El Príncipe de Asturias considera el capital humano el "mejor" recurso de España para afrontar "con éxito" el futuro

El Príncipe de Asturias considera el capital humano el "mejor" recurso de España para afrontar "con éxito" el futuro

LA FUNDACIÓN CYD PROPONE ELIMINAR EL "EXCESO DE MEDIDAS" QUE UNIFORMAN A LA UNIVERSIDAD

La Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD) aboga por eliminar el "exceso de medidas" que uniforman a la Universidad, con el fin de diversificar el sistema, en cuestiones como las titulaciones, los precios, el personal, los órganos de gobierno o los procesos de selección de alumnos. Así, en su 'Informe CYD 2006' recomienda quitar el límite del 49 por ciento de docentes e investigadores contratados y dar mayor capacidad a estas instituciones para fijar los precios públicos de sus enseñanzas.

"Hay que dar posibilidades a la Universidad para que definan con más posibilidad sus estrategias y la vinculación con su entorno", explicó el director de este informe, el catedrático Martí Parellada, durante la presentación de este documento en un acto que contó, entre otros, con la presencia de los Príncipes de Asturias. Así, se posibilitará, por ejemplo, que una Universidad opte por más profesores contratados que funcionarios o que la correspondiente comunidad autónoma fije el abanico de precios públicos y que la Universidad establezca el precio dentro de esos límites.

Fortalecer sus órganos de gobierno, aumentar su financiación y autonomía, mejorar la rendición de cuentas y disponer de mejores indicadores de gestión son las recomendaciones se exponen en el informe de la Fundación CYD 'La contribución de las universidades españolas al desarrollo 2006', que este año incluye un Barómetro con la opinión de un panel de expertos de distintos ámbitos sobre 'El papel de la Universidad en España', en el que se observa una destacable mejora.

En concreto, se propone alcanzar el 2 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) con más financiación pública (contratos-programa por objetivos y competitividad) y privada (donaciones y prestaciones de servicios empresariales), así como aumentar las ayudas directas a los estudiantes y nuevas fórmulas como préstamos-renta. Sobre los órganos de dirección, se aboga por aumentar la participación de miembros externos, nuevas formas de designación de los unipersonales y elevar la importancia del carácter consultivo del colectivo académico.

Según el 70 por ciento de los especialistas consultados, ha mejorado la importancia que tiene para la Universidad su relación con la empresa, así como la dotación de infraestructuras, la tecnología y la creación y transferencia de conocimiento. No obstante, se exponen debilidades como el recurso de la empresa a la Universidad para investigación, promoción de actitudes emprendedoras de profesores y alumnos, la formación en competencias laborales y el compromiso empresarial con la Universidad como motor de desarrollo económico y la movilidad de investigadores entre ambas instituciones.

UNAS 17 PLAZAS UNIVERSITARIAS SIN CUBRIR

Para dibujar el marco en el que se desarrolla la Universidad, el Informe CYD 2006 explica que continúa el descenso del número de estudiantes de primero y segundo ciclo, con lo que la relación entre la matrícula y la oferta de plazas se sitúa en el 83 por ciento, es decir, que quedan 17 plazas universitarias sin cubrir, situación especialmente grave en Humanidades y menos acusada en el área de Ciencias de la Salud. Sin embargo, España sigue siendo uno de los países de la UE-25 con mayor proporción de universitarios sobre el total de estudiantes (21 por ciento).

También se detecta que los estudiantes no terminan la carrera en el período establecido: veinte de cada cien alumnos de ciclo largo finalizan los estudios en el tiempo fijado y sólo once de cada cien en las carreras técnicas, y se localiza una movilidad estudiantil reducida, tanto entre comunidades autónomas como en el extranjero, así como en el caso de profesores. Pero asimismo se detecta que la tasa bruta de graduación se sitúa en torno al 30 por ciento en las carreras cortas y al 20 por ciento en las largas.

A pesar del baile de cifras negativas y positivas, el balance resultante es que la inserción laboral de los titulados es notoriamente mejor que otras personas con estudios inferiores: la tasa de ocupación triplica la de personas con estudios primarios, el paro es cuatro puntos inferior y el salario, el doble, aunque continúa el fenómeno de la sobrecualificación.

Tras detectar un problema de carencia de información para analizar la relación de la Universidad con su entorno, la Fundación CYD señala que el 3,5 por ciento de las empresas españolas innovadoras colabora con las universidades, principalmente las grandes empresas, y que el crecimiento "muy moderado" de 'spin-offs' desde las universidades (89 en 2005) y licencias de patentes (1,9 millones de euros en 2004). Aunque España genera el 2,9 por ciento de las publicaciones científicas, España todavía está lejos de la media de la Unión Europea en transferencia tecnológica, con un 1,13 por ciento del PIB en gastos de investigación y desarrollo (I+D) frente al 1,86.

FELIPE DE BORBÓN VE UN ACERCAMIENTO ENTRE EMPRESA Y UNIVERSIDAD.

Durante la presentación del informe hoy en Madrid, el Príncipe de Asturias valoró el "acervo especialmente valioso", en alusión al capital humano "reforzado por los jóvenes españoles" que "con su afán de mejorar y perfeccionar su formación y capacidad profesional" representan el "mejor" recurso de España para afrontar con éxito el futuro. Después de resaltar que la Universidad crece en cantidad y calidad, señaló que esta institución aspira a articular una relación "más eficaz" con la empresa y presenta un "aumento sostenido" de la cifra de contratos de transferencia tecnológica.

En este sentido, cree que tanto la empresa como la sociedad son conscientes de la necesidad de contribuir a la intensificación el papel que la Universidad desempeña en la consolidación de un crecimiento sostenible. Además, don Felipe de Borbón dijo en su discurso que el desarrollo de la Ciencia y la investigación básica, la expansión de la tecnología y la investigación aplicada y la formación del capital humano constituyen las "mejores" garantías para el crecimiento económico y el bienestar social, recalcando que España es consciente de que su porvenir depende de su capacidad para perfeccionar como sociedad de la innovación y del conocimiento.

Por su parte, la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, aseguró una política universitaria "ambiciosa", mediante una reforma de la Ley Orgánica de Universidades (LOU) que refuerza la autonomía de estas instituciones, la incorporación al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) como "revulsivo" para estrechar lazos con la sociedad y un impulso a la investigación. A ello, el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Joan Clos, agregó la "cierta distancia" entre España con los países de su entorno en cuanto a la relación de la Universidad y la empresa.

Desde la Fundación CYD, su presidenta, Ana Patricia Botín, reclamó para la reforma de la LOU que se establezca un marco legal "más flexible" para dotar de más autonomía a la Universidad, se aporte más financiación al sistema para lograr objetivos a largo plazo y se desarrollen mecanismos de evaluación con el fin de obtener información pública y accesible. En la misma línea, el presidente del Comité Ejecutivo, Javier Monzón, pidió "libertad" para cada universidad para que se desarrollen en un arco "rico y variado".

Finalmente, el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y rector de la Universidad de Oviedo, Juan Vázquez, señaló que la Universidad es cada vez más innovadora y emprendedora y se ha pasado de una institución cerrada y homogénea a otra abierta y rica.