MADRID (EUROPA PRESS)
Pipi Estrada no fue muy bien recibido en la Semana Santa malagueña. Durante un paseo junto a su novia Lucía por las calles de la ciudad, una mujer que pasó cerca de él no dudó en dejarle claro al periodista lo poco que le gustaba. Pipi, mostrando su lado más carismático, se acercó a la mujer y le dio dos cariñosos besos.
Los periodistas, que se encontraban grabando la escena, le preguntaron acerca del embarazo de su novia, y Pipi aseguró que va "muy bien". También le preguntaron si había visto a alguien de la familia Campos en las procesiones de la ciudad, y el periodista respondió que no. Asimismo, añadió que no sabe si habrá sido su presencia lo que habrá provocado la ausencia de las Campos por Málaga.