EL MAYOR DE 'LOS ALCÁNTARA' HA CAMBIADO SU IMAGEN: SE HA QUITADO LAS PATILLAS Y SE HA DEJADO BIGOTE
Pablo Rivero es el contrapunto de Toni Alcántara, personaje que le ha dado gran popularidad. El hijo mayor de Antonio y Merche, en la exitosa serie Cuéntame cómo pasó , es en realidad un chico tímido y muy tranquilo. Su participación en ésta, una de las series más vistas en la historia de la televisión en nuestro país, le ha hecho demostrar todo su talento. Un talento, que hasta hace unos años, no legaba a mostrar por las pocas oportunidades que el cine y la televisión le ofrecían.
Se preparó a conciencia en la Escuela de Cristina Rota, mientras estudiaba la carrera de Comunicación, porque él tenía muy claro que quería ser actor. Durante mucho tiempo la suerte no estuvo con él, pero desde que se puso las patillas y los pantalones de campana para convertirse en Toni Alcántara este madrileño no ha parado de trabajar. A punto de estrenar dos películas, el actor no quiere dejar de vivir en los setenta, así que hace todo lo posible por compaginar su vida familiar, junto a los Alcántara, con su meteórica carrera profesional.
- ¿Qué es lo más destacable de tu personaje en esta temporada?
- Toni va a preocuparse mucho por moverse a nivel periodístico, y sobre todo ir en contra de la censura. se va a enterar de todo lo que está pasando para contarlo a los demás.
- El reparto de esta serie lleva muchos años siendo el mismo, ¿qué vínculos existen entre vosotros?
- Hay vínculos de familia, pero sin las típicas obligaciones que tienes con tu familia de llamarte y esas cosas. Somos todos grandes amigos que nos queremos como si fuéramos familia. A Imanol y Ana les quiero un montón, siempre están pendientes de todas mis cosas, me preguntan, y eso es lo típico que hace tu familia.
- Llevas mucho tiempo interpretando a Toni. ¿Te ha llegado a agobiar tu personaje en la vida real?
- (Ríe) Creo que no. Aunque cuando tuve la imagen con las patillas si hubo momentos de agobio por la calle. (Ríe) Pero yo soy muy listo y no me ha vuelto a pasar... Ya marco un poco mi estilo para no tener que ir por la calle como si fuera Toni, a parte me limita un poco para realizar otros trabajos. Por eso este año he decidido ir con el pelo normal y con bigote de mentira (ríe).
- ¿Has adquirido algún rasgo de tu personaje?
- No, no nos parecemos. Yo soy mucho más tranquilo que él, más inseguro... No estoy tan politizado como Toni. Mi caso es personaje puro y duro, no hay nada de parecido. Por eso me divierte tanto, así no me aburro.
- ¿Cómo vives la popularidad de la serie?
- A ratos (ríe). Hay momentos buenos y otros malos. Antes me agobiaba mucho, me cortaba a la hora de salir a sitios, pero ahora me da un poco igual. En sentido laboral la disfruto porque me están saliendo trabajos muy buenos.
- ¿Tienes alguna anécdota curiosa que te haya pasado en la calle?
- Si, la gente está muy loca (risas). He tenido que firmar autógrafos en brazos y pechos de chicas (ríe), incluso en libros que no sabía ni de quién eran. Cosas que con lo cortado que soy me resultaban violentas, pero ahora lo pienso y me hace mucha gracia.
- Cuando no estás delante de las cámaras, ¿qué te gusta hacer?
- Aunque no sea muy normal, está todo relacionado con este mundillo, no lo puedo evitar. Yo estudié Comunicación Audiovisual, así que todos mis amigos están muy ligados a esto. Me gusta la fotografía, escribir,... Y fuera de todo esto, cuando tengo un rato para mí me encanta salir de paseo con mi perra y leer.
- Siendo así, si no te hubiera salido la oportunidad de ser actor te habrías dedicado a este medio igualmente pero desde otra perspectiva...
- Si, es lo que estudié. Me gusta mucho el guión, por eso hice Comunicación.
- Entonces, ¿cómo surgió el introducirte en el mundo de la interpretación?
- No fue casual, ya me gustaba antes de estudiar la carrera. Mientras estudiaba Comunicación lo compaginaba con una escuela de teatro. Quería ser actor pero tampoco tenía unas garantías de que fuese a terminar en este mundillo, por eso estudié Comunicación. Y ahora mira donde estoy... (sonríe)
- ¿Qué te han enseñado actores de la talla de Tony Leblanc o Imanol Arias?
- Lo mejor, sobre todo con Imanol y Ana, es que aprendes sin darte cuenta. Yo me he dado cuenta que soy actor gracias a convivir diariamente con actores de su talla. Son gente muy buena, normales, y muy cercanos.
- En la serie volvéis atrás en el tiempo pero esa época no la has vivido. Si pudieses dar marcha atrás, ¿qué época te gustaría conocer?
- (Ríe) A mi me gustaría vivir esa época que a mi personaje no le ha tocado vivir. Esos momentos, como hizo mi padre, en los que te ibas con un 600 hasta Ámsterdam, con tus amigos, y probaban los porros por primera vez (ríe), con pantalones de campana,... La parte divertida y estética, la más ye-ye.
- ¿Qué proyecto tienes a parte de Cuéntame ?
- Estoy a punto de estrenar una película que hice en Argentina, Villa Tranquila , en la que soy el protagonista. Rodé hace poco No me pidas que te bese porque te besaré , una peli que va a estar muy bien porque voy a hacer un papel muy difícil, interpretaré a un chico discapacitado. Y en octubre (ríe), como exclusiva, haré una película que se llamará Extrañamente íntimos .
- ¿Cuéntanos más sobre ese nuevo proyecto?
- No puedo decir mucho porque acabo de saber la noticia. Es una opera prima de Rubén Alonso y son cuatro historias. El reparto no me dejan decirlo (ríe), pero es muy potente.
- En No me pidas que te bese porque te besaré aparece Roberto Enríquez que acaba de estrenarse como protagonista en la serie Quart . ¿Has podido ver su trabajo?
- Me contó algo de la serie hace mucho pero no me acordaba, hasta que le vi en los anuncios y le llamé para preguntarle. Me parece un proyecto como muy molón, me gustó verle pero no puedo seguir la serie porque soy muy despistado. Sale Ana Álvarez con él... (ríe) que creo que también estará en mi nuevo proyecto, Extrañamente íntimos , pero no puedo decir más (risas).