TRAS SER EL REY DEL JUEGO PARA VENTURA PONS Y TRANSFORMARSE EN UN ETARRA PARA SU ÚLTIMO LARGOMETRAJE, EL GOYA AL MEJOR ACTOR 2006 POR "CAMARÓN" VIAJARÁ A BERLÍN.
A sus treinta y dos años Oscar Jaenada está asistiendo al despegar internacional de su carrera. El que fuera Goya 2006 al mejor actor por Camarón ha sido elegido por Michael Redford - El Cartero y Pablo Neruda , El mercader de Venecia - para protagonizar La Mula , su último largometraje. El catalán encarnará a Juan Castro, un cabo acemilero que encuentra una mula extraviada en medio del campo de batalla y decide hacerla pasar desapercibida, para llevársela a casa al final de la guerra. Por si esto fuera poco el joven actor catalán ha sido elegido Shooting star 2006 , siguiendo los pasos de jóvenes promesas como Marta Etura, Elena Anaya, Goya Toledo, Eduardo Noriega, Juan Diego, Fele Martínez o Leonor Watling; öscar se convertirá en una de las 25 jóvenes estrellas europeas que son presentadas cada año a directores de casting y realizadores del mundo entero durante el festival de Cine de Berlín. En España acabar de estrenar La vida Abismal bajo las órdenes de Ventura Pons y muy pronto nos sorprenderá con Todos estamos invitados , largometraje en el que ha tenido la osadía de meterse en la piel de un etarra bajo la dirección de Manuel Gutiérrez Aragón.
-¿Qué clase de tipo es El Chino , el personaje que interpretas en La Vida Abismal ?
-Es un perdedor que a pesar de haberlo conseguido todo es incapaz de conservar nada. Es un personaje extremo en sus actos y sus pensamientos, que vive al límite hasta las últimas consecuencias. Un jugador loco y apasionado que va a por todas.
-¿Cómo has preparado este personaje?
-En este caso ha sido especialmente laborioso, porque una de las cosas que más domino es la improvisación pero en esta película al rodar en valenciano y no saber el idioma no podía hacerlo, necesité la ayuda de una filóloga. La parte del juego también fue ardua de preparar, pusieron un mago a mi disposición y gracias a él conseguí dominar las cartas, me compré cientos de barajas de cartas y puse una en cada bolsillo de mi ropa para que no pasara ni un minuto sin practicar con ellas.
-¿Ser catalán no te facilitó las cosas a la hora de aprender valenciano?
-No, no tiene nada que ver. El valenciano es un catalán castellanizado, tiene otra melodía completamente diferente y es muy difícil de hablar. Aprenderlo ha sido quizás lo que más me ha costado de esta película. Llevo diez años en Madrid y hace muchísimo que no hablo catalán, hubiera sido contraproducente basarme en él.
-¿Te has doblado a ti mismo en la versión castellana?
-Si, es una fantochada absurda y horrible pero nos hemos tenido que doblar y no creo que vuelva a hacerlo jamás.
-¿En qué te basas a la hora de aceptar o no un personaje?
-Guión, director y personaje, esas tres cosas son las que me importan, en este caso me interesaban las tres. Busco personajes que den juego, aquellos a los que les puedo aportar cosas. Quiero interpretar todo lo que sea interesante, personajes que cuenten algo de lo que se pueda aprender.
-¿Ha sido difícil meterte en la piel de un etarra?
-Es complicado, he tenido que aprender euskera para rodar Todos estamos invitados pero interpretar a un etarra me parecía muy jugoso, tengo que llegar a entenderle y eso es muy atrayente. No es posible hacer una película neutral sobre este tema , si haces una película neutral te dirán que eres proetarra. Comparto el guión de la película, la idea no pero el guión me parece realmente fantástico.
-¿Cómo afrontas el haber sido elegido para ser presentado en la Berlinale como shooting star?
-Como me he sentido siempre, un tipo con suerte. Me voy diez días a Berlín y va a ser maravilloso.
-¿Has dejado definitivamente la televisión?
-No, lo que pasa es que ahora es inviable para mi hacer algo en televisión porque busco calidad.
-¿Te sientes privilegiado por poder elegir lo que quieres y lo que no a nivel profesional?
-Siempre he elegido los papeles, no considero que sea un lujo. Sólo estoy orgulloso de una o dos películas de las que he hecho, eso ha sido, es y será así siempre. Tengo una simpatía especial por Noviembre
-¿Abre puertas recibir un Goya?
-El Goya sólo sirve sobre todo a uno mismo, significa saber que has conseguido un sueño, que tu trabajo se reconoce y ya no eres solo tu el que lo entiende y cree en él. Creí que sería un punto de inflexión en mi carrera pero no lo ha sido. Mi carrera sigue en la misma linea.
-¿Qué importancia le concedes a tu imagen?
-Tengo la suerte de poder tener seis zapatillas para elegir pero sólo intento vestir de manera que me guste a mi mismo o al menos no me disguste tanto, me gusta la moda pero no le doy más importancia de la debida, busco ante todo la comodidad.
-¿Qué imagen te gustaría que tuviera de ti el público?
-No me abro a gente que no conozco, lo considero una actitud lógica. Me gustaría que el público pensara que he hecho muy buenas películas, nada más.
-¿Como te ves dentro de diez años?
-Dirigiendo cine social y de cámara en mano, voy escribiendo mis cosas pero por ahora no tengo prisa, me han aconsejado que no me ponga a dirigir hasta que no este harto de actuar porque una vez que haya dirigido nadie va a llamarme para actuar.