MADRID (EUROPA PRESS, por Esther Sanz)
Se empeña en ignorar su faceta de conquistadora, pero lo cierto es que Penélope Cruz trae de cabeza al gremio actoril. Tras sus sonados noviazgos con Tom Cruise y Matthew McConaughey y algún escarceo nunca confirmado por la intérprete, Pe vuelve al producto español de alta calidad. Y es que, por muy en secreto que quieran llevar sus vidas privadas, los paparazzi han sido más listos que ellos y han conseguido pillar a la madrileña y a Javier Bardem in fraganti y no sólo en una ocasión. Primero, se difundieron unas imágenes de la pareja dedicándose arrumacos en las calles de Nueva York camuflados por la oscuridad de la noche. Ahora, una conocida revista publica unas instantáneas de los dos en plena escapada romántica a las Maldivas con baño en el mar incluido, anterior a su paseo por la Gran Manzana.
Buen ojo tuvieron los que aseguraban que entre Penélope y Javier surgió la chispa ya durante el último rodaje de Woody Allen, quien volvió a reunir a los actores en la gran pantalla una década después de que protagonizaran 'Jamón, jamón'. Desde entonces, ambos no han parado de cosechar éxitos en sus carreras hasta llegar a convertirse en nuestros intérpretes más internacionales. De hecho, son los únicos actores españoles que han sido nominados a los Oscar de Hollywood. Además, tanto Pe como Ja destacan por su particular atractivo. Será por eso que nos gusta tanto esta pareja: talento y belleza a partes iguales. Esperemos que dure este romance, y nosotros seamos testigos.
Solamente Penélope Cruz y Javier Bardem han sido capaces de eclipsar durante toda esta semana a Borja Thyssen y Blanca Cuesta, que han desafiado al obispado y a la mismísima Tita Cervera casándose en secreto. Si el obispado les niega el permiso para celebrar el enlace en una capilla privada en Segovia, pues ellos se casan en una iglesia en Barcelona. Y si a la Baronesa no le gusta Blanca como esposa para el niño de sus ojos, pues la ceremonia se celebra sin estar ella presente, que, al fin y al cabo, posiblemente es lo que hubiera ocurrido de casarse hoy, como tenían previsto en un principio.
Así, Borja y Blanca se casaron el martes por la noche en la iglesia del Espíritu Santo de la localidad de Tarrassa, en compañía de los padres y los hermanos de Blanca. Y, aunque los novios llegaron vestidos de calle para no levantar sospechas, el hecho de que la madre de Blanca acudiera a la peluquería ese mismo día y llegara al templo con una funda de ropa levantó las sospechas entre los vecinos. Poco tiempo, pues, le duró el secretismo a la pareja, que tuvo que esperar a que la policía formara un cordón policial para poder salir de la iglesia y meterse directamente en una furgoneta: un dispositivo pensado únicamente con el fin de no ser fotografiados y poder mantener la exclusiva.
Menos secreta pero igual de íntima fue la boda de Nuria March, que contrajo matrimonio con su novio, José María Pasquín, el pasado viernes en Madrid en una ceremonia civil en compañía de sus familiares más cercanos y sus íntimos amigos. Nuria eligió un diseño corto en encaje color marfil de Manuel Mota, que también la vistió para la fiesta que al día siguiente José María y ella ofrecieron a sus amigos en un local del barrio de Salamanca. En esta ocasión, fueron más de doscientos invitados los que pudieron felicitar al matrimonio, entre los que se encontraban Marta Sánchez y Jesús Cabanas, Carla Royo-Villanova y Kubrat de Bulgaria, Roberto Torretta y Nieves Álvarez. Cómo les gusta a los famosos un bodorrio, en cualquiera de sus versiones.
En el apartado internacional, esta semana la madre de Jennifer López ha asegurado que su hija espera gemelos. Aunque la cantante y su esposo, Marc Anthony, se resisten a hacer pública la noticia, lo cierto es que una imagen vale más que mil palabras. En sus recientes apariciones públicas, J Lo ha cambiado sus despampanantes vestidos ceñidos por vaporosas prendas ideales para disimular su barriguita creciente, que aun así ya es bastante visible. Además, en sus últimos conciertos la artista no se menea tanto como acostumbra, posiblemente para no someter a los niños a tanto movimiento. En fin, ahora que la misma futura abuela ha confirmado la buena nueva, suponemos que ni Jennifer ni Marc osarán llevarle la contraria y anunciarán al mundo entero su estado de buena esperanza.
Finalmente, esta semana la monarquía británica ha vuelto a ser noticia y no precisamente por el juicio por la muerte de Lady Di. Esta vez el protagonista es el hijo menor de la princesa, Harry, que ha vuelto a ser fotografiado en plena juerga con sus amigotes, en esta ocasión a pecho descubierto y esnifando vodka. Ajena al último escándalo protagonizado por su hijastro, Camilla Parker Bowles disfruta de su nuevo estado civil de abuela, ya que su hijo, Tom, acaba de ser padre de una niña a la que han puesto el españolísimo nombre de Lola. La llegada del bebé le servirá como ensayo al príncipe Carlos por si acaso algún día Harry y William deciden sentar la cabeza.