MADRID (EUROPA PRESS)
A menos de una semana para, la que dicen, es la boda del año, sus protagonistas, Paulina Rubio y Colate ultiman los preparativos de la ceremonia, que ya se ha confirmado que será en el parque natural de Xcaret, en la riviera maya. El futuro matrimonio pasó unos días en Madrid antes de volar a México, para concretar con una aerolínea latinoamericana el traslado de todos sus invitados y para hacer las últimas pruebas del traje de novia que la diseñadora Rosa Clará ha confeccionado bajo las directrices de la propia cantante, que, según dijo, no quiere ser una novia convencional.
Además, los novios se cambiarán de traje durante la jornada, ya que usarán uno para la ceremonia religiosa, que será "blanco y muy lindo", según asegura Paulina a 'Semana' y otro para el convite que dicen podría ser rosa, quizá para destacar entre sus invitados a los que la invitación obliga a ir de blanco.
La cantante mexicana también ha dicho que no está nerviosa, "más bien estoy ansiosa", declara. E igual que ella está su madre, Susana Dosamantes, que concedió una entrevista exclusiva a '¡Hola!' y que asegura: "Mi niña dorada se casa, ¡Que ilusión!". Dice Paulina que su madre está tan entusiasmada porque es la hija mayor y la primera que se casa. "Creo absolutamente que nosotros ganamos un hijo con Nicolás, pero la familia Vallejo-Nágera gana una hija con Paulina", asegura la madre de la artista.