NOS HABLA DEL GIRO QUE HA DADO SU VIDA TRAS CONSEGUIR UNA EXCEDENCIA DE DOS AÑOS EN LA AGENCIA EUROPEA DEL ESPACIO
Pedro Duque ha pedido dos años de excedencia en la Agencia Europea del Espacio (ESA), viajar al espacio no es algo que acabe hastiando a nadie pero deja demasiado tiempo libre y al ingeniero español no es una persona que se dedique a perderlo. Volverá a volar o al menos no lo descarta pero mientras tanto este genio de la aeronáutica se ha convertido en el director general de Deimos Imaging, una empresa española que lanzará a principios de 2008 su primer satélite para la observación de la tierra.
-¿Ha cambiado mucho su vida la excedencia?
-Sí, ha cambiado mucho pero es lo normal dentro de una carrera como la mía, entre cada vuelo espacial hay unos años libres en los que debemos buscar otro proyecto. Dirigir Deimos Imaging es diferente porque está dentro de la industria privada pero sólo hasta cierto punto.
-¿Puede llegar a cansarle el espacio algún día?
-No, eso no pero las oportunidades que se nos ofrecen dentro del cuerpo de astronautas europeos no son muy frecuentes. No se trata de que me haya hartado y me marche sino de saber que voy a estar unos años sin salir al espacio y por lo tanto he decidido hacer algo intermedio.
-¿Cuando podremos ver el lanzamiento del satélite de Deimos Imaging?
-Estamos en negociaciones con tres compañías diferentes de lanzadores y esperamos que esté listo para los primeros tres meses de 2008, ya mismo si se habla dentro de los plazos de un proyecto espacial.
-¿Cree que se invierte lo suficiente en la carrera espacial?
-Ni yo ni nadie lo cree. Todo el mundo reconoce que hay que invertir mucho más en conocimiento, investigación, educación y motivación. En general invertir en que las industrias tengan más tecnología para poder mantener el nivel de vida. Sólo lo conseguiremos cumpliendo los objetivos de Lisboa, a los cuales actualmente no llegamos.
-¿Es más ejecutivo que científico?
-Sin ninguna duda, es el papel que me toca ahora. Tengo que intentar no meterme en las cosas técnicas a no ser que sea a grandes rasgos o en evaluaciones comunes. Es nueva manera de trabajar para mi y representa una importantísima experiencia que todos tenemos que probar en la vida.
-¿Hecha de menos viajar?
-Vivo viajando entre Valladolid y Madrid, así funcionan las empresas actualmente, el mercado está distribuido por toda España. Pero he estado dieciocho años viviendo en diferentes países así que ahora estos trayectos me parecen una nada.
-¿Piensa ahora en español?
-Dependiendo del tema pienso en un idioma o en otro pero me justifico a mi mismo diciendo que no soy sólo yo, a todo la gente que trabaja en estos temas le pasa lo mismo.
-¿Se siente como un héroe?
-No, sé donde estoy y la cantidad de gente que se necesita para hacer un vuelo espacial. A los astronautas se nos pide un punto más de precisión por estar en la cúspide del sistema, el punto donde cualquier cosa que falle afecta a todo lo demás pero es sólo una cuestión de grado. Todo el mundo es necesario, la diferencia es que a nosotros se nos ve.
-¿Se ha sentido discriminado alguna vez por el hecho de ser español?
-No, aunque los presupuestos renqueaban mucho la formación que recibíamos era muy buena. En principio había un poco de reserva por parte de los compañeros pero luego descubrían que valíamos tanto como cualquier otro. Hemos conseguido que las inversiones estatales no se basen sólo en dar dinero a la gente sino en desarrollo tecnológico.
-¿Está adquiriendo habilidades comerciales?
-No lo sé, todavía soy muy poco comercial. Nuestro satélite es pequeño y tiene que ir pegado a otro grande, estamos hablando con varias compañías para decidir cual nos conviene más, no es una cuestión de precio.
-¿Soñaba con ser astronauta?
-Muchas veces, de pequeño y de mediano pero no se podía, esa es la verdad. Sólo hace quince años que un español puede participar de forma regular e intensa en proyectos del espacio.