Es tan incompetente como buena persona, aunque el ficticio, porque el original es buena persona, a secas. Con un plantel de hombres que trabajan a su cargo, Paco Miranda pasa por duros momentos personales y profesionales. Y es que a los problemas habituales en los que se suele mezclar el entrañable policía, hay que sumarle la grave crisis que atraviesa su matrimonio. La relación entre Lola (Adriana Ozores) y él, aparentemente perfecta, se tambalea desde la temporada pasada. De nuevo, el espíritu quijotesco y la condición de policía de barrio de limitadas luces, le lleva a enredarse en situaciones demenciales de las que escapa como puede.
No ocurre lo mismo con Paco Tous, quien se muestra feliz y afortunado de poder protagonizar una de las series de más éxito de la pequeña pantalla. Este actor gaditano lleva desde sus inicios ligado al mundo del teatro, aunque también le hemos visto el películas de la talla de Alatriste o Solas , y en televisión su único papel protagonista ha sido este, el de Paco Miranda.
¿Cómo es tu personaje en esta temporada?
Tiene novedades de guión, de situaciones, se ve al personaje que va a ir desde lo que pasó hace diez años, que fue un acontecimiento, y esa historia va a ser la columna vertebral de la serie. Pero como personaje, en realidad Paco Miranda sigue siendo el mismo, sigue tirando de su pañuelo, quiere hacer las cosas lo mejor que puede. Quiere ser un buen marido, un buen padre, un buen policía, un buen amigo de sus amigos, pero no todo sale bien. Y ahora está perseguido por Asuntos Internos, porque supuestamente ha hecho algo oscuro que no se desvela al principio, y eso es muy grave...
¿Qué ha hecho?
No ha hecho nada, no se puede decir, pero quiero que sepan (y pone cara de Paco Miranda) que yo he intentado ser siempre honesto y no he hecho nada malo, pero parece que sí.
Esta serie empezó con unos índices de audiencia nada envidiables y sin embargo se ha convertido en una de las más vistas de la pequeña pantalla. ¿A qué se debe este éxito?
Yo creo al principio había que conseguir que la gente entendiera un poco el tipo de humor que se quería hacer. Para mí, esa es la esencia del éxito de la serie. Hay muchas profesiones: hay humoristas... Pero la comedia en la que yo participo y que me gusta hacer podríamos llamarlo casi comedia inteligente, es decir, en la que personajes reales, sin querer hacer aspavientos, eso mezclado con las situaciones tan surrealistas es lo que produce la comedia. Incluso a mí me suena a cine español antiguo. La gente se ha adaptado a eso y está gustando por eso, y por calidad. Hay un elenco muy bueno de actores. Es la primera serie nacional que hago, pero al empezar, sabía que tendría el éxito.
¿Qué piensas ahora de la Policía?
Yo creo que la visión general de antes ha cambiado. Ahora mismo, los ciudadanos tenemos que comprender que son servidores de la Ley, que nosotros somos los que les pagamos, pero también tenemos que tratarlos con respeto porque es gente que se juega la vida por nosotros y que están a nuestro servicio. Si eso lo entendemos, entenderemos también que tenemos que cuidar a los que nos cuidan. Y lo digo sinceramente.
¿Qué comentan ellos de la serie?
Con todos los que he hablado, de los que algunos me llaman compañero , dicen que es una serie que humaniza a la policía, porque casi todas las series o películas de policías los presentan como súper héroes o como corruptos. Siempre. No había personas normales. Aquí los presentamos con sus problemas en casa o económicos. Honestamente, yo pienso que los policías cobran muy poco: habría que dotar mejor al cuerpo y que cobraran más.
¿Cómo vives el éxito que te da la serie?
Yo es que no le hecho cuentas. A mí sí me gusta el éxito, pero para mí el éxito es trabajar con Juan Diego Botto, Adriana Ozores... Yo soy del sur, y allí tú sabes que las cosas se dicen mucho más en voz alta que el resto de España. En una ocasión, cuando estaba en el Puerto de Santa María, en la playa de la familia, de pronto vino un buzo, con su escafandra y sus aletas, y me pidió un autógrafo.
¿Cómo te definirías?
Yo también soy un poco de esas palabras que tanto gustan a Paco Miranda: honor, honestidad, amistad... a mí me gustan esas palabras. Pero no sé decirte más de mí.