LOS ÁNGELES, (OTR/PRESS)
Demaris Meyer, la mujer que acompañaba a Morgan Freeman en el coche cuando éste tuvo un accidente el pasado verano, ha decidido demandarle exigiendo indemnizaciones por lesiones que le han llevado a la incapacidad laboral. Además, ha interpuesto una demanda contra él por injurias, ya que en los medios de comunicación se le calificó como la 'amante' del actor, que en esos momentos se encontraba en pleno proceso de divorcio de su esposa.
El pasado verano, los titulares de los medios estadounidenses alertaban de un grave accidente de coche sufrido por Morgan Freeman. Las imágenes de cómo había quedado el vehículo evidenciaban la gravedad de los hechos. El actor y su acompañante tuvieron que ser rescatados por los bomberos del interior del automóvil mientras los medios amarillistas especulaban ya con la posibilidad de que Freeman estuviera teniendo una aventura con la mujer con la que viajaba.
Por aquel entonces la prensa desconocía que el protagonista de 'Seven' había decidido separarse de su esposa, una noticia que salió a la luz pocas semanas después de este suceso. Sin embargo Meyer siempre ha negado que ella tuviera algún tipo de relación amorosa con la oscarizada estrella. "No soy 'Miss Daisy' como se refiere a mi la prensa. No he sido y nunca seré su amante y no soy la causa de la ruptura de su matrimonio", aclaró la mujer en declaraciones a 'People' recogidas por otr/press, en las que quiso dejar claro que con Freeman tan sólo le une una amistad.
Aunque, quizás, después de este asunto sus lazos se rompan, ya que Mayer, de 48 años, ha decidido demandar a su amigo por injurias, a raíz de estos comentarios, además de pedir indemnizaciones por daños y lesiones, que le han llevado a pedir una baja laboral. En concreto, se rompió algunos huesos, sufrió cortes y pérdida de memoria. "No pude cuidar de misma durante algunos meses", dice.
HABÍA BEBIDO
En su declaración en comisaría, en donde interpuso la demanda, la mujer explicó que antes del accidente ambos habían estado cenando junto al abogado del artista y otros amigos. Entonces se hizo bastante tarde y el actor le invitó a quedarse en su casa de invitados, en donde no sólo le prometió una habitación privada, sino que le dijo que le invitaba a disfrutar sola de toda la casa.
En este sentido señaló que ambos viajaban en el coche de ella pero era él quien conducía porque conocía el camino. Según Meyer, no debió de permitirlo, ya que, después de la velada, Freeman, de 71 años, iba algo bebido, situación por la que, según ella, se produjo el accidente.