"MI NOVIA LLEVA ESTA OPORTUNIDAD CON LA CABEZA FRÍA, ACEPTANDO QUE ESTO, EN ÉSTE TRABAJO, SÓLO PASA UNA VEZ"
Si hablamos de Berto Romero, nadie sabría de quien hablamos. Pero si nos referimos a él como el sobrino de Buenafuente , nos viene a la cabeza la imagen de ese simpático chico, besucón, con gafas de pasta negra, que cada noche se sienta junto a Andreu Buenafuente para hacernos pasar un buen rato.
Lleva desde 1998 en esto del humor, triunfa en un programa matutino de la radio y los fines de semana con sus monólogos en el teatro, pero hasta su aparición en Buenafuente no había saboreado realmente lo que es el verdadero éxito. Desde el día que Andreu Buenafuente puso sus ojos en él, hubo amor a primera vista. Un diamante en bruto que el genial Buenafuente no quería desaprovechar. Ahora el popular presentador confía plenamente en su sobrino postizo y le deja a cargo de su programa durante los meses de verano. Una nueva aventura para Berto que ve así como el 2008 está siendo el mejor año de su carrera profesional.
- Berto, Buenafuente te deja las llaves de casa para que la cuides en verano... ¿Nervioso ante el reto?
- Sí. Cuanto más se acerca el día más nervioso estoy. Lo sé desde hace mucho tiempo y lo normalicé bastante, pero ahora que quedan pocos días sí estoy nervioso. Se nota la responsabilidad pero hay muchas ganas de hacerlo bien. Me da tranquilidad el que voy a estar con el mismo equipo.
- Lo que más gracia hace a los espectadores es lo besucón que eres con Buenafuente, ¿eres así, o va con el papel?
- Sí, a nivel familiar sí y por eso lo hago con él. También fue una manera de descolocar a Andreu. Hay personajes que lo pinchan, otros que le ponen nervioso..., mi personaje le quiere y lo besa.
- Comenzaste como un colaborador más y has terminado sustituyendo al jefe. ¿Esperabas que te fuese así de bien en este proyecto?
- No. Llevo mucho tiempo en esto pero en la televisión no había hecho nada. Lo normal es que te cueste hacerte un hueco y no sé por qué el impacto ha sido tan fuerte.
- ¿Por qué crees que ha habido tan buen feeling entre Andreu y tu?
- A veces pienso que somos muy parecidos. Nos hemos acoplado muy bien. Él reconoce en mi cosas suyas, y yo reconozco en él cosas mías. Eso no se puede comprar con dinero...
- Después de tantas horas de trabajo, ¿existe una amistad? ¿soléis quedar para disfrutar de vuestro tiempo libre?
- Hay una amistad pero no solemos ir a cenar, o ese tipo de cosas. Pero pienso que eso está bien. En el caso de las parejas televisivas es como en las parejas normales, si estás todo el día trabajando con tu pareja y después te vas a casa también con ella... termina cansando.
- ¿En qué se diferencia el Berto que vemos cada noche al que está fuera de cámaras y platós?
- En casi nada. Yo en el programa hago una versión risueña de mi mismo. Lo que se ve en pantalla soy yo quitando los trozos de mi vida en los que como, duermo, me molesta el calor... (risas)
- ¿En qué ha cambiado tu vida desde que pisaste el plató de Buenafuente ?
- Para empezar, yo no concedía entrevistas antes... (ríe)
- ¿El tema de la popularidad te molesta?
- No. La gente es muy cariñosa conmigo, desde el minuto cero. Me he encontrado mucho cariño por la calle. Me tratan como si fuera de la familia.
- Hay mucha gente que le llega la popularidad, como es tu caso, y necesitan a alguien que le sujete los pies en el suelo...
- Yo tengo una edad, aunque no los parezca. Esto no me ha pillado con veinte años. También puede ser porque me rodeo de la gente con la que siempre he estado y ellos me hacen mantener los pies en el suelo. Hubo un invitado del programa que dijo algo que me gustó mucho: La fama no hace a la gente gilipollas, sólo los descubre... (risas). Eso me tranquiliza.
- Tu gente, tu familia, ¿cómo están llevando todo este éxito?
- Con resignación porque ahora me ven mucho menos. Están orgullosísimos. Mis padres están con el vídeo echando humo, contentos porque me ven todas las noches y ven de primera mano que estoy bien, y así se enteran que he llegado sin percance a la tele con la moto (ríe). Pero es engañoso porque mi madre dice que tengo muy buena cara. No sé si le ha quedado claro lo del maquillaje televisivo... (risas)
- Como tú bien dices, tu nivel de trabajo ha ido en aumento hasta llegar a perder tus vacaciones por sustituir a Andreu. ¿Cómo lo lleva tu pareja?
- Mi señora, mi sagrada esposa, mi novia...., (risas) es que me gusta llamarla de diferentes maneras en público; ella lleva esta oportunidad con la cabeza fría, aceptando que esto, en este trabajo, sólo pasa una vez. Intento sacar tiempo de donde no lo hay para estar con ella. Y sobre todo dando mucho cariño por mi parte (sonríe). Tanto ella como mi familia están muy contentos.
- ¿Es complicado compaginar familia y trabajo a este nivel?
- Es complicado pero no es nada exclusivo de gente que sale por la televisión.
- Se te conoce muy poco, Berto. Defínete en tres palabras...
- Si me dejas poner una más... El sobrino de Buenafuente (risas) con eso lo digo todo, o Berto, el tío ése . Lo bonito es que me vaya definiendo la gente conforme me vayan conociendo.