero me gusta tanto la música y vivo tanto para ella, que pretendo servirla bien y no hacer cosas que sé que hoy ya no puedo hacer.

Este verano hemos visto como Montsita se casaba. También habrá sido un momento importante para usted

Sí, ha sido muy emocionante y nos ha causado mucha emoción verla tan feliz y eso nos llena de felicidad. Su marido hoy no ha podido venir por el trabajo pero la vemos tan tranquila, tan feliz y tan bien que con eso basta.

¿Tiene ganas de ser abuela?

Yo sí, ¡pero no depende de mí! Supongo que algún día me lo dirán, espero que sí.