MADRID (EUROPA PRESS)
Veinte días después de recibir el alta de la Clínica López Ibor de Madrid, Raquel Mosquera parece haber recuperado totalmente la normalidad. De hecho, ha retomado su vida laboral y ayer fue vista acercándose a su peluquería.
La viuda de Pedro Carrasco, que sonrió y saludó atentamente a los periodistas cuando llegó al establecimiento, lucía una figura más estilizada y una imagen más segura de sí misma, con un conjunto ajustado negro y el pelo recogido.
Más tarde, Raquel salió de la peluquería luciendo una melena aleonada. La joven volvió a dar las buenas tardes a la prensa, pero no quiso comentar cómo había celebrado el Día del Padre. Precisamente, en estos momentos la relación de la Mosquera con su familia se encuentra muy deteriorada por la batalla legal que ha iniciado contra ella.