Pedro Ruiz, volcado en el cuidado de su madre

Pedro Ruiz, volcado en el cuidado de su madre

SU MADRE ESTÁ RECUPERÁNDOSE DE UNA HEMIPLEJIA.

Desde que dejó el programa La noche abierta por desavenencias profesionales con Televisión Española, Pedro Ruiz se ha dedicado a proyectos más personales. Volcado en el cuidado de su madre, que se recupera de una hemiplejia desde hace años, no ha querido separase ni un solo día de ella. Movido por estas circunstancias personales y porque quiso dejar al público madrileño con la miel en los labios, el showman decidió representar el espectáculo Pandilla de mamones en la capital, en el teatro Reina Victoria, durante un tiempo improrrogable: tres semanas. Cosechó gran éxito y el actor, emocionado, rindió un cálido homenaje a la prensa por el buen trato que recibió.

Este espíritu independiente y de personalidad tímida, por increíble que parezca, tiene multitud de proyectos y está abierto a cualquier proposición, siempre y cuando le dejen hacer lo que él quiera.

En su página Web hay una frase que dice: ¿Por qué llevo tanto tiempo desaparecido? Si la situación se prolonga, quizás te lo cuente extensamente

Primero, hay una circunstancia fundamental en mi vida y es que mi madre se está recuperando de una hemiplejia desde hace diez años. Y yo, hace diez años cuando pasó esto, decidí que mi madre era lo primero y mi vida está supeditada a ella. He venido a Madrid ahora, y me he traído a mi madre conmigo, con las señoras que la cuidan y esto significa un desplazamiento de intendencias muy complicado. Hay una parte de mi tiempo que está dedicada a ella y como yo no tengo patria, sino que tengo madre, no creo en las patrias y sí en las madres, eso me lleva mucho tiempo y me impide una cierta libertad de movimientos.

Además, en segundo lugar, no pertenezco a ningún grupo, ni político ni económico, pues en según que cosas, hay menos libertad ahora que en la Transición.

¿Por qué?

Porque hoy en día hay que pertenecer a alguna de las tiendas que están abiertas la amarilla, la verde o la azul y yo no quiero.

¿Con cuál de las profesiones se identifica más: actor, cómico, polemista, cantante, payaso ?

Una de las cosas por las que he venido a Madrid es porque hay unas generaciones que me han visto en La Noche Abierta y en esos diez años de paréntesis y no tienen ni idea de cuál es mi oficio de verdad. Desde que se ve este trabajo se habla conmigo de otra manera. No voy a presumir, pero sé que este trabajo es muy difícil de hacer, es dificilísimo porque tener tantos registros es complicado. Respondiéndote a la pregunta, yo no tengo ninguna profesión; mi profesión es existir. Punto. Tengo muchos registros en mi capacidad de sentir; en mi capacidad de transmitir, lo tendrán que decir los otros. Yo soy partidario de no encasillarme.

¿Qué pasó el día que actuó delante de la familia Franco en 1974?

Concretamente el 11 de marzo de 1974. Para contar lo que pasó allí, necesitaríamos 50 folios, por lo menos. Los periodistas que allí estuvieron, teniendo en cuenta mi inconsciencia, dijeron que conmigo se había inaugurado la libertad de expresión. No sabía lo que podía ocurrir porque era un inconsciente. En aquella actuación aprendí más que en toda mi vida.

Dicen que es una persona comprometida con causas difíciles, ¿Cuáles?

Bueno, caminar solo por la vida no es fácil; las cosas benéficas que uno pude hacer, no se puede pregonar porque pierden su valor. Ir contracorriente es duro, pero da mucha vida., por ejemplo, Juan Diego (el actor) dice siempre: A mi me gusta ir contracorriente y con el fresquito en la cara . Yo creo que es una buena manera de sentirse vivo. Cuando se baja con la corriente acaba uno formando parte del lodo del final de los meandros.

¿Qué va a hacer a partir de ahora? ¿Tienesalgún proyecto en mente?

