LAS VEGAS, (OTR/PRESS)
Pocos se acuerdan ya de la fama y la gloria de O.J Simpson y de sus logros deportivos, ya que desde hace muchos años lo común es ver al ex jugador de rugby sentado en el banquillo de algún juzgado. En este caso se acusa a O.J. Simpson, detenido ayer en Las Vegas, de robo, por lo que podría ir a la cárcel con una condena de hasta treinta años.
La policía sospechaba desde hace tiempo de la implicación del polémico deportista en este caso y ayer mismo era arrestado acusado de formar parte de un grupo armado que irrumpió en un cuarto de hotel de Las Vegas y robó artículos deportivos de colección que documentaban su carrera, como objetos autografiados, su certificado del Paseo de la Fama, una fotografía suya con el ex director del FBI J. Edgar Hoover o un vídeo de su primera boda. Según Simpson, estos artículos le habían sido robados y estaban a punto de ser adquiridos por coleccionistas poco éticos, por lo que decidió impedirlo.
En este sentido, las autoridades no están seguras de quién es el propietario de los artículos, pero afirman que el modo en que se sustrajeron de la habitación debe ser investigado. "Si la propiedad era o no del señor Simpson, eso aún está en discusión", indicó el teniente Clint Nichols el pasado domingo después de la detención, "pero es nuestra responsabilidad revisar el modo en que se tomaron los objetos, sin importar de quién eran", apuntó.
HASTA TREINTA AÑOS EN LA CÁRCEL
El fiscal de distrito aseguró que es muy probable que Simpson se tenga que enfrentar a siete cargos graves y un cargo menor. De ser hallado culpable, el legendario deportista se enfrentaría a 30 años en una prisión estatal. Por el momento un juez ordenó que permanezca detenido sin derecho a fianza hasta el próximo jueves, cuando tiene que comparecer ante un jurado.
El abogado del ex jugador, Yale Galanter, declaró: "Creemos que es un caso extremadamente defendible basado en declaraciones conflictivas de testigos", afirmó y quiso dejar claro que su cliente había colaborado en todo momento con las autoridades policiales.