La obra "Como abejas atrapadas en la miel" se estrena hoy en Madrid para abordar "el éxito como la peor droga"

La obra "Como abejas atrapadas en la miel" se estrena hoy en Madrid para abordar "el éxito como la peor droga"

SE REPRESENTA EN EL TEATRO PRÍNCIPE GRAN VÍA DE MADRID Y ESTÁ PROTAGONIZADA POR LUISA MARTÍN Y FÉLIX GÓMEZ.

La obra teatral Como abejas atrapadas en la miel cuyo pre-estreno se realiza hoy y su puesta de largo oficial será el día 6, llega al Teatro Príncipe Gran Vía de Madrid para retratar el éxito y la ambición "como una de las peores drogas que existen", según explicó el director artístico del montaje, Esteve Ferrer. Mientras, la actriz principal de la obra, Luisa Martín, afirmó durante la presentación sentirse muy agradecida por tener la oportunidad de participar un proyecto "de temática social y actual".

La obra se representará hoy en primicia y en principio estará en Madrid cerca de dos meses, si bien los productores del espectáculo esperan cumplir la temporada completa y quedarse en la capital más tiempo --siempre en función de la taquilla--, para posteriormente iniciar una gira por toda España.

Ferrer incidió en todo momento en el carácter reflexivo sobre la sociedad actual que plantea la trama argumental, ya que en su opinión, lo que se representa es "una sociedad instalada en el triunfo, en una ambición que nos hace perder los valores". "Es una obra urbana donde los personajes se mueven en el laberinto de una ciudad" y donde se "despliegan un juego de estrategias de cómo usar a las personas", puntualizó el director de la obra, recalcando que este diagnóstico dentro de un mundo globalizado es igualmente válido para Madrid porque la capital "es un laberinto caótico igual que Nueva York".

Como abejas atrapadas en la miel plantea la obsesión actual por la ambición a partir de la historia de un joven e ingenuo escritor, Evan Wyler --encarnado por Félix Gómez--, tras saltar a la palestra mediática con su primera novela, conoce a la productora Alexa Vel Deveraux --Luisa Martín--, quien le introduce en el mundo de la televisión y el glamour, el cual se revela como más oscuro de lo que parece.

El reparto de la obra lo completan los actores José Luis Martínez, Ángel Burgos, Ana Trinidad e Inge Martín, y fue estrenada el 26 de enero en el Festival de Teatro de Málaga.

OBRA PRECISA COMO UN RELOJ

Respecto a los entresijos y planteamiento de la puesta en escena, Martín --premio Mihura de la SGAE por su interpretación en El Verdugo - enfatizó el "trabajo exhaustivo" de todo el equipo del montaje. De hecho, Martín comparó la labor interpretativa y de dirección "a la de un reloj", donde "todos tenemos que ir al mismo tiempo y si una pieza se desajusta, todo se cae".

De hecho, Ferrer alabó el compromiso de los actores ante un texto complejo "al ser y no ser exactamente una comedia", puesto que incluye multitud de géneros como el drama, el documental o la trama de misterio, sin decantarse claramente en ninguno de ellos.

Por su parte, Félix Gómez, simplemente apuntó que la obra cumple "la función de entretener al público". Asimismo, Ángel Burgos alabó la capacidad de la representación para mostrar "el poder en todos sus estratos sociales".

IMPLICACIÓN DIRECTA DEL PÚBLICO

Una de las singularidades de Como abejas atrapadas en la miel es el "juego singular" que plantea público donde éste es el "principal protagonista", que sin llegar a su interpelación, sufre una "implicación directa" con los personajes, según aclaró Ferrer, que incluso llegó a afirmar que comparten durante la representación "la misma alma", aspecto que logra que se produzca "una catarsis maravillosa"

También destacó que el montaje se articula como una obra de Brodway y que en ella "se plantea un juego" de ideas y emociones desplegados en la acción, sublimado con una gran despliegue técnico y artístico

Como abejas atrapadas en la miel es un libreto del dramaturgo Douglas Carter Beane, estrenada en 1997 y con gran éxito en Estados Unidos como demuestra sus 366 representaciones en el Lucile Theatre en Brodway. "Este texto es una apuesta arriesgada y diferente a las lectura dramática convencional, ya que todo aparece mezclado" subrayó Ferrer, que remarcó el carácter "revolucionario" y "renovador del ritmo y los conceptos" teatrales de sus textos.