LONDRES (OTR/PRESS)
Finalmente, el príncipe Harry no irá a la guerra de Irak. La decisión ha sido tomada por el jefe del Estado Mayor, el general Richard Dannatt, quien ha declarado en un comunicado que, tras varias semanas de deliberación y de visitas al país, consideran que las condiciones son demasiado complicadas para sus compañeros y para el propio príncipe.
"Tras una visita a Irak la semana pasada, tuve conocimiento de varias amenazas específicas directamente relacionadas con el príncipe Harry y sus acompañantes, y no estoy dispuesto a correr riesgos", afirmó Dannatt, quien agregó que en la decisión había "influido" la gran cobertura consagrada por los medios de comunicación al despliegue de Harry en Irak.
Para el Ministerio de Defensa, la situación es si cabe más complicada tras las amenazas de varios grupos insurgentes que aseguraron que tomarían como objetivo prioritario el regimiento liderado por Harry. Además, declararon como objetivo al príncipe, al que si tenían ocasión pretendían secuestrar para utilizarlo como un arma de propaganda.
En el comunicado oficial, se reconoce que Harry está tremendamente frustrado por no participar en esta misión asignada a sus compañeros. El hijo pequeño de Carlos y Diana siempre había declarado su deseo de servir en Irak e incluso llegó a decir que si no acudía dejaría definitivamente el servicio militar.
ELOGIOS A HARRY
El jefe el Estado Mayor no reparó en elogios hacia el joven de 22 años, quien tiene el rango de alférez, y de quien dijo que era "un gran profesional" y que "sus soldados echarán de menos su liderazgo". Por ello, pidió a Harry "que continuara con su carrera profesional en el ejército", aunque aseguró que no está capacitado para decidir su futuro.