MADRID (EUROPA PRESS)
A pesar de los incesantes rumores de embarazo, Raquel Mosquera se mantiene fiel a su filosofía desde que abandonó la Clínica López Ibor y prefiere no hacer declaraciones.
Después de dejar a su hija en la guardería, la peluquera no quiso confirmar ni desmentir si está esperando otro bebé y tampoco quiso hablar de dónde está Tony, ya que hace mucho tiempo que no se le ve. Raquel únicamente sonrió y se despidió de los periodistas al subirse a su camioneta.
Horas después, las cámaras pudieron captar a la Mosquera saliendo de su casa de camino al gimnasio, vestida con un chándal y con una mochila. En este ocasión, los reporteros preguntaron a la viuda de Pedro Carrasco por el encuentro con la familia de Rocío Jurado en la capilla ardiente. Sin embargo, no quiso aclarar si es cierto que José Ortega Cano y ella se trataron fríamente y si es verdad que fue a saludar a Rocío Carrasco a pesar de que la joven no se acercó. Asimismo, no dijo nada sobre las declaraciones de Antonio Carrasco en televisión.
A su salida del gimnasio, Raquel Mosquera se acercó hasta su peluquería. Muy seria y con cara de pocos amigos, no quiso confirmar si ha mejorado la relación con su familia y si se ha producido ya el reencuentro con sus padres y hermanos.