"EL HUMOR ES FUNDAMENTAL, ES IMPORTANTE PARA VIVIR Y ENTENDER EL MUNDO"
Continuando con la estela del fallecido periodista Luis Carandell y su famoso Celtiberia Show , Ramón Arangüena se lanzó hace siete años a la aventura de recopilar todo tipo de carteles, postales, fotografías curiosas y demás recortes extraños que acreditasen la estupidez del ser humano. Fruto de esta curiosa manía de recortarlo todo nace el tercer libro del periodista, Un osito de peluche mata dos mil quinientas truchas , un divertido y ameno volumen al que da título una de las más insólitas noticias de prensa que ha ido recopilando el palentino a lo largo de estos tres últimos años de búsqueda. Empezó en El caso cuando apenas tenía veinte años y, con el humor siempre por bandera, a lo largo de su carrera ha pisado las redacciones de la desaparecida Panorama , Interviú , Hoy por hoy o Lo + plus entre otras, ahora forma parte del equipo de Espejo Público .
-¿Por qué un osito de peluche mata 2500 truchas ?
-Los títulos no los pongo yo, hasta a mi me cuesta recordarlos, suelen ser idea de los editores. Éste viene dado por una de las noticias que hemos incluido en el libro.
-¿Cuánto tiempo has tardado en hacer esta recopilación tan divertida?
-He estado tres años recopilando pero escribiendo solamente un mes porque los recortes hablan por si solos, hay muy poco texto.
-¿Qué ha sido lo más difícil?
-Ordenarlo todo, soy muy desordenado y me costó un triunfo organizar mis recortes en carpetas.
-¿Dónde buscas para encontrar tanto recorte curioso?
-En todos los sitios, soy un obseso compulsivo de recortar la prensa, además voy siempre con la cámara de fotos encima, luego la gente me envía todo tipo de curiosidades y otras tantas las descubro navegando por internet, la red está llena de sorpresas.
-¿Tienes algún recorte favorito?
-A mi el que más me gusta es el apartado A quien corresponda , hay un hombre que cuanta como se estrelló contra una furgoneta después de que una rubia se levantase la camiseta y le enseñase los pechos, otro le cuenta a la policía que el alcohol en cantidades moderadas le sienta bien para la conducción.
-¿Cuál sería el anuncio que pondrías tu?
-Me encantaría colgar el cartel de no molestar. Una vez vi uno buenísimo en la puerta de un despacho, decía Ruego a dios que usted no me haga perder el tiempo . Como presidente de mi comunidad he puesto muchos carteles en el portal pero ninguno digno de aparecer en este libro, mis vecinos se portan muy bien.
-¿Qué recuerdas de tus comienzos en la redacción de El caso ?
-Recuerdo que me lo pasaba genial, hablar de El caso suena muy truculento pero nos lo pasábamos muy bien en aquella redacción. Estábamos todo el día viajando, siempre pendientes de que saliese un suceso en cualquier sitio para ir allí corriendo a cubrirlo. El lunes alquilábamos un coche y nos íbamos a un pueblo perdido tres días, los jueves lo escribíamos y el viernes nos contábamos las anécdotas.
-¿Cómo valoras esta nueva etapa profesional como colaborador de Espejo público ?
-Maravillosamente, hemos arrancado un programa con mucho esfuerzo y con mucha suerte, nos va bien y lo pasamos bien.
-¿Es buena jefa Susana Griso?
-Estoy encantado, es muy buena presentadora y es un placer trabajar con ella. Es muy complicado hacer humor en un programa informativo y sin embargo lo estamos consiguiendo.
-¿Usas el humor como terapia?
-Siempre, el humor es fundamental, es importante para vivir y entender el mundo, ver las cosas con sentido del humor te soluciona mucho las cosas.
-¿Humorista o periodista, con qué te quedas?
-Yo me considero periodista pero en todas las profesiones hay gente con gran sentido del humor. Si me tengo que poner serie me pongo.
-¿Echas de menos Lo + Plus?
-No, debería haber acabado antes de lo que acabó, lo estiramos demasiado, al final había invitados que ya habían pasado hasta siete veces por el programa. Sólo echo de menos el alto nivel de invitados que teníamos porque los amigos nos seguimos viendo mucho.
-Te has inspirado claramente en el Celtiberia Show de Luis Carandell para esta recopilación...
-Así es, Carandell era un gran periodista, le conocí personalmente y siempre le admiré. Incluso llegué a decirle que le iba a plagiar. Mis libros tienen menos letra que los suyos pero son claramente deudores, en el primero le incluí en los agradecimientos.