MADRID, 1 Sep. (EUROPA PRESS) -
Montserrat Martí ha escogido la misma fecha que eligió su madre, para casarse en el monasterio de Ripoll. En la boda, el pasado 14 de agosto, se pudo ver a gente muy allegada a la familia ya que no fueron excesivos los invitados. Entre los mas destacados se vio a una guapa Cuca García Vinuesa y a Luis Mariñas, muy amigo de la familia durante muchos años.
Otro invitado destacado fue el cantante Francisco acompañado de su mujer Paca. Ainoa Arteta, por su parte, llegó acompañada de su novio, el jinete Jesús Garmendia, y de su pequeña Sara.
El novio llegó acompañado de su madre Lucía, muy elegante y aparentemente sereno, y unos momentos después, llegó la novia acompañada de su padre. El vestido de 'Montsita' era muy sereno, con escote de barco y encaje. Resaltaba el velo y una cola de dos o tres metros de longitud.
A la entrada en la iglesia 'Montsita' dedicó un cariñoso gesto a su madre, lanzándola un beso mientras caminaba hacia el altar. Durante la ceremonia se pudieron escuchar muchas risas, sobre todo de la novia, probablemente por los nervios. Tras la firma de los testigos y de los novios salieron al exterior de la iglesia, donde la gente allí congregada les aclamó.
Se escucharon las primeras declaraciones de 'Montsita', que dijo que todo le había resultado emocionante. Tras recorrer la alfombra roja se detuvo para hablar con la prensa. "Estoy bien, aunque las novias siempre estamos en una nube. Estoy muy emocionada de ver a toda la gente que quiero y de poder recibir el cariño de la gente", expresó.
Al ver a Carlos aseguró a los medios que su pensamiento fue "de alivio porque estaba allí" dispuesto a casarse con ella. Para la hija de la soprano el momento mas especial fue "el de los anillos", aunque "me quedo con todos", dijo.
Por allí se pudo ver a rostros conocidos como el cantante Francisco, que salió acompañado de su mujer y aseguró a los periodistas que había podido ver a Montsita muy guapa.
Cuando salieron de la iglesia la gente no dudó en aclamar con ímpetu a Montserrat Caballé y a su marido, a quienes se les pudo ver muy felices y emocionados.