Proyectos tengo miles; posibilidades de llevarlos a cabo, las tengo recortadas. En algunos casos, por el ambiente sociopolítico y cultural de este país; y en otros, por las intendencias familiares que te he contado. Como diría una actriz tonta ante la pregunta tonta de un redactor tonto (del Tomate, por ejemplo): Estoy abierta al amor . Estoy abierto a cualquier proyecto: dirigir cine, grabar un disco, seguir escribiendo libros, pasear este espectáculo los días que pueda, volver a la televisión para hacer cosas que me parezcan realmente interesantes

Pero normalmente son proyectos que propone y produce usted...

También participaría en proyectos que me brinden. Normalmente soy el productor de mis cosas porque quién va a producirme un espectáculo así. Esto me ha dado una fama, una aureola de persona que no trabaja en colectivos y eso es mentira. De hecho hice la película Moros y Cristianos con Berlanga, donde incluso estuve nominado a un Goya Creo que soy una persona muy sociable, pero tengo la etiqueta, entre otras muchas de Pedro se vale solo .

¿Es usted lo que dicen un espíritu libre ?

Yo creo que sí. Procuro no encadenarme a los miedos. Yo sólo le tengo miedo a una cosa y es a la desaparición y al daño de las personas que quiero. Lo demás es un decorado, la Tierra es un decorado: si abres los ojos en Tanzania, tu vida es de una manera y si abres los ojos en Nueva York, tu vida es otra

El programa La Noche abierta , que acabó siendo un clásico, se terminó, ¿Por qué?

Porque me cansé de que me tuvieran arrinconado. Me tenían infrautilizado y me tenían siempre a precario. Encima estaba pagando el sambenito de que me protegía el Ejecutivo de aquel momento. Nada más lejos de la realidad. Me venía bien hacerlo porque me daba tiempo para cuidar a mi madre. Lo dejé un 29 de enero de 2004, cuando todavía faltaba un mes y medio para que se produjera lo de Atocha.

En aquel programa hizo multitud de entrevistas a muchísima gente de todos los ámbitos del panorama político y cultural, ¿Con cuál de ellas se quedaría?

Yo no soy mitómano. En La noche abierta lo único que hacía, quizás haya que reponer -si me dejan hacer otras cosas, si no, no- era hablar con el otro y ponerle tan cómodo como me gustaría a mí que me pusieran: sin guión, sin papeles, sin prejuicios Y además, tenía un talante especial aunque ahora la palabra talante esté bastante cuestionada- porque el 50 o 60 por ciento de los invitados eran amigos o conocidos míos. No es lo mismo una conversación entre Paco Rabal, Raphael, o Garci y yo, que éramos compañeros de profesión, porque saben que están con un compañero, sabiendo que había menos que traducir. Y además luego intenté con las personas que no conocía e incluso enemigos, un clima de concordia.

¿Llegó a entrevistar a alguna persona que considerabas enemiga?

A muchos.

¿A quiénes?

Invité a Borrel, que me quiso meter en la cárcel por un tema de hacienda, en el que quise defender a Lola Flores; y a muchas personas que habían hablado muy mal de mí durante mucho tiempo. La Noche abierta era un programa absolutamente libre por mi persona y cuando había la presencia alguien que podía no complacer al Gobierno, que las hubo, nadie se atrevía a llamarme por teléfono porque lo habría dejado. Me conocían. Luego no te lo agradecen ni unos ni otros. Yo creía que era un buen sitio para que se limaran asperezas y la gente pudiera conocer mejor a las personas. Ya no se puede hacer un programa como la Clave con Carrillo y Blas Piñar juntos. No entiendo que dos líderes de dos partidos opuestos ahora no puedan sentarse juntos en un programa y hablar sobre un partido de fútbol, las Olimpiadas o un libro de García Márquez. Están vendiendo una moto que no practican: la convivencia.

¿Cómo conseguía que los personajes a los que entrevistaba desvelaran aspectos, desconocidos hasta el momento, de su vida personal?

