PACO VALLADARES: "ME PROPUSE LLEGAR A SER BUEN ACTOR, NO LLEGAR A SER ESTRELLA"

PACO VALLADARES: "ME PROPUSE LLEGAR A SER BUEN ACTOR, NO LLEGAR A SER ESTRELLA"

EL ACTOR SEVILLANO VUELVE AL TEATRO CON UNA ZARZUELA

Una trayectoria impecable para uno de los mejores actores de España. Desde muy pequeño Paco Valladares ya sabía que quería ser actor, y de los buenos, sin preocuparle la fama y sin tener que pisar a los demás por el camino. Por aquella época a sus padres no les gustaba ni un pelo que su hijo se dedicase a esa profesión, pero eso no le impidió que hiciera ya sus primeros pinitos cuando era solo un niño.

El actor sevillano, que participó hasta el año pasado en el musical Víctor o Victoria junto a Paloma San Basilio , tiene un currículum envidiable en el que destacan grandes éxitos como Historia de una escalera o Las mariposas son libres . Tampoco la televisión pasó por alto a este genio de la interpretación, donde presentó varios programas y colaboró durante trece años con María Teresa campos en TVE. Ahora interpreta al mentor de El joven Telémaco en una adaptación, Calypso , que llega ahora a Madrid y viene triunfando desde que se estrenase en el Festival de Mérida este verano.

- ¿Qué papel interpreta en Calypso ?

- Mi personaje tiene truco porque de todo lo que es, al final es otra cosa... pero durante toda la obra es el mentor de Telémaco, hijo de Ulises, que va buscando a su padre. Para que no vaya solo, su madre le pide al mentor que le acompañe y le proteja. Cuando llega a esta isla, que es la de la diosa Calypso, la que ha retenido a su padre durante siete años, pretende hacerse amante del chico. Ahí mi misión es impedir que esta, que es una lagarta de mucho cuidado, se lo lleve porque entonces se queda aquí para toda la vida. A partir de entonces el quiere a otra ninfa y es la lucha de las dos por él. Y la mía también por sacarle de esta isla.

- ¿Hay algo que le haya costado más trabajo a la hora de meterse en el personaje?

- Afortunadamente no me ha sido muy difícil porque es una parodia de un personaje y a mí la parodia afortunadamente se me da muy bien. Pero lo más difícil ha sido ese cambio que tengo al final, que cambio completamente todo en un minuto, que salgo de otra cosa y que no tengo nada que ver con lo que era anteriormente.

- De toda su trayectoria profesional ¿qué trabajo guarda con más cariño o cuál volvería a interpretar?

- Tengo varios. Repetir no puedo repetir ninguno como Las mariposas son libres , La casa de las chivas ... porque eran personajes casi de adolescente. Podría repetir Victor o Victoria que es lo que he hecho el año pasado. Y volvería a hacer muy a gusto Mamá quiero ser artista y Por la calle de Alcalá .

- De todos los registros que adopta, ¿cómo es realmente Paco Valladares?

- Yo no me he puesto a definirme y si me definiera sería un actor vocacional y un profesional muy serio.

ACTOR VOCACIONAL

- ¿Sabía ya desde niño que quería ser actor?

- Pues sí. Empecé escuchando los teatritos que hacían por la radio y aquello como que yo pensé que era lo mío. Y luché y luché porque hice otras cosas antes, muy pocas porque empecé de muy pequeñito. Pero por ejemplo en mi casa no querían que fuera actor, así que cuando tenía catorce años los domingos me escapaba para hacer teatro infantil en el teatro Fontalba que estaba en la Gran Vía. Ya desde entonces sabía el camino que tenía que coger.

- ¿Ha encontrado muchas piedras en el camino?

- Muchísimas pero he tenido también mucha suerte y he sabido sortearlas. Me propuse llegar a ser buen actor, no llegar a ser estrella porque para llegar a ser estrella hacen falta una serie de sacrificios que yo no estaba dispuesto a dar, además no servían para nada. Yo quiero ser actor, que salga cada día, que lo haga muy bien y todo eso. Y tampoco tenía una ambición desmedida como para ir dejando cadáveres en la cuneta. A veces me convertía yo en el cadáver pero prefería ser yo a tener que dejar yo otros.

- Además de su trabajo en el teatro, ¿qué le gusta hacer en su tiempo libre?

- Si es por la tarde casi siempre ir a algún espectáculo, al cine, al teatro, a algún concierto de música clásica... eso es lo que más me gusta del mundo. Sobre todo la música, el ballet, la ópera... para mí es obsesión. Y durante el día leo, llamo muchísimo por teléfono... Ahora te comunicas más por teléfono porque todos tenemos unos horarios distintos y para conservar a los amigos tienes que seguir en comunicación con ellos.