EL SIMPÁTICO ACTOR ES TAMBIÉN EMPRESARIO. TIENE UNA TIENDA DE ROPA, LIBROS, MUEBLES Y OBJETOS DE DECORACIÓN LLAMADA "BUDO", EN MADRID
Con tan sólo quince años, Nacho Guerrero lió el petate y partió de su Rioja natal hacia la capital, donde esperaba conseguir fortuna como actor. Los comienzos no fueron nada fáciles. En los primeros años de vida en Madrid visitaba todos los días a varias familias con integrantes minusválidos, tanto psíquicos como físicos, y con los que aún mantiene amistad. Pero pronto probó suerte en el mundo de la interpretación y desde entonces las cosas no le han ido nada mal. En la actualidad podemos verle en la pequeña pantalla dando vida al jardinero de la alocada comunidad de vecinos La que se avecina .
Amante de la naturaleza, tozudo, constante, y con un gran sentido del humor, aún se soprende de que la gente le reconozca por la calle.
¿Cómo definirías a tu personaje?
Es un Josemaría II. Se llama Coque, es un ex convicto que está en la cárcel por las noches, tiene un régimen abierto. Lo que hace para rehabilitarse es trabajar en la comunidad como jardinero.
Y t, ¿tienes alguna idea de jardinería?
Yo ninguna, no tengo ni idea. Todas las plantas se me secan, soy un desastre total. De todas formas, mi padre tiene fincas, y yo iba a recoger frutas, pero no es lo mío, la verdad.
¿Qué otros proyectos tienes?
Estoy estudiando un proyecto de teatro para finales de año, si es posible. Espero que sea un personaje diferente a este. Estoy encantado con Coque, me ha dado la vida, pero espero que sea algo distinto.
Sabemos como es tu personaje, pero ¿cómo es Nacho Guerrero?
Qué difícil... (se queda pensativo). Me gusta mucho hablar, pasear, ir al cine, estar tranquilo en casa. Soy muy impaciente, tozudo, cabezota. Soy muy constante y tengo mucho setido del humor, aunque como también soy muy tímido, al principio puede no parecerlo. Y no sé... tendría que estar mi madre aquí para contar como soy...
Sólo diría cosas buenas...
(Risas) Por eso...
¿Qué querías ser de pequeño?
Actor, sin duda. Lo tenía clarísimo, lo que pasa que es un camino difícil, porque cuando lo dices en casa no se asimila bien. Yo no soy de Madrid, yo soy de La Rioja, y allí crees que va a ser imposible, que tienes que conocer gente. Pero aún así me vine para acá, y aquí estoy.
¿Qué te dijeron en tu casa?
Cuando lo dije tenía trece años y evidentemente no se aceptó bien. Tuve que terminar mis estudios y poco a poco lo fueron aceptando, porque yo seguí y seguía, y como soy tan cabezota y constante, hasta que me salí con la mía, no descansé.
"CUANDO LLEGUÉ A MADRID CON 15 AÑOS TRABAJABA CON MINUSVÁLIDOS PSÍQUICOS Y FÍSICOS"
¿Conservas a las amistades de tu infancia?
Yo vine a Madrid con quince años, así que los amigos que tengo son los que conocí entonces.
¿Recuerdas aquella etapa en la que llegaste a Madrid?
Se me ha olvidado, o prefiero no acordarme, porque fue muy duro y me costó mucho adaptarme. Recuerdo la etapa en la que estuve trabajando con minusválidos psíquicos y físicos, pero intento olvidar.
¿En qué consistía ese trabajo con minusválidos?
Los ayudaba a vivir, a levantarse, a comer. Los afeitaba, los bañaba... Estuve seis años durante todos los días. Yo estaba al cargo de varios enfermos con los que aún conservo amistad, sobre todo con una familia. Estuve cinco años con ellos y todavía hablamos por teléfono.
¿Qué dicen ahora que te pueden ver en la tele?
Me mandan un mensaje cada vez que me ven (sonríe). Son una familia encantadora y les tengo mucho cariño.
¿Qué virtudes hay que tener para poder ser actor?
Hay que ser constante y estar preparado, por ejemplo, yo siempre he visto mucho cine y me he fijado en los pequeños detalles. Hay que tener una capacidad de concentración alta y mucha paciencia, porque ahora tengo una serie, pero nunca se sabe qué tendré mañana.
Los horarios de actor, ¿dificultan la vida en pareja?
Vivo solo, así que estoy encantado porque lo compagino muy bien con mis amigos. Me gusta mucho salir, voy mucho al cine, me gusta ir de cañitas por mi barrio. Y lo compagino también muy bien con mi tienda de Madrid en la que sólo estoy los fines de semana.
¿Cómo se llama?
Se llama Budo. Es una tienda de ropa, libros, muebles y objetos de decoración, y donde también hay una pequeña sala para exposiciones. Está cerca de la Plaza Mayor (Madrid).
¿Qué otras aficiones tienes?
Me gusta el deporte y procuro mantenerme en forma: hago bici, corro. Voy mucho al teatro, me gusta ver a mis compañeros. Antes no me gustaba nada salir al campo y ahora cada vez más, me he vuelto muy tranquilo en ese sentido. Me encanta leer, la literatura española, Galdós, Delibes, García Márquez... Ahora he descubierto Internet, con lo cual navego bastante, es un mundo muy curioso. Pero bueno, mi vida es muy sencilla...