Jamás hacía preguntas, yo no soy periodista. Hay dos tipos de Periodismo: el periodismo de tenedor y el periodismo de cuchara. El que pincha no obtiene ninguna verdad, sólo una reacción y el segundo recoge, recoge y recoge Los chinos siempre dicen que para conocer bien a alguien se necesitan 5 sacos de arroz con él. La única pretensión en este programa yo pretendía la comodidad del invitado y en su comodidad él decidía su grado de confesión. No hay más.

¿Con cuál de las entrevistas que hizo durante esos años se quedaría?

- Ante el micrófono y con el foco, somos todos sospechosos y fingimos. No creo en las entrevistas como reveladoras de personalidades, yo creo en los hechos. Creo que el discurso de la vida fueron los hechos. De entre las 500 entrevistas que hice durante esos años puedo destacar, como fue la de Juan Ballesta El Bola porque fue una charla desinhibida; recuerdo también la charla con Juanito Valderrama, que en paz descanse, porque la gente pudo descubrir a una persona que pensaba más allá de la copla; también, la charla de Vicente Ferrer porque estando allí, no estaba allí, le importaba un pito el presentador y todo lo que había allí, él contaba sus cosas al margen de los focos.

¿Qué opina sobre la prensa rosa? ¿Se ha sentido acosado?

No, me doy siempre por eludido. Si no fuera por le daño que le han hecho a veces a las personas que me han acompañado, me da igual. A mí personalmente no me interesa absolutamente nada la vida de los demás. La condición humana se fija mucho de lo que ocurre de cintura para abajo y hay unos mangantes que cada día hacen que haya un número mayor de paletos. Eso es un negocio; el negocio de la maldad existe.

¿A qué Se refiere cuando dice que no quiere que su vida sea un playback ?

A que no quiero repetir la canción que me obligan, es decir, que yo quiero desafinar y que las desafinaciones sean mías. No quiero vivir según marca el guión de lo que conviene. Si yo me hubiera dejado acariciar y hubiera sido dócil, Julio Iglesias habría cantado en mi coro (lo digo metafóricamente). No quiero ser un tipo conveniente, prefiero que la gente se acerque a mí por los afectos.

Le oí decir que cuando está en el escenario piensa que por favor no se funda el cañón de luz que le impide ver a la gente ¿Es tímido?

Yo soy un tipo muy tímido. Ese cañón de luz me ciega por completo. No veo a nadie. En este tipo de espectáculos me gusta mirar la burbuja del cañón para no ver al público. Es más, en una boda o reunión de amigos, si alguien me dice que coja una guitarra y cante, si puedo, lo evito. A mi amigo Raphael le pasa lo mismo, no le pidas que cante en casa porque allí no levanta la voz.

Da la impresión de que eres una persona difícil de conocer, muy impermeable, ¿Es así?

No, soy muy permeable y me afectan muchas cosas, lo que ocurre es que sé bastante bien lo que digo. Te conoce bien quien está al lado tuyo cuatro o cinco años. En primer lugar, yo no me conozco a mí; en segundo lugar, tú no te conoces a ti. Buscarse a uno es obligatorio pero a veces es un susto. Yo creo que no somos nada, sino que vamos siendo. Decía Ortega: Lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa. Por eso nos pasa lo que nos pasa .

¿Le afecta a estas alturas lo que la gente diga de usted?

La mirada negativa de un desconocido me hace daño. Te diré más, si estoy en casa viendo la televisión y de repente alguien empieza a hablar de mí, aunque sea bien y ponen imágenes mías, cambio de canal. Ya sé que a veces puedo parecer el paradigma de la vanidad, en algunas puede ser y en otras, como ves, no.

¿Cómo es un día normal en la vida de Pedro Ruiz?

Pues ahora un día normal es levantarme pronto, desayunar con mi madre, hacerla caminar, divertirla, cuidarla, hablarla, sacarla a comer y muchas más cosas. Ahora, vengo al teatro tres horas antes de la función y mañana lo mismo. En Barcelona hago todos los días deporte; juego un par de veces al fútbol grande a la semana con jugadores como Jordi Cruyff. Juego muy bien al fútbol y estoy muy en forma.

¿Qué cosas considera más importantes en la vida?

Hay dos nortes en mi vida: la bondad y el talento.