LONDRES, (OTR/PRESS)
Cuando falta poco más de un mes para el décimo aniversario de la muerte de la princesa Diana de Gales, sus hijos, Guillermo y Harry han concedido una entrevista a la cadena 'NBC' en la que hablan por primera vez de cómo vivieron la pérdida de su madre y cómo continúa ahora su vida sin ella. Después de numerosos comentarios y especulaciones sobre las circunstancias de la muerte de Diana, ambos se han visto implicados en las historias que se han contado desde los medios de comunicación, por eso el príncipe Enrique ha querido dejar claro que "lo que pasó en ese túnel, nadie lo sabrá nunca".
En una larga intervención, los nietos de la Reina de Inglaterra emularon a su madre, que antes de fallecer concedió una entrevista en la que abría su corazón y desvelaba todas sus desgracias y cómo había sido su vida. Ahora son sus hijos quienes hablan sin tapujos sobre este episodio, el más triste de su vida. "Estoy seguro de que la gente siempre le dará vueltas, yo nunca dejaré de peguntarme cómo pasó", asegura el hijo pequeño del Príncipe de Gales. Ambos príncipes aseguraron que desde hace 10 años el tiempo para ellos pasa lentamente y Guillermo comentó que no pasa un sólo día sin que pensara en ella y en su muerte.
El periodista que realizó la entrevista, el mismo que se la realizó a Diana en su última intervención pública, comentó a los jóvenes que en sus declaraciones, Diana había dicho que quería que sus hijos llevaran una vida lo más normal posible y preguntó a los príncipes si creían que la habían tenido. "Creo que ella estaría feliz por la forma en que nos lo hemos tomado, pero que estaría algo molesta por la manera en que otras personas se lo toman, como diciendo 'Mira, tú no eres normal así que deja de intentar serlo', que es más o menos lo que se nos dice", explicó Harry.
"Dentro de nuestras vidas privadas, y dentro de otras partes de nuestras vidas queremos ser lo más normales posibles. Y, sí, es difícil, porque en ciertos aspectos nunca seremos normales, apuntó Guillermo.
PILOTO Y GUÍA EN AFRICA
Durante el programa también fueron preguntados por sus futuros profesionales. Así, Guillermo contestó de broma que cuando era más pequeño quería ser policía, "pero ahora no", que con el tiempo descubrió que lo que quería llegar a ser es piloto de helicópteros, "trabajar para la ONU quizás o algo así".
Cuando llegó el turno de respuesta de Enrique, su hermano le interrumpió y dijo entre risas: "Él probablemente jugaría al ordenador y bebería cerveza". Pero Enrique dijo que le gustaría vivir en África, estar involucrado en actividades humanitarias o trabajar como guía de safaris.