Nuestra actriz más internacional ha pisado España con motivo del comienzo de rodaje de la que será la décimo séptima película del gran Pedro Almodóvar. La que se ha convertido en musa del manchego protagonizará, junto a Blanca Portillo, Los abrazos rotos , en donde interpretará a Elena, una mujer entrada en años que pone luz a su vida cumpliendo su sueño de juventud: ser actriz.
Penélope compaginará esta nueva película de Almodóvar con Nine , un musical que nos permitirá ver a la actriz mostrando sus dotes como cantante. Un proyecto que impone bastante a la madrileña y en el que podría haber coincidido con su pareja, el oscarizado Javier Bardem, ya que éste era uno de los nombres que se barajó desde el comienzo; pero el actor madrileño ha decidido desestimar este proyecto para poder tomarse un año de descanso. La pareja, que ha coincidido en la capital por compromisos profesionales, continua con su relación aunque no quieran pronunciarse al respecto.
- Penélope, ¿nos puedes comentar cómo es el personaje que interpretarás en Los abrazos rotos ?
- No quiero desvelar nada porque si Pedro no lo ha dicho..., no quiero ser yo quien lo desvele (sonríe). Se llama Elena, y es un personaje de origen rural. En su vida intentó dedicarse al cine pero no le salió bien y por ello desempeña un trabajo muy gris. Es una superviviente, no tiene suerte y está muy marcada por la fatalidad. Pasan cosas en su vida que hacen que se decida a dar el paso de intentar ser actriz. A partir de ahí su vida cambia. Y no puedo contar mucho más (sonríe).
- La película se va a desarrollar entre los años noventa y la época actual. ¿En qué momento ella realiza esa prueba para ser actriz?
- En los noventa. Tengo que ir con hombreras y todo... (risas)
- Eso te hará recordar tus comienzos en la profesión, porque empezaste por aquella época...
- Sí pero Elena es diferente a mi. Ella es una novata a los treinta y tantos y yo a los dieciséis, y tenía un morro que me lo pisaba, mucho más que ahora (sonríe). Me identifico con ella pero sólo en unas cosas. Me crea mucha ternura esa parte de mi personaje, el llegar a mayor sin haber decidido intentar dar el paso a ser actriz. Yo en cambio me planté en una oficina a los catorce y dije: ¿Donde hay que hacer la prueba? (risas).
- Has comentado que sólo coges una o dos películas al año, como mucho. ¿Antes, cuando hacías muchos más, tu trabajo era peor? ¿Estabas menos motivada?
- Yo nunca he trabajado sin ganas. Cuando te lo ponen fácil, dándote mucho personajes fáciles, uno tiene que ser estricto y decir que no. Hace mucho años que no trabajo en muchas películas a la vez, desde hace tres años más o menos. Ahora disfruto de cada trabajo y me preparo mejor los papeles, pero no me arrepiento de haber trabajado así. Ahora el cuerpo me pide otro ritmo.
"NO ME CONSIDERO NI ESTRELLA DE HOLLYWOOD NI CHICA ALMODÓVAR"
- ¿Cómo es trabajar con Pedro?
- Es perfecto. Él lo ve todo, lo huele a kilómetros. Desarrolla relaciones con los actores muy cercanas, con una comunicación muy fácil, y eso se agradece.
- ¿Hay algún momento en el que lo temas como director?
- No. Nunca es cruel, pero sí debe haber siempre un punto de temor con una presencia tan fuerte como la suya. Nosotros tenemos una amistad desde hace muchos años y yo cuando trabajo con él tengo ese punto, no de temor sino de respeto como director. Yo no quiero dejar de sentir eso por él por muy amigos que seamos.
- ¿Él ha cambiado un poco a la hora de dirigir, porque en los noventa tenía fama de duro...?
- No lo sé. Él es muy sincero, y cuando lo es te provoca un algo en el estomago; pero es normal que esa sensación te provoque inseguridad y miedo. Pero de ahí siempre sale algo nuevo y bueno para tu trabajo. Prefiero escuchar siempre la verdad. Y cruel no lo ha sido conmigo nunca.
- ¿Te ha dado referencias para interpretar a Elena?
- Sí. Alguna referencia por la imagen y otras por el principio de mi personaje, que es muy de thriller de los cincuenta.
- Pedro ha tardado bastante en decidir cuál sería la imagen de tu personaje. ¿Tú le has ayudado a la hora de elegir ese look ?
- Esas cosas las elige él. Nos pregunta cómo nos sentimos pero en esas pruebas no me gusta hablar desde mi sino que dejo que el personaje dicte cómo debe ir. Es algo mágico porque los personajes traen respuestas solos.
- ¿Qué tal el trabajo con tus compañeros de reparto?
- Estupendo. Los actores masculinos de esta película van a estar maravillosos, son perfectos para cada personaje. Yo he vivido el casting y ha sido emocionante. Son todos actores con los que me encanta trabajar. Blanca y yo tenemos muy buena relación desde Volver , es una actriz impresionante.
- Pedro te habló de Volver en un avión...
- Sí, me dio medio guión y me dejó así...(ríe) Dijo que la otra mitad me la daría más adelante y le comenté que cómo me podía hacer eso...(risas) A las dos semanas me dio la otra mitad.
- ¿Y cuando te habló de este trabajo, Los abrazos rotos ?
- Estaba escribiendo tres a la vez y me decía que en todos estaba yo (sonríe), pero de éste fue del que menos me habló. Lo leí un sábado y me fui a verle por la noche para decirle que ya lo había leído y que me había encantado. En Volver tenía muchos detalles pero éste me ha pillado muy virgen.
- Todas las actrices americanas sueñan con trabajar con Pedro. ¿Has notado alguna muestra de envidia por parte de compañeras de Hollywood?
- Todas le adoran, es normal. Pero nunca he notado ninguna envidia.
- Con la anterior película de Pedro conseguiste una nominación en los Oscar . ¿Te da miedo el tener que superar el techo que te ha puesto ese papel?
- He trabajado después de aquella película y nunca he querido que eso me diera una presión extra porque yo ya me ponga mucha presión personalmente. Pero no puedes pensar en eso. Hay que trabajar duro y darte cien por cien.
- Penélope, ¿con qué calificativo te sientes más conforme: con el de estrella de Hollywood o con el de chica Almodóvar?
- Ni una ni otra. Me veo más como una actriz que tiene la gran suerte de trabajar con directores maravillosos en mi país y fuera de él. Dentro de eso tengo una relación muy buena con Pedro y me ha dado la oportunidad de hacer unos personajes que han traído a otros muy buenos.
- ¿Qué pasará si algún día Pedro no te llama?
- (Ríe) Pues si ese día llega, ya veremos qué pasa (risas). Nuestra relación de trabajo es una cosa y nuestra relación de amistad es otra, que está por encima. Somos capaces de separar eso muy bien en el rodaje, porque ahí es mi director y yo soy su actriz. Nunca la relación pasa a otro tono mientras trabajamos. No pienso en si un día Pedro no me llamará sino en lo agradecida que estoy por todas las oportunidades que me ha dado.
- Pasan los años, y como actriz tú trabajas muchísimo más que él. ¿Crees que eso lo nota Pedro cada vez que vuelve a trabajar contigo?
- Supongo. El tiempo pasa y es normal que yo vaya cambiando, y me encanta compartir ese cambio con él. Sí creo que él lo nota y por ello me propone un papel u otro. Cuando hice Todo sobre mi madre no podría haber hecho el papel que voy a hacer ahora, porque no estaba preparada para enfrentarme a ello.