MADRID (EUROPA PRESS)
Los periodistas pudieron hablar ayer con Raquel Mosquera, quien, como es habitual, fue a llevar a su hija a la guardería. En la línea de las últimas semanas, la viuda de Pedro Carrasco se negó a hablar de todo lo que rodea su vida.
Así, Raquel no aclaró si es cierto que habló con su hermana para que esta llamara a un programa de televisión y dijera que se encuentra bien de salud. La peluquera tampoco contestó cuando la prensa le preguntó por la demanda interpuesta por su hermano y se limitó a subirse a su coche con rostro serio.
Minutos después, Mosquera eludió hablar del reencuentro con su familia a la salida de un centro comercial y también guardó silencio cuando se le volvió a preguntar por la demanda. En compañía de su hermana María Jesús, la joven ignoró a los reporteros y mantuvo su gesto serio.