ROSTROS DE PERSONAS SENTENCIADAS A MUERTE DURANTE LA DICTADURA RUSA ACOMPAÑARÁN A LAS FOTOGRAFÍAS
El Teatro Circe Price se convertirá por primera vez, desde mañana y hasta el próximo 22 de julio, en una más de las sedes del Festival Internacional de Fotografía y Artes Visuales, Photoespaña. Las salas de exposiciones del recién estrenado circo acogerán durante más de un mes dos muestras simultáneamente: los 'Premios HSBC de fotografía', organizada por la propia fundación HSBC, y 'Ordinary Citizens: Las víctimas de Stalin', organizadas por el Centro Andaluz de Fotografía (CAF).
Los rostros en blanco y negro de 107 personas víctimas de la dictadura stalinista, declaradas culpables y fusiladas, inundarán las paredes de la segunda planta del Price; mientras que en la primera planta quedarán destinados los trabajos de los artistas Julia Fullerton-Batten y Matthew Pillsbury, ganadores de la XII edición del galardón fotográfico.
David King, comisario de 'Ordinary Citizens', invirtió varios años de trabajo en recuperar las instantáneas que durante décadas permanecieron ocultas en la Lubianka, sede de la policía secreta en el corazón de Moscú. Las caras de las personas sentenciadas a muerte, en su mayoría inocentes, llegan a transmitir una sensación de abandono que, a veces, se cruza con leves esbozos de asombro e incluso sonrisas.
"LA TORTURA ES ANÓNIMA"
"Muchos de los acusados sabían cual iba a ser su sentencia, por lo que esa imagen representaba la última de su vida", explicó King, para quien "la atmósfera previa" a tomar la fotografía "y el potente flash" que asaltaba al retratado, también quedaban reflejados en los trabajos expuestos. "La tortura es anónima y queda idealizada en un montaje de una foto tras otra", señaló Pablo Juliá, director del CAF.
Realizadas por la OGPU, y su sucesora, la NKVD (la policía secreta staliniana), estas fotografías, de tamaño carné y pegadas a una cartulina gris, abarcan a "gente corriente" que fue sentenciada desde comienzos de la década de 1920 hasta 1953, fecha de la muerte de Stalin. La exposición a luz natural, más prolongada a la que fueron sometidas anteriormente, permitirá ahora descubrir una mayor gama de expresiones de los sujetos, entre los cuales se pueden encontrar ciudadanos de "hasta veinte nacionalidades distintas", destacó el comisario.
GIGANTES Y APARATOS
Por su parte, tanto Batten como Pillsbury, consiguen juntar en sus obras "la ambigüedad y la fuerza artística que quedan reflejadas en los objetos que acompañan a las personas", señaló el comisario Alain Sayong.
Las mujeres protagonistas de las instantáneas de Batten, gigantes en relación con las maquetas de miniaturas sobre las que aparentemente desarrollan su vida cotidiana, intentan "dar una importancia a los objetos que nos rodean", que consigue gracias en parte a las fotografías de Pillsbury: espacios íntimos habitados por personas difuminadas e iluminadas por los aparatos que les rodean: televisores, lámparas o pantallas de ordenador.
El premio HSBC, que ha contado con 823 candidaturas presentadas en esta edición aunque "muy pocas españolas", viajará posteriormente a las ciudades de París, Nueva York y Lyon, según confirmó la directora de comunicación de la Fundación, Chantal Nedjib.