"MI MADRE ERA BAILARINA E INTENTÓ QUE YO BAILARA PERO LO MÍO ERA SER ACTRIZ"
Tiene una voz grave, penetrante y muy especial. La actriz, Paca Gabaldón, conocida en la pequeña pantalla por su papel protagonista en la mítica serie El súper , se ha convertido en una de las imprescindibles para los directores de teatro que no dudan en llamar a la que ya es toda una veterana de la escena española. Acaba de estrenar obra en Madrid, Tras las huellas de Bette Davis en la que comparte reparto con Nati Mistral, otra grande. Siempre había soñado con un papel así, es el más difícil de mi carrera y un regalo , explicaba la atractiva actriz que está trabajando muy duro para darlo todo sobre el escenario. Esta catalana, que ha vivido y actuado en muchos países, lleva el arte en la sangre. Su madre era bailarina y ella fue quien le inculcó el amor por el arte, aunque fueron las monjas de los colegios privados donde me estudié las que me dieron mis primeros papeles .
¿Cómo te sientes trabajando junto a una de las grandes de la escena española como Nati Mistral?
Es la primera vez que trabajo con ella y estoy encantada. Siempre la he admirado por su voz y por su forma de trabajar. Nunca pensé que iba a trabajar con ella y aún no me creo del todo que vaya a ser así. Nuestra relación en el escenario va a ser tremenda. Hay envidias, celos, prepotencias y luchas entre nosotras desde que éramos niñas y eso justamente aflora a una edad en la que ella está perdiendo la cabeza. Mi juego, que se desvela al final, se descubre porque la situación entre las dos llega a un límite muy extremo.
¿Cómo es el personaje que interpretas?
Este es el papel más difícil que he realizado. Ella está fingiendo continuamente y es muy inteligente y controladora. Tiene una lucha interior que el espectador tiene que captar y no es fácil trasmitir una cosa y sentir otra al mismo tiempo.
Un personaje tan difícil como éste, ¿puede llegar a afectarte en tu vida personal?
En esta ocasión sólo trabajo con medio cuerpo, me paso toda la actuación en una silla de ruedas, y me está pasando factura en la vida real. En los hombros y en las cervicales estoy acumulado mucha tensión y estoy teniendo que ir a sesiones de fisioterápia para recuperarme. Nunca pensé que podría agotarme de esta manera. Me llego a arrastrar por el suelo durante la actuación y me he tenido que poner coderas para no lastimarme.
Pareces de las que se lleva siempre el trabajo a casa, ¿es así?
Suelo estar muy concentrada en mi trabajo. Con esta obra en concreto, estuve en casa encerrada aislada del mundo y de las amistades porque hay mucho texto y tenía que dedicarle casi todo mi tiempo a ello. Admito que cuando estoy muy comprometida con algo suelo darle muchas vueltas.
¿Cuándo comenzaste a sentir atracción por la interpretación?
Desde niña me apetecía ser actriz. Mi madre era bailarina e intentó que yo bailara también pero no se me dio nunca bien. Entonces esa vocación la canalicé en la interpretación. Yo no soy muy religiosa pero desde pequeña estuve interna en colegios religiosos en Turquía, Argentina e Italia y fueron las monjas las que me indujeron a hacer teatro por primera vez. Ahí empecé a familiarizarme con el teatro y a ser la actriz que hoy soy.
Nati Mistral es muy negativa con la actual situación del teatro, ¿cuál es tu opinión sobre este tema?
Soy mucho más positiva que ella. Yo con poder pisar un escenario ya me siento llena emocionalmente. Me da igual si viene el público o no. En general creo que la gente suele ir a ver teatro. Hace poco estuve en el teatro de Mérida viendo Los Persas y el teatro estaba lleno y este verano muchos teatro en Madrid también lo estaban. Lo que me da pena es que el actor es menos protagonista que antes. Hay países como Francia y Argentina que cuidan mucho más a sus actores y eso sí que lo añoro. Creo que debemos mimar a nuestros actores. Es una pena que sólo se lleven los fenómenos mediáticos y el escándalo.
Tienes una trayectoria profesional muy larga, ¿qué obra te ha marcado más?
Sin lugar a dudas esta es la obra que más me ha marcado personal y profesionalmente y es un sueño para una actriz poder hacerla. Son personajes maravillosos, es como el premio a toda mi carrera.
¿Sigues poniéndote nerviosa cuando subes a un escenario?
Siempre se sienten nervios y más en esta función que empiezo yo sola. Aparezco sola frente al peligro pero un minuto después me olvido y me dejo llevar.
¿Te planteas volver hacer cine o televisión?
Acabo de hacer una película en Brazil que se llama Carmo . Hacía tiempo que no hacía cine y he vuelto a darme cuenta que es un rollo. Te pagan para esperar, tienes que repetir mil veces las escenas y a mi casi se me escapa la paciencia. Me gusta hacer cine porque pasa a la inmortalidad y la televisión también. Pero prefiero hacer teatro, después televisión y cine. Siempre aceptaré un buen proyecto independientemente del medio.